reglamento en rechazo al hacinamiento que se vive en las cárceles y al anunciado despido de más de dos mil trabajadores de la planta de personal.
"Ya lo habíamos planteado, las condiciones humanas de los reclusos en las prisiones no son las mejores, la seguridad tampoco es la mejor, requerimos más guardias para operar", explicó Alejandro Álvarez del sindicato del Inpec.
En sus reclamaciones también exigen mejoras en sus pliegos laborales y presupuesto para mejor funcionamiento.
Advirtió el líder del gremio sindical que no van a permitir el ingreso de un interno más a La Picota ni a La Modelo y que una "radiografía perfecta del problema carcelario es el hacinamiento que viven las URI".
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