Actualizado: 28 de abr, 2016
durante el tiempo que lleva trabajando en este particular sitio.
“Siempre pasan cosas raras, hemos visto esposas haciendo escándalos, hombres con decepciones amorosas y jóvenes que quieren experimentar, a uno a veces le toca hacer hasta de psicólogo y escuchar a los clientes”, reveló Hincapié.
María del Socorro asegura que la sociedad ha superado el tabú de los moteles, “la gente ya no solo viene con completa tranquilidad al sitio, sino que también lo han tomado como lugar para dormir y no solo para tener relaciones con otra persona”.