Actualizado: 28 de abr, 2016
el sacerdote José Antonio Valle Bayona, párroco de una iglesia en los barrios de invasión al sur de la capital del Atlántico.
El padre Valle no había recibido ningún tipo de amenazas y ejercía su ministerio con normalidad, aseguró monseñor Tamayo, quien se mostró sorprendido no solo por el asesinato sino también por la manera en que se perpetró el crimen. El sacerdote recibió 17 puñaladas.