y el día a día tendría otros matices, sería bien diferente. Se trata del televisor, del que hoy justamente celebramos los 60 años en Colombia.
Todo inició en 1884 con el invento del disco de Nipkow, en honor a su creador, que no pudo desarrollarse sino hasta 1925, cuando el escoces John Baird logró usar dos de ellos, uno como emisor y otro como receptor, separados por un conductor de dos metros y logrando completa sincronía. Esa transmisión tenía la calidad de 28 líneas y 14 cuadros por segundo. Es decir, 14 fotos que se mueven dentro de un segundo. Hoy en día con la ultra alta definición 7680 pixeles por 4320. Casi que podría ser de alta definición proyectada en un edificio de 5 pisos.
En 1937 comenzaron las transmisiones regulares de TV electrónica en Francia y en el Reino Unido. Esto llevó a un rápido desarrollo de la industria y de los telespectadores, aunque los televisores eran de pantalla pequeña, de tubos, y muy caros.
Resuelto el tema del color, había que enfocarse en los dispositivos. Así que pasamos de estos tubos o los llamados tubo de rayos catódicos a los plasma, LCD, LED.
Publicidad
La pequeña caja, como se le conocía hace poco más de una década, pasó a ser grandes y delgados cuadros de pared en la que los colores se ven más precisos que en la realidad misma y con sonidos envolvente. Máxima experiencia.
Publicidad
¿Qué sería de su vida sin un televisor en el que no solo se entretiene, informa o educa? Probablemente vivible, pero diferente, sin duda.
El televisor, el artefacto que en Colombia cumple 60 años, aquí en La Nube.