Pecola es una niña pequeña que vive con sus padres y tiene una prima que se llama Claudia. Le gustan las muñecas y las caléndulas, que no le gustan a nadie excepto a ella. Pecola es negra y cree que es fea porque no se parece a Shirley Temple. Y tiene un truco para desaparecer cuando sus padres se pelean o su padre la molesta por las noches: piensa que unos preciosos ojos azules, que tiene todo el mundo admira su belleza y que las otras niñas la envidian. Pero ese sueño nunca se convertirá en realidad y Pecola seguirá atrapada en la triste vida que le ha tocado en suerte.
En tiempos de batalla muchas mujeres decidieron también ir a la guerra. Lo hicieron aunque su vida corriera peligro en el intento. Las mujeres que se unieron a la campaña libertadora fueron conocidas como las Juanas de la independencia. Ellas fungieron como enfermeras, espías y empuñaron armas. Incluso, la historia cuenta que durante la ruta de la campaña libertadora justo en el cruce del páramo de Pisba (Boyacá) en julio de 1819, la mujer de un soldado del Batallón Rifles entró en dolores de parto y dio a luz a un niño que fue envuelto en camisas rotas. Al día siguiente, con su recién nacido en brazos, estuvo lista para seguir la marcha.
En este capítulo de Libertadoras le contamos las tareas de algunas mujeres que, a pesar de estar prohibido, se unieron al ejército de la independencia durante su recorrido por la ruta libertadora. Muchas de ellas fungieron como enfermeras, espías o empuñaron armas. Entre julio y agosto de 1819, las mujeres cumplieron un papel protagónico e incluso llegaron a disfrazarse de hombres para poder ayudar con la causa libertaria, pues si eran descubiertas en el intento podían perder su vida.
Entre 1810 y 1816 muchas mujeres también derramaron su sangre por defender la Independencia y lo hicieron desde diferentes frentes. En este capítulo veremos la historia de Magdalena Ortega, esposa de Antonio Nariño quien luchó incansable por la justicia en su tiempo y por la libertad de su esposo, perseguido por traducir los Derechos del Hombre. También Bárbara Forero, una maestra de la época, quien rompió los estereotipos de familia que llevaba acuestas la mujer y dejó a su esposo por Pedro Fermín de Vargas: uno de los más grandes ideólogos de la independencia.
Olga Morales habla con la escritora Edna Rojo sobre su libro Annna de muchos amantes, la historia de una bailarina que se confronta entre la soledad y los amantes. En esta conversación ambas hablan sobre cómo las mujeres han narrado su propio placer y cómo esa tarea ahora no es un oficio de hombres.
En el primer capítulo de Libertadoras contamos la historia de Manuela Beltrán, quien desencadenó la rebelión de los comuneros de 1781. También hablaremos sobre Toribia Verdugo y Ana María Argüello, esposa y madre de José Antonio Galán y que, por ellas mismas, se hicieron un lugar en la gesta independista.