Empleados y contratistas tendrían un beneficio a sus bolsillos en los próximos meses: una reducción en la retención en la fuente.
La medida está contenida en un borrador de decreto del Ministerio de Hacienda que hace realidad una de las promesas de la reforma tributaria: sacar del cálculo de la retención en la fuente los aportes obligatorios a salud y pensión.
La retención en la fuente es un descuento que las empresas hacen a los trabajadores y entregan a la Dian como un anticipo del impuesto a la renta. Una menor retención alivia el bolsillo mes a mes, pero no cambia para nada el total de impuestos que se va a pagar al final del año.
La normativa también deja en firme los beneficios tributarios para los aportes voluntarios a pensión.
Pero no todo son buenas noticias. El decreto pondría en marcha una reducción de los alivios tributarios a los rendimientos financieros.
Hasta ahora, los bancos emitían una certificación sobre una parte de los intereses de los CDT que quedaba libre de impuestos por corresponder a la inflación, pero ese beneficio ya no operará y el certificado tampoco.
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