Actualizado: 28 de abr, 2016
corregimiento del municipio de Chimichagua, Cesar, expresó en Blu Verde que en 2005 y 2011 hubo bastante invierno en la escuela y en varias ocasiones “tocó desalojar” y pedir ayuda en iglesias y otros lugares para continuar con las clases.
Por su parte, una de las estudiantes que resultó afectada manifestó que les tocaba movilizarse con todo y dividirse las jornadas.
Un habitante del sector reveló que “antes rogábamos a Dios que no creciera el agua y ahora deseamos que la ciénaga aumente su caudal para ver esas aulas”.