hay en Bogotá ya hacen parte de su servicio, que promueve la movilidad y responsabilidad con el medio ambiente, pero que a los usuarios hoy en día les da temor tomarlos porque creen que su color blanco y azul “pueda ser de servicio especial y sea más costoso”.
“Hay desconfianza de la gente por la falta de relacionamiento en cómo luce un taxi eléctrico y no los paran en la calle”, dijo Vallejo y aseguró que las tablas de precios, reglar y normatividad de este tipo de vehículos son las mismas de cualquier taxi del país.
Este proyecto de EasyTaxi hace parte de de un proceso que busca concienciar a los usuarios y taxistas sobre la importancia del uso de tecnologías que ayuden a la preservación del medio ambiente.
Vallejo hizo un llamado para que los dueños de taxis se sumen a este tipo de energía, “ya que el cupo, que para un taxi normal cuesta alrededor de 85 millones de pesos, para estos no cuesta nada”.
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