Para Alejandra Barrios, directora de la Misión de Observación Electoral, si prospera el proyecto del Gobierno que pretende reelegir a los actuales gobernadores y alcaldes para unificar sus periodos con el del presidente, el 2018 sería un año donde se moverían todos los recursos regionales y nacionales al tiempo, por lo que considera que el Estado no está aún en capacidad de monitorear.
"Nosotros no tenemos una institucionalidad fuerte en términos de vigilancia, por ejemplo en la financiación de las campañas políticas; y en lo que tiene que ver con todo los procesos de escrutinio, con validación de los software que se van a utilizar, haría un período electoral muy difícil", indicó la funcionaria.
Además, manifestó que los partidos políticos minoritarios serían los más afectados con esta medida, ya que las elecciones presidenciales terminarían jalonando las elecciones al Congreso, así como las de Gobernación y Alcaldía.