La oposición reclama por lo que denuncia como un "golpe de Estado" contra el Parlamento, en el que es mayoría, luego de que el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) asumiera los poderes del Legislativo y retirara la inmunidad a los diputados con dos sentencias emitidas la semana pasada y luego anuladas.
Los fallos, anulados parcialmente el sábado tras fuerte presión internacional, han impulsado a la oposición para tratar de reconquistar la calle.
Sus movilizaciones, que congregaron a cientos de miles entre septiembre y octubre de 2016, perdieron fuelle cuando la dirigencia aceptó un diálogo con el gobierno chavista, en el que no consiguió sus principales objetivos: un calendario electoral y liberar a opositores encarcelados.
La coalición opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD) congeló las conversaciones en diciembre.
El martes, una marcha que pretendía acompañar a los asambleístas al palacio legislativo fue dispersada por la Policía con bombas de gas y chorros de agua, y dejó, según la oposición, medio centenar de lesionados, uno de ellos de bala, y una docena de arrestos.
La nueva movilización opositora recorre varios puntos de la autopista más importante de Caracas hasta el acomodado barrio de Altamira, lejos del hemiciclo.