El Comité Autónomo de la Regla Fiscal, un organismo independiente del gobierno que tiene la función legal de revisar el cumplimiento de las metas de déficit, advirtió que el faltante de recursos para cumplir con las metas de 2026 puede llegar a ser de por lo menos 31.1 billones de pesos.Aunque el gobierno dijo en enero que podríamos cerrar el año con un déficit estructural positivo, los análisis del comité apuntan en una dirección diferente. Para el Carf, los gastos de la nación podrían ser iguales o superiores a los del año pasado."En ausencia de medidas con efectos permanentes para aumentar ingresos o reducir gastos, la posición fiscal estructural del país seguiría deteriorándose y la deuda retomaría una senda alcista, comprometiendo la sostenibilidad de las finanzas públicas, el retorno al cumplimiento de la Regla Fiscal, y menoscabando la estabilidad macroeconómica como un todo. Es urgente que el Gobierno, el Congreso de la República y la sociedad civil en general acuerden medidas estructurales para revertir la crítica situación fiscal", señaló el Carf.El comité calcula que, como mínimo, se requiere un recorte al presupuesto de 16.8 billones de pesos y advierte que controlar la caja o simplemente congelar partidas es insuficiente. El congelamiento y el control de la caja han sido dos de las estrategias utilizadas por el gobierno desde 2024 para tratar de mantener el equilibrio de las cuentas.El deterioro de las cuentas fiscales ya llevó a que el país perdiera un grado adicional en sus calificaciones de riesgo por parte de Fitch Ratings a BB, lo que aleja aún más al país del grado de inversión.A mediano plazo, el reto es todavía mayor; a medida que nos alejamos de la 'senda' marcada por la ley, es más difícil volver a ella. El Comité sugiere que se requiere un paquete de medidas especiales para dar confianza a los mercados, entre ellas reformas al gasto público o el uso del 'aval fiscal' para atender la presión que crea la aprobación de nuevas leyes en el Congreso.Por ejemplo, en los próximos años las finanzas del gobierno se verán presionadas por el aumento del salario mínimo, la reforma laboral, la reforma pensional e incluso la reforma a las transferencias para las regiones (Sistema General de Participaciones).
El debate en torno a la modificación de la regla fiscal en Colombia ha cobrado relevancia en los últimos días, a medida que se aproxima una decisión crucial por parte del Consejo de Política Económica y Fiscal (Confis). Esta modificación implica la posibilidad de invocar una cláusula de escape que permitiría al Gobierno incumplir ciertas metas fiscales, a pesar de los riesgos inherentes que esto conlleva. En este contexto, Andrés Velasco, presidente de Asofondos y exdirector técnico del Comité Autónomo de la Regla Fiscal, advierte que esta cláusula debería ser utilizada como un recurso excepcional y sólo ante eventos extraordinarios que amenacen la estabilidad macroeconómica del país. Sin embargo, las razones detrás de la justificación de tal decisión aún no están claras y generan incertidumbre.Habló de la situación y lo llevó a un ejemplo cotidiano: "Nos genera más incertidumbre en el sentido de que tenemos un papá cierto, que que maneja las cuentas de la casa, que está endeudado en la tienda, altamente endeudado en la tienda del barrio y esa deuda, si el papá no está, pues nos cae a los demás de la casa", explicó. ¿Más deuda?Señaló que esa es una de los puntos importantes que el Gobierno debe contar a los colombianos en el marco fiscal de mano plazo, que es este documento que publica el Gobierno todos los años. Consecuencias macroeconómicas El levantamiento de la regla fiscal y la generación de un mayor déficit fiscal tienen profundas implicaciones para la economía colombiana. Un incremento en el déficit podría llevar a un aumento en la deuda que el país tiene frente a los mercados financieros, y las condiciones de financiamiento podrían complicarse aún más, lo que aumentaría los costos de la deuda. Como menciona Velasco, activa un ciclo de incertidumbre para tanto los ciudadanos como para los mercados internacionales. Es crucial entender cómo el aumento de la deuda puede afectar a todos los colombianos, pues cada peso adicional que se pide prestado recae sobre la población, y esto puede traducirse en un aumento de tasas de interés, un debilitamiento de la moneda y una presión inflacionaria. La responsabilidad fiscal Enfatiza la importancia de la responsabilidad fiscal. Si bien algunos sectores del gobierno argumentan que el gasto público es inflexible, Velasco sugiere que siempre hay espacio para ajustar el gasto de manera responsable y que las decisiones de política pública son cruciales. Escuche aquí la entrevista:
El Comité Autónomo de la Regla Fiscal (CARF) emitió un pronunciamiento alarmante sobre la situación fiscal del país y advirtió que el país enfrenta un riesgo muy alto de incumplir con la regla fiscal. Este diagnóstico se fundamenta en el significativo desbalance entre los ingresos tributarios y los gastos de la nación.Contexto y cifras preocupantesSegún el CARF, el recaudo tributario en 2024 será $15 billones inferior a la meta ajustada establecida en el Marco Fiscal de Mediano Plazo (MFMP) y $72 billones por debajo de los ingresos tributarios proyectados en el Presupuesto General de la Nación (PGN) de este año.A pesar de los esfuerzos del Gobierno nacional, que incluyeron ajustes en el gasto fiscal por más de $28 billones, la situación financiera sigue siendo crítica. El cumplimiento de la regla fiscal en 2024 requerirá medidas adicionales de $40 billones, equivalentes al 2,4 % del PIB, lo que pone de manifiesto la magnitud del desafío.Liquidez en mínimos históricosOtro de los puntos destacados por el CARF es el deterioro de los niveles de caja del gobierno, los cuales se encuentran en $6,4 billones, cerca de su mínimo histórico. Esta posición refleja una inconsistencia estructural entre el gasto programado y la capacidad del país para generar ingresos sostenibles.Perspectivas para 2025: un ajuste fiscal monumentalDe cara a 2025, las proyecciones no son más alentadoras. El CARF estima que será necesario un ajuste fiscal de $52 billones para cumplir con la regla fiscal. Esta cifra supera ampliamente las expectativas iniciales del gobierno y refleja la urgencia de adoptar medidas estructurales. Adicionalmente, la falta de aprobación de la Ley de Financiamiento ha reducido las expectativas de ingresos en $12 billones, complicando aún más el panorama.Pronunciamiento N°14 del Comité Autónomo de la Regla Fiscal El cumplimiento sostenido de la regla fiscal requiere medidas estructuralesComité Autónomo de la Regla Fiscal, CARFBogotá, diciembre 19 de 2024El CARF ha venido alertando sobre los requisitos del cumplimiento de la regla fiscal en 2024 (ver pronunciamientos 11, 12 y 13). El gobierno nacional enfrenta retos fiscales, presupuestales y de caja, en un contexto de recaudo tributario por debajo de los niveles programados en el Presupuesto General de la Nación (PGN) de 2024.En 2024, el CARF estima que el recaudo tributario en 2024 se ubicará COP 15 billones por debajo de la meta actualizada en el MFMP publicado en junio, y COP 72 billones inferior a los ingresos tributarios programados en el PGN 2024.En respuesta al mal desempeño del recaudo en lo corrido del año, el gobierno nacional hizo ajustes importantes en el gasto fiscal, a través de decretos de aplazamiento y de recorte, y de un ajuste en el Plan Anual de Caja (PAC). En el agregado, las medidas de aplazamiento y recorte han contribuido a un ajuste de gasto fiscal de COP 20,6 billones frente al PGN 2024.Con la información a la fecha, el CARF estima que cumplir con el gasto fiscal consistente con el cumplimiento de la Regla Fiscal (COP 289 billones) requiere medidas adicionales por alrededor de COP 40 billones (2,4pp del PIB). Estas medidas incluyen no solamente un mayor recorte sino un manejo del PAC, dentro de la medida de lo posible, entre otras acciones posibles. En el Pronunciamiento 13 el CARF estimaba que se requería un ajuste fiscal adicional de COP 31 billones, sobre la base de que el recaudo tributario se ubicaría COP 10,4 billones por debajo de la meta y el decreto de recorte generaba un impacto fiscal adicional (frente al decreto de aplazamiento de junio) de COP 13 billones. Sin embargo, en anuncios posteriores del gobierno se confirmó que el decreto de recorte se ejecutaría por COP 28,4 billones, lo que implica una disminución adicional del gasto fiscal de COP 8,4 billones.Los datos de ejecución con corte a noviembre siguen reflejando un rezago frente al mismo periodo de 2023. En efecto, la relación entre obligaciones y apropiaciones entre enero y noviembre de 2024 se ubica en 71,1%, 8,3 puntos porcentuales (pp) por debajo del nivel observado en ese periodo 2023.No obstante, el CARF ha adelantado ejercicios que sugieren que alcanzar el gasto primario requerido para cumplir con la regla fiscal luce retador. Haciendo la conversión de ejecución de gasto del PGN a ejecución fiscal del Gobierno Nacional Central (GNC) se observa que el gasto fiscal primario a noviembre se ubicó en COP 283,6 billones. Eso implica que en diciembre el gasto primario deberá situarse en COP 5,4 billones para cumplir con la regla fiscal. Sin embargo, históricamente, el gasto fiscal primario en diciembre ha sido 32% superior al observado, en promedio, entre enero y noviembre y el gasto primario promedio mensual en 2024 ha sido cercano a COP 26 billones.El CARF advierte que los niveles actuales de caja en pesos suponen riesgos de liquidez. Con corte al 6 de diciembre, la caja se ubicó en COP 6,4 billones, cerca del mínimo histórico (entre 2012 y 2023) para ese mes. La débil posición de caja es un espejo de la inconsistencia entre la programación de gasto y la capacidad de generación de ingresos estructurales. Esta situación genera preocupaciones sobre la posición de caja para 2025 y, posiblemente, señala dificultades estructurales de liquidez.Para 2025, el CARF estima que se requiere un ajuste fiscal de COP 52 billones (2,9pp del PIB) para cumplir con la regla fiscal respecto del PGN 2025. Los indicadores fiscales finales de este año impactarán la situación de 2025. La brecha entre el recaudo previsto y la meta de ingresos tributarios de 2024, que fue utilizada para programar el PGN 2025, se traduce en una menor base de ingresos con respecto a lo que había sido proyectado. En concreto, el CARF estima que la menor base de recaudo de 2024 reducirá los ingresos de 2025 en COP 17 billones. A eso se le suma que el CARF estima que los ingresos por gestión de la DIAN serán inferiores en COP 22,6 billones a los incluidos en el PGN 2025; mientras que la no aprobación de la Ley de Financiamiento reduce la expectativa de recaudo en COP 12 billones frente al presupuesto que será decretado.Se espera que el gobierno realice el ajuste fiscal correspondiente a inicios de 2025. Una vez el gobierno actualice el Plan Financiero de 2025, momento en el que se prevé que también se publique el cierre fiscal de 2024, el CARF se pronunciará nuevamente sobre la situación fiscal y su implicación para la sostenibilidad de las finanzas públicas.Nota institucional: El marco normativo de la responsabilidad fiscal en Colombia se ha fortalecido en las últimas dos décadas con la inclusión del criterio de sostenibilidad fiscal en la Constitución, para que la dirección de la economía y la hacienda pública se haga en un marco de sostenibilidad fiscal. Este criterio aplica al Plan Nacional de Desarrollo y al Presupuesto General de la Nación, que deben orientar a las Ramas y Órganos del Poder Público. Con la Ley 1473 de 2011, se introdujo una Regla Fiscal de balance estructural para el Gobierno Nacional Central. Esta regla se fortaleció con la Ley 2155 de 2021, que además modificó las metas cuantitativas y vinculó las a deuda neta; creó el Comité Autónomo de la Regla Fiscal (CARF) como un organismo técnico permanente e independiente para realizar seguimiento a la Regla Fiscal buscando garantizar la sostenibilidad financiera.Entre las funciones del CARF se identifican cuatro principales responsabilidades:Pronunciarse sobre: El Marco Fiscal de Mediano Plazo (MFMP) y el informe sobre cumplimiento; proyecciones macroeconómicas; sostenibilidad a largo plazo; seguimiento a cláusulas.Emitir concepto técnico sobre: MFMP; metodologías para indicadores fiscales; ciclos petrolero y económico.Efectuar análisis consistentes entre: metas fiscales; PGN; Plan Plurianual.Proveer insumos técnicos para calcular ciclo económico: PIB tendencial; elasticidades del recaudo al PIB.
Una vez más, el Comité Autónomo de la Regla Fiscal (Carf) le está advirtiendo al Gobierno Nacional serios problemas con el Presupuesto General de la Nación de 2025, que ya radicó en el Congreso Nacional.Una de las preocupaciones tiene que ver con los ingresos que proyecta el Gobierno y el recaudo a través de impuestos, pues para el Comité son ingresos inciertos.“El comité identifica riesgos sobre la expectativa del Gobierno en el recaudo esperado por gestión de la Dian, debido a que la incorporación de la planta de personal y las inversiones para la mejora de los sistemas de información tomará más tiempo del inicialmente previsto, según lo informado por la entidad”, explicó el comité como uno de los argumentos.Es decir que para el Comité el Gobierno está haciendo cuentas con dinero que no tiene asegurado si va a ingresar y que el desfinanciamiento del Presupuesto sería superior a los $12 billones que ha señalado el Ministerio de Hacienda, enfrentando la necesidad de un nuevo plan de austeridad como ocurrió en 2024.“El potencial de recaudo por gestión, calculado por el Carf en cerca de $6 billones, se ubica por debajo de los $28,6 billones incluidos en el PL del PGN 2025. (...) Lo anterior implica que se requeriría una reducción del gasto de alrededor de $ 22,6 billones para cumplir con la Regla Fiscal en 2025”, alertó el comité.El Carf finalmente emitió varias recomendaciones, además de revisar el proyecto presentado ante el Congreso: una de ellas es que el gobierno programe en 2025 el gasto por el déficit causado en 2024 por congelar la tarifa de los combustibles, es déficit estimado en cerca de $8 billones.La insistencia para que el Gobierno acelere la revisión de estas falencias es que aumentan las necesidades funcionamiento, pasando de $120 billones en 2024 a $140 billones en 2025.“El Carf encuentra que, al igual que en 2024, el Gobierno programa gastos con cargo a ingresos inciertos. Esta práctica implica riesgos sobre el cumplimiento de la meta de Balance Primario Neto Estructural, lo cual aumenta la incertidumbre, dificulta la programación fiscal y obligaría a realizar recortes de gasto posteriores para cumplir con la Regla Fiscal”, criticó el comité de expertos.
El recorte al presupuesto se quedó en pañales y hoy está en riesgo el cumplimiento de la regla fiscal para 2024 y 2025, a menos que el Gobierno haga nuevos ajustes, advirtió el Comité Autónomo de la Regla fiscal (Carf).Solo para empezar, las propias cifras que ha entregado el Gobierno al país no cuadran. Mientras en el marco mediano plazo dice que se necesita un recorte 51 billones de pesos en gastos este año, el decreto que firmó el presidente Gustavo Petro solamente aplaza, es decir, congela, 20 billones de pesos.Además, hay riesgos adicionales en el camino. Las cuentas que hoy tiene el Gobierno nacional podrían no cumplirse, porque existe el riesgo de que la Dian no logre una gestión tan eficiente y que no se recaude tanto dinero de las personas naturales. Si eso pasa, el Gobierno además tendría que recortar 5,3 billones de pesos adicionales.El panorama para 2025 no es mejor. Según los cálculos del comité, hay que hacer recortes importantes al gasto en 2025 (de unos 42 billones sin contar con el subsidio a los combustibles) pero además no se incluyeron todos los gastos.Por ejemplo, no aparece por ninguna parte la implementación de la reforma pensional que en 2025 le va a costar al país 4 billones de pesos."En este contexto, y dadas las crecientes presiones por elevar los gastos de la Nación, incluyendo los impactos de reformas aprobadas y en discusión por el Congreso de la República, el cumplimiento de la regla fiscal y el logro de su objetivo último, que es la sostenibilidad de la deuda y de las finanzas públicas, están en constante tensión. Desviaciones en la senda de gasto por presiones adicionales reducen el margen de maniobra del gobierno. Es indispensable que en el techo de gasto, se incluya explícitamente la totalidad de los efectos de la reforma pensional sobre las finanzas del GNC, así como identificar y mitigar otras presiones de gasto adicionales a futuro", advierte el informe.Según la Carf el "cumplimiento de la regla fiscal en 2024 y 2025 y la estabilización de la deuda en 55 % del PIB en el mediano plazo necesitarían ajustes adicionales" y sugirió que hoy el cumplimiento de la regla fiscal no está garantizado.¿Gobierno presentará un presupuesto desfinanciado en 2025?El Gobierno nacional ya había anunciado hace unas semanas que llevará al Congreso la tributaria 2.0 que incluye un paquete de medidas en materia de estímulos a la economía, pero también medidas tributarias como la rebaja del impuesto a la renta para las empresas.Sin embargo, el presidente Gustavo Petro dejó escapar un detalle adicional en su cuenta de X: la ley tendría forma de ley de financiamiento."Ahora presentaremos un plan de reactivación económica al Congreso y una ley de financiamiento para reponer lo perdido en la reforma tributaria. Espero que la bancada del doctor Uribe ayude al país y no sabotee las medidas", escribió Petro.Las leyes de financiamiento en Colombia típicamente se presentan cuando llega al Congreso un presupuesto sin los ingresos suficientes. Para efectos prácticos, al final del día estamos hablando de leyes que cambian los impuestos, igual que una reforma tributaria, pero hay dos sutilezas importantes: Si el Congreso no las aprueba, se recorta automáticamente el presupuesto y, además, son tramitadas por un mayor número de congresistas.En el pasado, ministros de hacienda como Mauricio Cárdenas y Alberto Carrasquilla usaron las leyes de financiamiento para cerrar sus presupuestos y conseguir impuestos adicionales.
No hay espacio para imprevistos el próximo año: así de compleja está la situación fiscal del país, según el Carf (Comité Autónomo de la Regla Fiscal), que es la entidad encargada de evaluar si el Gobierno cumple, o no, con las metas de déficit fiscal establecidas en la ley.“Para cumplir con los objetivos de la regla fiscal sería necesario hacer un ajuste de gasto de entre COP 23 y COP 24 billones”, señala el documento.El descuadre no viene de la decisión de la Corte Constitucional de tumbar la no deducibilidad de regalías, pues, según el comité, ese fallo no valdrá 6.8 billones, sino solamente 1.7 billones por cuenta de unos ajustes que puede hacer el Gobierno por el ciclo del petróleo y del hecho de que Ecopetrol podría terminar con mayores utilidades de las previstas.La mayor parte del faltante se centra en los litigios de la Dian. Según el Gobierno, con una mejor gestión de esos litigios va a recaudar 15 billones en 2024, pero para el Carf esos no son ingresos estructurales, sino plata que entra una sola vez.El lío es que las preocupaciones no paran ahí porque existe el riesgo de que los gastos sigan subiendo.“Este panorama se vuelve más complejo debido a que se identifican probables erogaciones que no estarían contenidas en el PGN, como los pasivos del sector salud, la presión de la inflación sobre los gastos de funcionamiento, y el gasto para atender las implicaciones de las decisiones tarifarias en lo relacionado con los peajes y la energía, entre otros”, agrega el Carf.Por poner un ejemplo, el presupuesto del año entrante no incluye todavía el gasto adicional por cuenta de la reforma al sistema de salud que se tramita en el Congreso.La preocupación sobre el recaudo de los litigios también la tiene el Gobierno nacional y por eso el Ministerio de Hacienda ya radicó ante el Congreso un proyecto de ley que permitiría agilizar los trámites de conciliación no solo en 2024, sino también hacia adelante. En varias oportunidades, el Gobierno ha dicho que considera que los ingresos por conciliaciones no son de única vez, sino que son recurrentes.El Carf espera que el Gobierno explique cómo abordará los desafíos en su revisión del Plan Financiero a finales del año. Por el momento, la entidad les dio el visto bueno a las cuentas de 2023 y concluyó que el país cumplirá sin inconvenientes la regla fiscal.De acuerdo Andrés Velasco, director técnico del Comité Autónomo de la Regla Fiscal (CARF), “la situación es que la deuda pública ha alcanzado unos niveles que necesitamos parar de bolas y necesitamos reducirla”.“El comentario que nosotros hacemos desde el Comité de la Regla Fiscal, es que esos recursos son de una sola vez y no servirían para ser recurrentes y para financiar ese gasto recurrente más adelante”, aseguró.“En la medida en que el gobierno sube los precios de los combustibles, cierra la brecha entre el precio de referencia, que es el precio internacional, y el precio regulado, y se disminuye la acumulación de ese déficit. En la medida en que ese déficit sea menor, las finanzas públicas claramente serían más sostenibles.”, explicó.Vea aquí la entrevista en Mañanas Blu:
La coyuntura económica del país es delicada después de los datos entregador por el Dane sobre crecimiento económico y de que el Gobierno del presidente Gustavo Petro diera a conocer que está abierto a discutir la posibilidad de modificar la regla fiscal.“La gran duda es que, si uno se queda con ese aspecto de la regla fiscal, que es priorizar pagar la deuda pública, no recuperamos la economía”, explicó el ministro de Hacienda en diálogo con Mañanas Blu.En ese sentido y para referirse a esto que se propone el Gobierno y a la coyuntura económica que se vive en el país, se conectó a Mañanas Blu, con Camila Zuluaga, la excodirectora del Banco de la República Carolina Soto.“El anuncio sobre una modificación a la regla fiscal es un anuncio desafortunado que genera ruido, que no va a poder materializarse ni alcanzar el propósito. En la coyuntura que vivimos es un anuncio que puede pesar más contra la percepción de riesgo que tiene el país”, inició expresando Soto.Después de que el Dane revelara que la economía colombiana se contrajo un 0.3 % en el tercer trimestre del año, el presidente Petro reaccionó a la noticia y habló sobre soluciones a la coyuntura del país, en las que volvió a pedir al Banco de la República que baje las tasas de interés.“El Banco de la República tiene la obligación, es su mandato único, de controlar la inflación, los demás autores y autoridades económicas tienen que contribuir desde su lado, la política fiscal, por ejemplo, a controlarla y reactivar la economía”, recordó Soto.Al respecto sobre si ve al Gobierno con el propósito de enviar señales de confianza a los gremios y a todos los protagonistas de la economía y de la política nacional, reconoció que han habido anuncios que generan temor, pero también hay otros de ministros o directores que tratan de dar confianza. "Muchos de los anuncios del señor presidente generan temor, incertidumbre y desconfianza. Cuando él anuncia que va a llevar este tipo de reformas, que va a hacer estos cambios, que va a modificar regla fiscal, que va a congelar tarifas, que va a regular precio, todos estos anuncios que por fortuna no los pueden materializar, generan incertidumbre y generan desconfianza", puntualizó.A principios de este año, el Fondo Monetario Internacional publicó un estudio que muestra las proyecciones económicas de América Latina y colocó a Colombia para el 2024 creciendo al 2.1 % y la inflación de en 3.2 %, por lo que la excodirectora habló sobre so coincide con esos números."Si continuamos con estos datos de desaceleración este año, o sea, si volvemos a decrecer en el último trimestre del año, es posible que la reactivación sea mayor el próximo. Si ya decrecimos tanto el tercer y cuarto trimestre, el 2024 podría acercarse al 2 %; es posible, pero hay que actuar; hay que tomar medidas", vaticinó."En cuanto a la inflación en 3.2 en el 2024 no lo veo. Vamos a cerrar este año con una inflación casi de 10 % y gradualmente va a ir disminuyendo el próximo año. Pero todas las expectativas y los analistas lo que esperan es que llegue alrededor de 6 %", sentenció.
El ministro de Hacienda, Ricardo Bonilla, dijo en entrevista con Mañanas Blu que el Gobierno del presidente Gustavo Petro está abierto a discutir la posibilidad de modificar la regla fiscal, que actualmente establece un tope máximo al pago de deuda pública.Bonilla explicó que la regla fiscal, tal como está diseñada, pone un énfasis excesivo en el pago de deuda y limita la capacidad del Gobierno para invertir en proyectos que impulsen la economía.“La gran duda es que, si uno se queda con ese aspecto de la regla fiscal, que es priorizar pagar la deuda pública, no recuperamos la economía”, dijo el ministro.En el presupuesto del 2024, el Gobierno redujo el pago previsto de deuda pública en 10 billones de pesos para destinarlos a inversión. Bonilla dijo que esta es una muestra de que el Gobierno está dispuesto a flexibilizar la regla fiscal.“La idea es que hay que generar un mecanismo que haga que sea, que flexibilice más el pago de la deuda pública y garantice mayor inversión”, dijo el ministro.Bonilla aclaró que el Gobierno no está planteando incumplir los pagos de deuda pública. Sin embargo, dijo que es necesario encontrar un equilibrio entre el pago de deuda y la inversión.“No estamos cambiando de parecer. Estamos diciendo: tenemos una inflexibilidad que tenemos que revisar y ese debate debemos hacerlo público, pero no estamos presentando ningún proyecto al Congreso para modificarlo”, dijo el ministro.El ministro agregó que, en este momento, no hay ningún proyecto de ley en curso para modificar la regla fiscal: “El presidente lo que dijo fue: esta discusión hay que abrirla”.¿Qué es la regla fiscal?La regla fiscal es un mecanismo que establece límites al gasto público y al déficit fiscal. Su objetivo es garantizar la sostenibilidad de las finanzas públicas a largo plazo.La regla fiscal se puede definir como un conjunto de reglas o principios que deben cumplir los gobiernos en materia de gasto público y déficit fiscal. Estas reglas pueden ser de carácter legal o de carácter administrativo.La regla fiscal suele establecer límites al gasto público como porcentaje del PIB o al déficit fiscal. También puede establecer límites al crecimiento del gasto público o al aumento de la deuda pública.La regla fiscal puede tener un impacto positivo en la economía. Puede ayudar a reducir el riesgo de crisis financiera, a mantener la inflación bajo control y a fomentar el crecimiento económico.Beneficios de la regla fiscalLos beneficios de la regla fiscal incluyen los siguientes:Reducción del riesgo de crisis financiera: La regla fiscal puede ayudar a reducir el riesgo de crisis financiera al limitar el crecimiento del gasto público y el aumento de la deuda pública.Control de la inflación: La regla fiscal puede ayudar a controlar la inflación al limitar el crecimiento del gasto público.Fomento del crecimiento económico: La regla fiscal puede fomentar el crecimiento económico al garantizar la sostenibilidad de las finanzas públicas.Desventajas de la regla fiscalLas desventajas de la regla fiscal incluyen los siguientes:Inflexibilidad: La regla fiscal puede ser inflexible y dificultar la respuesta del gobierno a situaciones imprevistas, como una crisis económica.Reducción de la inversión pública: La regla fiscal puede reducir la inversión pública al limitar el gasto público.Regla fiscal en ColombiaEn Colombia, la regla fiscal está establecida en la Ley 1473 de 2011. Esta ley establece que el déficit fiscal no debe superar el 3% del PIB. También establece que el crecimiento del gasto público no debe superar el 4 % del PIB.El gobierno del presidente Gustavo Petro ha propuesto modificar la regla fiscal para flexibilizarla. El gobierno argumenta que la regla fiscal actual pone un énfasis excesivo en el pago de deuda y limita la capacidad del Gobierno para invertir en proyectos que impulsen la economía.Vea la entrevista completa aquí:
El presidente de la República, Gustavo Petro, hizo una crítica contundente a la regla fiscal y propuso su eliminación. Esto tras las cifras negativas de la economía en el tercer trimestre del año.“El gobierno, que tiene la responsabilidad de bajar la inversión privada, debe crecer la inversión pública, con esto choco con que hay que reducir ambas, por eso el pensamiento neoliberal que tiene una estricta fórmula de marco fiscal que el que la construyó la violó, no debe mantenerse en Colombia, debe crecer la inversión pública y esa discusión la debe hacer el Congreso de la República aumenta la inversión pública ayudamos a crecer la economía”, expresó el jefe de Estado.Al respecto, en diálogo con Mañanas Blu con Néstor Morales, Bruce Mac Master, presidente de la Asociación de Empresarios de Colombia (ANDI), expresó su desacuerdo con esta propuesta, argumentando que sería "una muy mala idea"."La regla fiscal es crucial para la estabilidad financiera"Según Mac Master, la regla fiscal es esencial para garantizar la estabilidad financiera del país."La regla fiscal no es otra cosa que una decisión propia de los países de comportarse de forma que uno le pueda garantizar a los financiadores que le va a pagar su deuda. Y eso hace que los financiadores le cobren una tasa u otra", dijo.Para él, eliminar esta regla sería enviar un mensaje negativo a los mercados financieros, encareciendo la deuda y desalentando la inversión."La reforma tributaria tuvo efectos devastadores"El presidente de la ANDI también señaló los efectos negativos de la reciente reforma tributaria propuesta por el gobierno de Petro, la cual, según Mac Master, ha tenido un impacto devastador en la inversión privada."Esa reforma fiscal realmente, y lo habíamos advertido, tuvo un efecto realmente devastador, por ejemplo, sobre la inversión", afirmó. Señaló que la inversión cayó un 11 % en el último trimestre y un 24 % en el primer semestre del año."Generar confianza es fundamental"En cuanto a la confianza en los mercados, Mac Master subrayó la importancia de que el Gobierno genere confianza en lugar de inestabilidad."Creo que el gobierno tiene que hacer un esfuerzo importante por generar confianza. El esfuerzo, el gobierno se ha esforzado mucho por generar inestabilidad, por generar dudas, por generar discusiones y grandes debates, y ha sido muy exitoso en eso", afirmó. Destacó que la incertidumbre afecta tanto a los hogares como a las grandes empresas, y llamó a que el gobierno sea más confiable en sus acciones y decisiones.Vea la entrevista completa aquí:
Varios sectores han reaccionado ante la posibilidad que surgió en las últimas horas de cambiar la regla fiscal del país. Fue el director del Departamento Nacional de Planeación (DNP), Jorge Iván González, quien presentó la propuesta que podría tener un impacto en el avance de la transición energética en Colombia y que implicaría también al Gobierno endeudarse más para financiar la lucha contra el cambio climático.Pero, ¿qué es la regla fiscal?En términos sencillos, la regla fiscal busca asegurar la sostenibilidad de las finanzas públicas del país y que, así, no se supere el límite establecido de deuda. La regla fiscal se estableció bajo la Ley 1473 del 2011, con el objetivo de expedir normas para garantizar la sostenibilidad, a largo plazo, de esas finanzas y que contribuya “a la estabilidad macroeconómica”.Según explicó el director del Comité Autónomo de la Regla Fiscal, Andrés Velasco, la regla fiscal es una especie de “comportamientos discrecionales”, hecho para “proteger a la Nación” y que, a su vez, pueda ofrecer a los ciudadanos los bienes y servicios de forma permanente.De acuerdo con el Banco de la República, las reglas fiscales aumentan la “credibilidad en la política económica, permiten un manejo fiscal contracíclico y sostenible intertemporalmente”. Además, contribuyen a la “estabilidad y al crecimiento económico” del país.Dicho gasto contracíclico contribuye a que la economía retorne a su senda de crecimiento de largo plazo, según lo define la ley 1473, en el artículo seis.¿Para qué sirve?El Gobierno ha usado la figura de regla fiscal para “limitar el crecimiento del gasto y el endeudamiento de los entes territoriales”, según describió el BanRep. Esto, añadieron, es para “propiciar la transparencia y responsabilidad fiscal” de todo el sector público.Condiciones “difíciles”“El Gobierno nacional tiene una tasa de interés hoy en día efectiva de cerca del 9 %, del 8.5 al 9 %. Ya son condiciones, digamos, que son difíciles. Eso implica que la credibilidad y la sostenibilidad fiscal de Colombia todavía está, digamos, por ganarse y, por lo tanto, perseguir la posibilidad de tener un mayor endeudamiento, pues lo que va a hacer es que va a poner en riesgo un poco más de esa credibilidad y la sostenibilidad fiscal en el mediano plazo”, explicó Velasco en diálogo con Mañanas Blu.
La memoria de Johan Sebastián Durán Guerrero, el joven bumangués de 25 años que murió tras recibir varios disparos de un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE), empieza a quedar plasmada en las calles de Biddeford, Maine.Dos artistas locales comenzaron a pintar un mural en el centro de esta ciudad para homenajear al colombiano, quien murió el pasado 13 de julio durante un procedimiento de agentes de inmigración. La obra está ubicada en el número 5 de Alfred Street y muestra a Johan junto a su pequeña hija.El mural fue autorizado tanto por los propietarios del edificio como por el negocio que funciona en el lugar, Stem & Vine. Su propietaria, Brianne Emhiser, aseguró que se siente honrada de que la fachada de su establecimiento sea el espacio escogido para mantener viva la memoria del joven colombiano.De acuerdo con los artistas, la obra estaría terminada aproximadamente en las próximas 48 horas.El homenaje se suma a las distintas expresiones de duelo que han surgido en Biddeford desde la muerte de Johan. En los días posteriores al tiroteo, residentes levantaron memoriales improvisados en el sitio donde ocurrió el hecho, mientras familiares, amigos y organizaciones defensoras de los migrantes han reclamado respuestas sobre las circunstancias de su muerte.Johan Sebastián Durán Guerrero había llegado a Estados Unidos en busca de oportunidades y se había establecido en Biddeford junto con su familia. Era padre de una niña de tres años y, según organizaciones de apoyo a migrantes, contaba con autorización para trabajar y un número de Seguro Social.El 13 de julio, Johan salió de su vivienda en un vehículo cuando fue interceptado por agentes de ICE. La versión oficial sostiene que el joven intentó escapar y que habría dirigido el automóvil hacia uno de los funcionarios, quien entonces disparó al considerar que existía una amenaza para su seguridad.Sin embargo, el caso ha estado rodeado de cuestionamientos. El senador independiente Angus King afirmó que, de acuerdo con información del Departamento de Seguridad Nacional, Johan no era el objetivo de la operación. Además, se ha señalado que los agentes involucrados no portaban cámaras corporales. La Fiscalía General de Maine mantiene abierta la investigación y el funcionario que disparó fue puesto en licencia administrativa.Videos de cámaras de seguridad y testimonios de personas que estaban en el sector también han generado interrogantes frente a la versión oficial. Medios estadounidenses han reportado que el agente identificado como David Brouillette disparó contra Johan y que posteriormente surgieron antecedentes sobre el comportamiento violento del funcionario, información que ahora también hace parte del escrutinio público sobre el caso.La muerte del joven bumangués provocó además una fuerte reacción en Biddeford. Su compañera, Karolina Rojas Álvarez, describió a Johan como un hombre trabajador, dedicado a su familia y con sueños por cumplir. Durante una declaración pública, recordó especialmente el vínculo que tenía con su hija de tresEl alcalde de Biddeford, Liam LaFountain, también ha reclamado una investigación transparente y ha insistido en que Johan era parte de la comunidad. En una proclamación presentada ante el Concejo Municipal, pidió justicia y rendición de cuentas por su muerte y expresó solidaridad con la familia y con los habitantes migrantes de la ciudad.Ahora, mientras avanza la investigación en Estados Unidos, el rostro de Johan quedará plasmado en un muro de Biddeford. Una imagen junto a su hija que busca convertir el dolor de una comunidad en memoria y recordar la historia del joven colombiano que salió de Bucaramanga buscando un mejor futuro y terminó muriendo durante un operativo de inmigración.
Luego de una semana pedagógica por la rotación de los nuevos dígitos, este lunes 10 de agosto comenzará a regir el periodo sancionatorio del pico y placa para vehículos particulares y motocicletas.La disposición, producto de un estudio técnico de acuerdo al número de registros y vehículos activos, seguirá teniendo como base el último dígito de la placa para carros particulares, mientras que para las motocicletas de dos y cuatro tiempos se determina por el primer dígito de la placa.De igual manera seguirá, rigiendo de manera continua entre las 5:00 de la mañana y las 8:00 de la noche, así:Lunes: 5 y 8Martes: 1 y 4Miércoles: 0 y 2Jueves: 3 y 6Viernes: 7 y 9Con estos dígitos funcionará la medida hasta el 27 de enero de 2027.Continúan como vías exentas de la medida la vía Las Palmas, vía 4.1 occidente antioqueño, conexión de la avenida 33 entre la autopista sur y la avenida Las Palmas, calle 10 entre el Eje vial del Río y la terminal del sur y los corregimientos; además de la autopista Sur y avenida Regional, excepto en el municipio de Bello, donde la restricción rige en todas las vías, según las autoridades locales con el fin de descongestionar la glorieta de Niquía."La entidad invita a la ciudadanía a consultar previamente las placas con restricción, verificar los horarios y planear sus desplazamientos con anticipación. Desde la secretaría reiteramos que esta medida busca mejorar la movilidad en la ciudad", manifestó el secretario de Movilidad de Medellín, Pablo Ruiz.Vale la pena recordar que el pico y placa busca sacar cerca de 200.000 vehículos diariamente de circulación en la subregión, a pesar de la identificación de una saturación en la vías de entre el 100 y el 170%. Según esta dependencia de la Alcaldía de Medellín hay días en los que esa tarea es más difícil, por la cantidad de motos y carros que hay matriculados con ciertos dígitos: 0,1 y 5.
A menos de 48 horas de haberse posesionado como presidente, Abelardo De La Espriella anunció las primeras afectaciones a grupos armados que delinquen en Antioquia tras los resultados reportados por la fuerza pública en las subregiones de Urabá y el Nordeste.Tras su asistencia al tradicional Desfile de Silleteros que cerró la Feria de las Flores en Medellín, antes de dejar la capital antioqueña el mandatario anunció que en medio de combates con tropas de la Décima Cuarta Brigada fueron abatidos dos integrantes del Clan del Golfo en la vereda Liberia del municipio de Anorí.La operación, según el presidente, también permitió la incautación de seis fusiles y abundante material de guerra e intendencia.Los hombres, entre ellos uno de sus cabecillas en la zona, hacían parte de la subestructura Jorge Mario Valle y eran señalados de diferentes acciones terroristas en contra de la población civil, pero también de la fuerza pública."Esta comisión terrorista a la que se le propinó este duro golpe es la misma que en el año 2024 había asesinado a cuatro de nuestros valientes soldados que adelantaban operaciones en esa región del departamento",dijo el mandatario.De la Espriella también aseguró que en otras acciones desplegadas en el Urabá antioqueño, en el municipio de Necoclí, fueron capturados cuatro presuntos integrantes de la subestructura Gabriel Poveda Ramos del mismo grupo ilegal dedicados al narcotráfico y al componente financiero.En las operaciones desarrolladas por parte de la Armada y la Décima Séptima Brigada, los uniformados incautaron armas de fuego, municiones y material de interés para las labores de inteligencia militar.
La senadora María Clara Posada solicitó a la ministra del Trabajo, Natalia López Fuentes, ordenar una auditoría forense a Colpensiones para revisar el manejo de los recursos de la entidad durante los últimos cuatro años.La congresista argumenta que existen numerosas denuncias sobre presuntas irregularidades en materia de contratación y consideró necesario establecer cómo fueron ejecutados los recursos públicos. “El país necesita saber cómo ejecutaron los recursos públicos”, afirmó.Entre los hechos que cuestiona, Posada menciona la presunta contratación del principal financiador del Pacto Histórico y aseguró que en junio se destinaron 25.300 millones de pesos para garantizar hasta octubre la contratación de una nómina paralela de 1.000 trabajadores temporales.También reprocha la ejecución de 238.587 millones de pesos para el cambio del data center, proceso que, según indicó, estuvo relacionado con fallas en la prestación del servicio durante junio y julio.A esto sumó un gasto de 87.621 millones de pesos en publicidad y señaló que no se han publicado las facturas correspondientes a los viajes de los directivos de la entidad.Colpensiones cuenta con un presupuesto anual de 75,6 billones de pesos, por lo que la senadora insiste en que su administración debe estar sometida a criterios de transparencia y control.Posada pide que la nueva administración de la entidad comience con un “corte de cuentas claro” que permita establecer qué ocurrió con los recursos públicos y cómo fueron utilizados durante los últimos años.
Un daño imprevisto en la tubería Tibitoc-Usaquén mantiene afectada la movilidad y el suministro de agua en el norte de Bogotá. La emergencia se registra a la altura de la carrera Novena con calle 129, donde el Acueducto de Bogotá adelanta trabajos para reparar la infraestructura.Debido a la intervención, permanecen cerrados los dos carriles de la carrera Novena en sentido norte-sur, específicamente entre las calles 131 y 127C. La situación ha generado afectaciones para los conductores que utilizan este corredor vial.¿Qué barrios están afectados por el corte de agua?El daño también obligó a programar una suspensión temporal del servicio de agua potable en sectores de la localidad de Usaquén. De acuerdo con las autoridades, el corte comenzó este domingo y está previsto por un periodo de 24 horas mientras avanzan las labores.Los sectores afectados son:Santa Bárbara.La Carolina.Unicentro.Centro.Lisboa.Cedritos.Centro Narváez.La suspensión está relacionada con los trabajos que se adelantan para solucionar la emergencia en la tubería Tibitoc-Usaquén.Mientras permanece cerrado el tramo de la carrera Novena, las autoridades recomiendan a los conductores evitar la zona y utilizar corredores alternos para desplazarse por el norte de la ciudad.Las principales vías recomendadas son:Carrera 10.Carrera 19.Calle 134.El cierre se mantendrá mientras el Acueducto de Bogotá realiza las labores necesarias para reparar la tubería y restablecer las condiciones normales de movilidad en este punto.Las autoridades recomiendan a los conductores planear sus desplazamientos con anticipación.