Cinco días después del devastador terremoto de 7,1 grados que dejó más de 300 muertos en México, cada vez hay menos esperanzas de encontrar a gente con vida bajo los escombros, pero los rescatistas siguen pidiendo paciencia y fe.
En la escuela Enrique Rebsamen, el ejército continúa buscando a una empleada que supuestamente sigue bajo los escombros de esta primaria y secundaria que se desplomó causando la muerte de 19 niños y seis adultos.
En el céntrico sector Roma-Condesa la esperanza se mantenía en lo que fue un edificio de oficinas.
Lea también: Conmovedora carta a Cristiano de madre que perdió a su hijo en el sismo de México
Publicidad
"Paciencia (...) estamos en espera de que nos llegue un equipo de cámaras infrarrojas que van a poder detectar los cuerpos que puedan existir, vamos a poder ver a través de los muros", dijo a la cadena Televisa Ulises Zárate, el coordinador tecnológico de la Cruz Roja mexicana.
Publicidad
Los familiares se muestran por momentos desesperados, lloran, rezan ante una enorme virgen de yeso colocada atrás de una carpa donde pernoctan.
Muchos rescatistas abandonaban las tareas vencidos por el agotamiento y lanzaron llamados en la televisión pidiendo apoyo en determinados sectores.
En el norte, concluyeron las tareas de rescate en uno de los puntos más complicados: un edificio alto de departamentos que se derrumbó, pero mantenía una fachada amenazadora. Vecinos y rescatistas, entre ellos varios chilenos, entonaron el himno mexicano, mientras que una de las víctimas fue despedida por sus familiares con mariachis.
Publicidad
Publicidad