podría haber incurrido en conductas agravadas dentro del caso del joven Sergio Urrego, quien se suicidó en agosto pasado por una supuesta persecución de esa institución.
"La primera de ellas es el hostigamiento. Es decir, daño físico o moral por su condición sexual, racial, religiosa o política. Y hay otro agravante, es que si este tipo de hostigamientos o actos se hacen en establecimientos que prestan un servicio público, es decir, un establecimiento educativo", señaló.
Para Guevara, un ejemplo claro es el ocurrido con el joven de 16 años, quien habría sido sometido a discriminación sexual, e indicó que esta ley podría ser aplicada al colegio y ver los alcances que la misma pueda tener en casos futuros.