Pensar en la jubilación suele llevar a una misma pregunta: ¿hay suficiente dinero para dejar de trabajar? Aunque la estabilidad financiera es uno de los aspectos fundamentales para afrontar esta etapa, especialistas advierten que prepararse para el retiro laboral implica mucho más que organizar las finanzas.
El cambio puede significar una transformación profunda en la rutina diaria. El trabajo no solo representa para muchas personas una fuente de ingresos, sino también un espacio para relacionarse, desarrollar capacidades, tomar decisiones y sentirse útiles. Por eso, cuando llega la jubilación, la ausencia de esas dinámicas puede generar retos que no siempre son contemplados durante la vida laboral.
Una investigación de la Society of Actuaries, realizada con 1.051 personas jubiladas, encontró que el 31 % de los participantes calificó como emocionalmente difícil el proceso de transición hacia el retiro.
Ante este panorama, Andrea Romero, coordinadora de los Programas de Persona Mayor de Compensar, considera que la preparación debe comenzar antes de que llegue el momento de abandonar la vida laboral.
“Jubilarse no significa dejar de aportar ni poner en pausa aquello que nos motiva. Es una oportunidad para poner la experiencia y los conocimientos adquiridos durante la vida laboral al servicio de nuevos proyectos, intereses y formas de participación”, explicó.
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¿Qué tener en cuenta antes de jubilarse?
Uno de los primeros pasos consiste en proyectar cómo será la vida después del trabajo. Identificar actividades que generen satisfacción, retomar intereses que quedaron pendientes o pensar en nuevos proyectos puede ayudar a darle estructura a una etapa en la que habrá más tiempo disponible.
El segundo aspecto está relacionado con el bienestar integral. Tener recursos económicos es importante, pero también lo es preservar la salud física y emocional, mantener vínculos con familiares y amigos y construir redes de apoyo que permitan conservar la autonomía.
La tercera clave es mantenerse activo y dispuesto a aprender. Estudiar, adquirir nuevas habilidades, explorar hobbies o encontrar espacios para compartir los conocimientos acumulados durante la trayectoria laboral son alternativas para continuar participando en diferentes ámbitos de la sociedad.
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“Lo importante es empezar a construir esas posibilidades antes de que llegue el retiro”, señaló Romero.
Una herramienta para encontrar nuevas posibilidades
Precisamente, la preparación para esta etapa también puede apoyarse en herramientas que permitan identificar fortalezas, necesidades e intereses. En esa línea, Compensar creó Modo Silver, una solución dirigida a acompañar a las personas en la construcción de un proyecto de vida posterior al retiro.
El proceso comienza con un Test de Vitalidad, que evalúa cinco dimensiones: física, mental, financiera, ocupacional y de relacionamiento. A partir de los resultados, se identifican oportunidades y se orienta a cada persona hacia distintas rutas relacionadas con bienestar, productividad, finanzas y aprovechamiento del tiempo libre.
La propuesta también conecta a los afiliados con alternativas en áreas como educación, emprendimiento, deporte, cultura y turismo. De esta manera, el retiro puede convertirse en una oportunidad para desarrollar proyectos personales, aprovechar conocimientos adquiridos durante años de trabajo, explorar nuevas fuentes de ingresos o encontrar otras maneras de contribuir.
“En muchas ocasiones, las personas empiezan hablando de la incertidumbre frente al retiro y, poco a poco, comienzan a identificar las posibilidades que tienen para el futuro”, concluyó Romero.
La apuesta hace parte del ecosistema de servicios que Compensar ha venido desarrollando para las personas mayores, con espacios como el Centro de Bienestar Integral Carrera 60 y el Centro de Bienestar Integral para la Persona Mayor de Fusagasugá, diseñados para atender diferentes necesidades de esta población.
Así, la jubilación puede entenderse no únicamente como el final de una etapa laboral, sino como el comienzo de un periodo en el que la experiencia, los intereses y los vínculos personales pueden abrir la puerta a nuevos propósitos.