"Ninguna red social está hecha para ñiños": mamá fundadora de 'Village to Raise'
Village to Raise hace parte de las organizaciones alineadas vinculadas a The Anxious Generation de Jonathan Haidt, y Smartphone Free Childhood.
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“Ninguna red social está hecha para niños, están pensadas en un modelo diferente, no en el bienestar de los hijos”. Con esa afirmación, Juanita Schvartzman, mamá fundadora de Village to Raise en Colombia, reavivó en Mañanas BLU 10:30 AM, el debate sobre los riesgos del uso temprano de plataformas digitales en menores, en medio de un creciente movimiento de padres que busca retrasar el acceso a smartphones y redes sociales.
Durante su intervención, Schvartzman explicó que el problema va más allá del control parental. “El problema no es solo que los niños busquen información, sino que les aparece información”, dijo, al advertir sobre la exposición constante a contenidos no adecuados para su edad.
La iniciativa, según detalló, comenzó a tomar forma a finales de septiembre con la creación de una red entre familias. “Empezamos a organizar la página, dándole acceso a otros colegios y papás”, recordó, al tiempo que explicó que el objetivo es “pausar los smartphones hasta antes de los 14 años y las redes sociales hasta los 16”.
El modelo, agregó, se basa en decisiones colectivas que fortalecen el impacto. “Cuando 10 papás de un mismo grado se ponen de acuerdo, pueden entrar y firmar el pacto y se crea una comunidad”, afirmó, destacando que este tipo de acuerdos reduce la presión social entre los menores.
De forma indirecta, la fundadora señaló que ya se empiezan a ver cambios en los hábitos familiares. “Cada vez son menos niños que van a estar con celular”, aseguró, en referencia a una mayor conciencia sobre los efectos del uso temprano de dispositivos móviles.
Frente a las alternativas, Schvartzman mencionó opciones más limitadas en tecnología. “Los flecha-pones son una opción”, indicó, y añadió que también analizan dispositivos con redes sociales bloqueadas de fábrica como una medida preventiva.
Finalmente, subrayó que el impacto principal ha sido cultural y educativo. “El cambio más claro que se ha visto es un cambio de conciencia”, afirmó, al tiempo que destacó el trabajo pedagógico del movimiento: “Tenemos charlas con expertos para educar a los papás”, concluyó.
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