de ofrecer oportunidades laborales al desmovilizado, producto de una eventual firma del proceso de paz.
“Por supuesto nosotros estamos listos para generar las mejores condiciones posibles para que pueda haber vinculación de la mano de obra” dijo Mac Master. Según el directivo gremial “el problema no está en la mano de obra. ¿Cuántos pueden ser los desmovilizados en un momento dado, 10 mil, 15 mil, 20 mil? Eso lo puede asumir por supuesto cualquier país que en crecimiento como es el caso de Colombia”, aseguró.
Para Mac Master, quien participa del Congreso Anual de Confecámaras, el reto va más allá del aspecto económico, pues consiste en que como sociedad se dé una oportunidad de integración a los exintegrantes de los actores armados de volver a la vida civil, en medio de la tolerancia y el perdón.