“Quiero decirle a todo el pueblo venezolano, a este pueblo: a ustedes no los inhabilita nadie. Todos adelante, sígannos, vamos a la defensoría del pueblo. Viva Venezuela”, fue la arenga de Capriles, quien este viernes fue inhabilitado por 15 años para participar en política, hecho que los opositores han rechazado.
El líder opositor, un abogado de 44 años, anunció que apelará la sanción, que se le impuso por supuestas irregularidades administrativas como gobernador del estado Miranda (norte), cargo que ejerce desde 2008.
La concentración reúne a unas 3.000 personas, entre ellas los principales dirigentes de la coalición Mesa de la Unidad Democrática (MUD), que pronuncia fogosos discursos desde una tarima acompañados por el coro: "¡libertad, libertad!" y "¡el pueblo arrecho (enfadado), reclama sus derechos!".
Convocados por Capriles, muchos se alistaban para marchar hacia la Defensoría del Pueblo, en el centro de Caracas. El dirigente ya había rechazado el viernes el fallo en su contra como una expresión de "miedo" de Maduro de cara a las presidenciales.
La salida del gobierno "solo la vamos a conseguir si mantenemos la resistencia", afirmó Freddy Guevara, vicepresidente de la Asamblea legislativa, de mayoría opositora.
Es la cuarta manifestación opositora desde el pasado sábado, cuando cientos salieron a rechazar dos fallos con los que el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) se adjudicó temporalmente los poderes del Parlamento -de mayoría opositora- y retiró la inmunidad a los diputados.
Las sentencias fueron anuladas parcialmente tras un fuerte rechazo internacional y denuncias de la fiscal general Luisa Ortega, confesa chavista, de que constituían una "ruptura del orden constitucional", lo que abrió una fisura en el oficialismo.
"Queremos marchar", gritaban algunos antes de enrumbarse hacia el centro.