Actualizado: 29 de abr, 2016
El padre José Joaquín Quiroga, reflexiona sobre el evangelio de Mateo (21,28-32), que habla de los hijos con actitudes contrastantes.
“El hijo mayor representa a los pecadores y marginado que aceptan el mensaje de Jesús y se comprometen con la justicia del Reino”, dijo.
Agregó que lo que en realidad cuenta es lo que hacemos en bien de los demás y no solo las palabras: “Para Jesús el signo decisivo no es lo que sale de la boca, sino la obra que se hace aún después de haberse negado a hacerla”.