de Santander de Quilichao.
En diálogo con Blu Radio, el capitán Aldemar Ríos, coordinador de la búsqueda, dijo que unas 380 personas están trabajando en la operación de rescate.
"Tenemos un balance oficial de 13 personas desaparecidas hecho con base en los reportes de familiares", dijo, por su parte, Alexander Sánchez, director del equipo de socorro de la Cruz Roja del departamento del Cauca, donde ocurrió el accidente, quien especificó que entre los desaparecidos hay hombres y mujeres.
El comandante de Policía de Cauca, Ramiro Pérez Manzano, dijo que el alud dejó tres víctimas fatales cuyos cuerpos ya fueron rescatados del derrumbe y advirtió podría haber más desaparecidos que no hayan sido reportados por sus familiares.
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A un lado de la veta, en una tienda de la Cruz Roja, una decena de familiares esperaban en silencio. Pocos tenían esperanzas de encontrar a sus seres queridos con vida. Sin luz y sin hablar miraban a lo lejos las linternas de las retroexcavadoras.
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"Siento mucho dolor porque a esta hora no hay sobrevivientes. Desde anoche que fue el derrumbe cayó mucho lodo así que ya no hay nadie vivo", dijo desesperanzada Luz Holanda Nazarin, una mujer de unos 50 años cuyo sobrino está desaparecido.
"Ni siquiera Dios sabe dónde están", relató con voz apesadumbrada pero serena cuando se cumplían casi 24 horas de la avalancha.
Entre tanto, cientos de rescatistas aguardaban a que las máquinas remuevan el lodo suficiente para que perros entrenados en la búsqueda de personas puedan entrar a la zona. Sin embargo, muchos comentaban que faltaba extrear al menos 10 metros cúbicos de lodo para poder llegar hasta donde trabajaban los mineros.
"No ha sido fácil la labor de rescate por las condiciones del terreno y tememos que sea difícil encontrar sobrevivientes" dijo Sánchez.
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Durante el día una romería de curiosos transitó entre la localidad rural de Santander del Quindio y la mina para observar detrás de un perímetro de seguridad cómo trabajan las retroexcavadoras.
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En el camino a la mina, un grupo de hombres con linternas en la cabeza y barro en las botas celebraban la clasificación del equipo colombiano Atlético de Medellín a los cuartos de final de la Copa Libertadores. Ninguno reconoció trabajar en la veta a cielo abierto.
Los inconvenientes en el transporte de la maquinaria pesada, además de la inestabilidad del terreno, retrasaron el rescate. Los propietarios de las máquinas que trabajaban en el yacimiento ilegal "en lugar de ayudar, lo que hicieron fue esconderlas para evitar que se las incautaran, lo que dificultó las tareas", señaló Amylkar Acosta, ministro de Minas y Energía, en un comunicado.
Se trata del segundo accidente minero en Colombia en menos de una semana. El sábado pasado, en el municipio de Buriticá, departamento de Antioquia (noroeste), murieron cuatro personas por inhalación de gases, en otro sitio de extracción ilegal.
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"Las condiciones de informalidad laboral e infraestructura significaban un riesgo latente para los trabajadores" de la mina de oro artesanal, afirmó en un comunicado la Defensoría del Pueblo, encargada de velar por los derechos humanos de los colombianos.
El organismo había emitido desde comienzos de año alertas para cerrar este tipo de excavaciones en el departamento, tras lo cual autoridades incautaron máquinas excavadoras.
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Sin embargo, "las labores de explotación ilegal de oro continuaron", añadió el organismo.
Con AFP.