El secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, llegó este martes a Venezuela para participar en la firma de un nuevo contrato de la empresa estadounidense Chevron en la Faja Petrolífera del Orinoco, la mayor reserva de crudo en el mundo, cuatro días después del anuncio de un histórico macroacuerdo petrolero entre Washington y Caracas.
Wright y su delegación fueron recibidos pasadas las 20:30 hora local por la ministra de Hidrocarburos, Paula Henao, y el encargado de negocios de EE.UU. en Venezuela, John Barrett, en el aeropuerto internacional de Maiquetía, próximo a Caracas, según la estatal Venezolana de Televisión (VTV), que transmitió imágenes de la llegada.
Se trata de la segunda visita de Wright a Venezuela luego de que el pasado febrero viajara a Caracas para establecer una asociación energética a largo plazo acordada con la presidenta encargada del país suramericano, Delcy Rodríguez.
La nueva visita tiene como objetivo la firma de un nuevo contrato para Chevron, según explicó en una llamada con periodistas un funcionario estadounidense, quien detalló que está previsto que mañana la petrolera estadounidense anuncie "la ampliación de sus operaciones actuales en el país, algo que también incrementará la capacidad productiva (de Venezuela)".
El pasado viernes, Caracas y Washington anunciaron un acuerdo petrolero "histórico" que, según Rodríguez, tendrá una vigencia de veinticinco años con un objetivo de producción superior a los 1,5 millones de barriles diarios.
En febrero, Wright y Rodríguez apostaron por la superación de las diferencias entre Venezuela y EE.UU., cuyas relaciones diplomáticas se rompieron en 2019 y fueron restablecidas en marzo pasado.
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Wright visitó entonces con Rodríguez las instalaciones de una de las plantas que opera Chevron en la Faja del Orinoco, una zona que se extiende por el este del país.
El pasado 23 de julio, el presidente de EE.UU., Donald Trump, aseguró que Wright está "dirigiendo Venezuela" y lo felicitó por el "gran trabajo" que está haciendo "mejor que nadie nunca antes".
Venezuela cedió este año el control estatal sobre la actividad petrolera para abrir las puertas al capital privado y extranjero, al reformar de manera sustancial la Ley Orgánica de Hidrocarburos, una medida que analistas interpretan como el desmantelamiento del legado del fallecido presidente Hugo Chávez.
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La reforma en mención, que se aprobó el mismo mes de enero en que fue depuesto y capturado el presidente venezolano Nicolás Maduro por tropas estadounidenses en Caracas, ha permitido la llegada de nuevo capital.
Según Rodríguez, se ha suscrito medio centenar de acuerdos para nuevas inversiones en "más de 76 áreas productivas de hidrocarburos".
La mandataria anunció recientemente que su país está produciendo 1,23 millones de barriles por día (bpd), su nivel más alto desde febrero de 2019.
En 1998, un año antes de que el chavismo llegara al poder, se produjeron 3,1 millones de bpd de crudo.