árabe-israelí que a su corta edad temen por su vida y la de sus padres.
Las operaciones israelíes dejaron de momento 43 palestinos muertos, entre ellos activistas de Hamas pero también mujeres y niños, y más de 300 heridos. Del lado israelí no ha habido muertos ni heridos.
El ataque más sangriento se produjo poco después de medianoche en Beit Hanun, en el norte de Gaza. Un misil lanzado contra una casa acabó con la vida de un mando del movimiento radical palestino Yihad Islámica y de cinco de su familiares, entre ellos dos mujeres y dos niños.
También en Beit Hanun perecieron en un ataque una mujer de 40 años y su hijo de 14, y al este de la ciudad de Gaza, dos hermanos de 12 y 13 años, un bebé de año y medio y su madre, elevando el total de muertos palestinos a 21.
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Estados Unidos, la Unión Europea, varios países árabes e Irán han pedido un cese inmediato de la violencia, en una región ya de por sí caldeada.
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Egipto se sumó al llamamiento pero minimizó las posibilidades de propiciar una tregua, como ya hizo en anteriores escaladas de violencia entre Israel y Hamas. "No hay mediación propiamente dicha", dijo un portavoz de la cancillería egipcia.
Durante la noche, los aviones israelíes atacaron 160 objetivos en la franja de Gaza, apuntando contra plataformas de lanzamiento de cohetes, puestos de mando, casas y oficinas de Hamas, y numerosos túneles, según los detalles facilitados por el general Moti Almoz, portavoz militar.
"La operación se extenderá en los próximos días", dijo el portavoz, sin dar detalles sobre una posible operación terrestre.
"Estamos listos para cualquier posibilidad, incluyendo una operación terrestre si hace falta, aunque no será ese el primer paso. En cualquier caso estamos preparados para ello, y por eso hemos ordenado la movilización de 40.000 reservistas", explicó este miércoles el ministro del Interior, Gideon Saar, a la radio militar.
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A pesar de esta lluvia de bombas sobre Gaza, los disparos de cohetes contra territorio israelí continuaron.
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El miércoles por la mañana, dos cohetes lanzados hacia Tel Aviv, el pulmón económico de Israel, fueron interceptados por el sistema de defensa antimisiles Cúpula de Hierro, según el ejército.
Más tarde, dos cohetes disparados desde Gaza cayeron en el mar frente a Haifa, en un acto reivindicado por el brazo militar de Hamas. Es la primera vez que los proyectiles alcanzan el gran puerto del norte de Israel, a más de 160 km de la franja.
Hamas reivindicó el martes por la noche disparos de cohetes contra Tel Aviv, Haifa y Jerusalén, donde resonaron las sirenas y cayeron tres proyectiles.
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La nueva espiral de violencia, la más grave desde noviembre de 2012, tiene su origen en el secuestro el 12 de junio de tres estudiantes israelíes en Cisjordania, cuyos cuerpos sin vida fueron hallados unos días después.
El gobierno israelí acusó a Hamas y lanzó una campaña de detenciones contra el movimiento, que en represalia empezó a disparar cohetes desde su feudo de Gaza.
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Con AFP.