El ecosistema del emprendimiento en Colombia está presenciando un relevo generacional caracterizado por la audacia, el propósito social y la integración tecnológica. Un claro referente de esta transformación es Mateo Benavides, quien a sus 19 años lidera Durnico, una innovadora marca que procesa frutas nativas y las transforma en snacks saludables. Su historia, compartida en una entrevista para el programa Blu 4.0 de Blu Radio, demuestra cómo la juventud y la visión global pueden redefinir sectores tradicionales como el agroalimentario.
El viaje de Benavides comenzó a los 13 años en el colegio, vendiendo de manera individual a sus compañeros. Lejos de ser un pasatiempo, el joven ahorró cada ganancia con un objetivo claro: escalar el negocio hacia el mercado del retail masivo. Inspirado por el legado de su abuelo, fundador de Condimentos del Zafiro Azul, Mateo decidió no conformarse con la tradición familiar, sino evolucionar. En 2024, al ingresar a la universidad, formalizó Durnico con la misión de "llevar lo único de Colombia al mundo entero", aprovechando la enorme biodiversidad de un país que cuenta con más de 700 variedades de frutas.
Durnico se diferencia en las góndolas al ofrecer snacks saludables de frutas deshidratadas no tradicionales, como la pitahaya y el marañón, libres de sellos de advertencia nutricional. Sin embargo, el verdadero impacto de Benavides radica en cómo aborda los desafíos estructurales del campo. Al detectar que la cadena entre el productor y el consumidor final sumaba intermediarios que solo generaban sobrecostos, creó el programa social "Colombia Imparable". Apoyado por la Fundación I+D, este proyecto conecta directamente a asociaciones rurales con el ecosistema empresarial, permitiendo que los agricultores dejen de ser simples tomadores de precios y se conviertan en verdaderos empresarios.
La operación de Durnico, que forma parte del holding Inversiones El Zafiro, destaca además por su sofisticación tecnológica. Benavides desarrolló BR Factory, una herramienta que implementa Internet de las Cosas (IoT) e Inteligencia Artificial (IA) en la planta de producción. Este sistema optimiza la logística y realiza estimaciones precisas de la demanda en tiempo real, un factor crítico para evitar desabastecimientos tras la reciente expansión de sus marcas a cadenas nacionales de hard discount como tiendas Tiendas ARA.
Con presencia en más de 40 puntos en ciudades como Bogotá, Neiva y Leticia, el horizonte de este joven de 19 años es la internacionalización. Para Mateo Benavides, el mayor activo de Colombia es la creatividad de su gente. Su historia es un llamado contundente a la juventud local: no es necesario salir del país para encontrar la riqueza, sino transformar los recursos propios con tecnología, propósito y la convicción de que lo local puede ser verdaderamente imparable.