aspirando cocaína de una línea de marcación de arbitro, la también embajadora de buena voluntad de Unicef se vio obligada a renunciar a su cargo, ya que el asunto pasó a los niveles de la diplomacia.
Este es un nuevo ejemplo de lo que no debe hacerse en las redes sociales y menos cuando se es un personaje público. Hace un par de días, Colombia ya hablaba del hashtag #NoAlManoseo dentro de una campaña porque los usuarios de las redes sociales no trasgredieran la intimidad, privacidad, el honor y el buen nombre de las personas.
Pese a que Van Damme se excusó con los jugadores y con el país, al que vinculó al consumo de drogas, los reclamos de los mismos usuarios de las redes, del gobierno de Colombia y de varios organismos multilaterales, no tuvo otra alternativa que dar un paso al costado. Le costó dejar un gran proyecto de atención a la infancia en el que venía trabajando desde hace 4 años.