sexual puede ser muy intensa”, como sucede en los jóvenes.
“Muchas relaciones sexuales, mucha masturbación. Sin embargo, no hay la experiencia suficiente para gozar a plenitud esas actividades”, explicó.
Otra etapa, aseguró, va desde los 25 hasta los 45, aproximadamente: “Ya hay más experiencia, no hay mucha energía, hay menos potencial y hay más capacidad de control”.
“En esta segunda etapa hay menos hormonas, menos impulsividad, pero más madurez. Ya el hombre sabe cómo degustar el encuentro erótico”, dijo al agregar que ya hay cosas más importantes que el sexo.
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A los 45 años se da un cambio importante porque ya la erección ya requiere que haya contacto físico: “En este momento, la gente tiende a desordenarse otra vez porque se siente con ganas de probar que es joven”.
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Agregó que con la edad el afán y la ansiedad comienzan a disminuir y que por lo tanto un amante de 50 años “degusta el sexo con mayor lentitud”.
Dijo que para ello es necesario mantener un estado físico adecuado porque un “hombre barrigón” no puede funcionar bien.
Finalmente, reveló que una persona “bien mantenida” podría llegar hasta los 80 años con una sexual activa.
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