Actualizado: 29 de abr, 2016
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hay intereses “muy oscuros”.
“Se las arreglaron para entablarme una demanda por tráfico de monos desde el Perú, cuando en realidad se traen de 720 metros de distancia que es donde queda mi estación respecto a estas dos fronteras”, manifestó.
Agregó que no entiende cómo se continúa con la prohibición cuando el Instituto de Genética de la Universidad Nacional demostró “claramente que los micos con los que trabajaba eran colombianos”.