En esta entrega de nuestros #DiariosdeFestival hablamos sobre la luz y su forma de afectarnos. Desde el Cartagena Festival de música, han surgido formas de reaccionar al mundo y sus gestos. Cuando el Teatro Adolfo Mejía estaba todo en silencio y nadie ocupaba sus celulares ni los rostros de sus compañeros viví ese momento. La luz perforó el techo de mármol y apuntó a un espacio íntimo del escenario. No había nadie ahí todavía, pero la gracia estaba dispuesta, nos preguntamos: ¿cómo es posible que no confirmen los viajes en el tiempo? Si a esta hora, se ve en los ojos de la luz la posibilidad de ver de frente el nacimiento del mundo.
Un joven alemán, desconocido en ese entonces que intentaba hacer parte del inmenso mundo de la ópera y se dedicaba a escribir reseñas. Meyerbeer fue comparado con Mozart y con Beethoven, y fue grande en su época a diferencia de Van Gogh, Poe o Kafka.
Cuando se aborda la vida de Carl María von Weber siempre surge la pregunta: “Por qué no ocupa en el panteón musical el lugar eminente que merece tener? Esta es la historia del “primo alemán de Mozart”, una vida errante a través de Europa, por eso su apodo, luego la tuberculosis, que a semejanza de Chopin, fue la razón de su existencia en tierra extranjera.
En su obra no es sólo que haya personajes músicos o melómanos o que alguien asista a conciertos, sino que la esencia de la música es parte de la cotidianidad y del pensamiento de muchos personajes. Esta es la historia del Jazz en la literatura de Julio Cortázar.
Tal vez sea una de las imágenes más conocidas de Ernest Hemingway (21 de julio de 1899-2 de julio de 1961), la que lo inmortaliza con los guantes puestos, la izquierda adelantada y la derecha amartillada, el torso desnudo y ligeramente encorvado, los ojos entrecerrados y un flequillo desaliñado, como tanteándose a sí mismo frente al espejo. Esta es la historia de Ernest Hemingway, el perdedor del boxeo en El Hilo HJCK.
Esta es una postal sonora de nuestra charla junto a Edgar Puentes, director del programa Conciertos Didácticos de la Filarmónica de Bogotá, y Omar Ospina, director y host de este podcast.