“siempre se ven los lunares”, pero no rescatan lo bueno que hizo la izquierda en Bogotá en los últimos años: “nunca antes un gobierno de la capital se preocupó por construir escuelas de calidad, con alimento, y se le ocurrió a la izquierda”.
Avella puso como ejemplo los 4 meses de Clara López Obregon enfrente de la Alcaldía de Bogotpa, en la que “terminó las obras y sacó a todos los corruptos (…) si así fue en 4 meses, qué no podríamos hacer en 4 años”, dijo. Y remarcó que “las mujeres somos más eficientes, ordenadas y sabemos lo que es la justicia”.
Se puso a sí misma como ejemplo, ya que a su regreso al país hizo un llamamiento a la tolerancia, “a borrar las heridas de la guerra” y a empezar de cero, hablando con la gente en la calle y no “en el club de Los Lagartos, por lo que le pedimos a los poderosos que piensen en el país antes que en sus negocios personales”.