formulario.
Esta innovación lo que hace es identificar patrones cuando el usuario autorizado introduce su contraseña (velocidad con la que lo hace, en qué partes de las distintas teclas o puntos del patrón hace contacto, las pausas que haces, el tiempo de transición entre las teclas, etc). De esta forma, si alguien tiene su PIN bancario e intenta loguearse desde su móvil, lo más posible es que le dé ‘error’.
Según Behaviosec, hay un 99,7% de precisión en la identificación de los usuarios. En la actualidad la están probando con varios bancos nórdicos y esperan que, para final de año, gran parte de las principales entidades financieras de Suecia, Noruega o Dinamarca la implementen en sus aplicaciones para móviles.