Pilar Cuartas, reconocida periodista y abogada, ha hecho pública una denuncia que pone en entredicho la efectividad de las políticas internas de uno de los medios más importantes del país: El Espectador
Quien fuera la primera editora de género del diario reveló en Mañanas Blu, que su salida de la organización, ocurrida en septiembre de 2024, fue el resultado de un proceso de acoso laboral marcado por violencias basadas en género y una respuesta institucional que calificó como revictimizante.
El origen de la denuncia y la renuncia
Los hechos que motivaron la denuncia de Cuartas comenzaron a mediados de 2024, cuando empezó a ser víctima de acoso laboral por parte de un editor del diario. Según la periodista, esta persona obstaculizaba sistemáticamente su trabajo. nte esta situación, Cuartas decidió activar la ruta establecida en el protocolo del periódico para atender casos de violencia de género.
No obstante, el proceso no solo no resolvió su situación, sino que evidenció graves vacíos y falencias que dañaron por completo su ambiente de trabajo. Debido a las afectaciones en su salud mental, según contó y a que el entorno dejó de ser un lugar seguro para ella, Cuartas presentó su renuncia irrevocable en septiembre de 2024.
La periodista enfatizó que su caso no es aislado, pues en la redacción conoció otras denuncias que involucran tanto acoso laboral como acoso sexual contra mujeres y hombres.
La paradoja de la editora de género
Uno de los puntos más críticos de su relato es la contradicción que supone su rol dentro del periódico. Cuartas no solo fue la editora de género, sino que fue la encargada de crear el primer equipo de género y diversidad en la historia de El Espectador. A pesar de su conocimiento experto en la materia, la periodista señaló que enfrentó prejuicios por parte de las directivas, quienes parecían no creer que alguien en su posición pudiera ser víctima de este tipo de violencias
"Todas las mujeres estamos expuestas a vivir violencias basadas en género y fue lo que me pasó a mí", afirmó Cuartas, quien además intentó visibilizar estos problemas internamente antes de que su propio caso escalara.
Protocolos de "papel" y fallas técnicas
La denuncia de la abogada también apunta a la inoperancia administrativa de las herramientas de protección. Aunque El Espectador cuenta con un espacio destacado como "Las Igualadas" y publicó su protocolo en 2021, la implementación práctica resultó deficiente.
Pilar Cuartas reveló un hallazgo alarmante: el correo electrónico institucional destinado a recibir las quejas por violencia de género simplemente no existía al momento de intentar radicar su caso. Esta falla técnica plantea interrogantes sobre cuántas otras víctimas intentaron activar la ruta en los tres años de vigencia del protocolo y no pudieron hacerlo
Además, Cuartas criticó que el periódico pretendiera delegar en ella la responsabilidad de llevar a otras víctimas ante el Comité de Convivencia Laboral, una tarea que ella considera es obligación exclusiva del empleador para garantizar un espacio seguro.
Escuche aquí la entrevista: