Según el gobernador de Norte de Santander, William Villamizar, la decisión que tomaron las autoridades frente a esto fue habilitar un dispensario de medicamentos, ubicado en el puente Simón Bolívar, el cual estará para la venta a ciudadanos venezolanos que utilizan el corredor humanitario.
Esta semana, unas 500 venezolanas forzaron el cruce de la frontera con Colombia -cerrada hace casi 11 meses por orden del presidente Nicolás Maduro- para comprar alimentos y productos básicos, en grave escasez en su país.
Provenientes de municipios del estado Táchira y en su mayoría vestidas de blanco, las mujeres consiguieron romper un cordón militar entre los puentes Simón Bolívar (Venezuela) y Francisco de Paula Santander (Colombia), según imágenes difundidas en redes sociales y medios venezolanos.
Tras el forcejo, lograron pasar a la ciudad de Cúcuta.
Una de ellas dijo a la prensa haber comprado arroz, azúcar, harina, papel higiénico y aceite, difíciles de conseguir en su país.
Luego de un par de horas, las mujeres regresaron a Táchira. En el paso binacional denunciaron trabas de las autoridades venezolanas para permitirles el ingreso.
Las imágenes publicadas en Twitter muestran a decenas de ellas rezando y entonando el himno nacional venezolano en su regreso a Ureña.