Imagen de Patty Smith durante su visita por primera vez a Colombia
RAUL ARBOLEDA/AFP
Patti Smith y el sacramento poético
Los árboles se plantan en tierras lejanas. Semillas que se esparcen por azar germinan en montañas monstruosa y bestiales. Qué es un poema sino un artefacto desgraciado y apocalíptico. No hay poema que no sea una flecha, un arma. Una ballesta. Patti Smith sabe que la gracia de dios infecta los corazones, los descompone y los regresa a la esperanza por la vida. Su música y su trabajo artístico ha sido una confirmación sobre la fe. Esta es Patti Smith desde Bogotá, desde el Teatro Colón en Colombia.
No es posible reconstruir sin huecos el desarrollo del joven Ludwig van Beethoven en la segunda mitad de los años 80: muchas obras se han conservado de forma fragmentaria, y otras se han perdido totalmente.
En ausencia de una historia sobre las Romanzas resulta tentador especular que las romanzas se concibieron para conciertos de violín que nunca llegaron a ver la luz: entre los posibles modelos se hallan los movimientos lentos de los conciertos para piano, K-466 titulado “Romance” y K-491 de Mozart que Beethoven conocía a la perfección.
El Rondó para piano y orquesta en si bemol mayor, que escucharemos para comenzar este capítulo, al igual que muchas otras obras de Beethoven como el concierto para violín en do mayor no se conserva copiado en todas sus partes. Fue editado póstumamente en 1829, una vez que el antiguo alumno de Beethoven Carl Czerny hubo completado la parte de piano y la partitura de orquesta.