La sentencia llega tras cuatro años exactos de la explosión de dos drones en las proximidades de una tarima donde Maduro encabezaba un acto con militares, el 4 de agosto de 2018.
Las autoridades aún no conocen los motivos de los ataques, pero mantienen todas las líneas de investigación abiertas y piden a quienes piensen haber sido pinchados que acudan a un centro médico cuanto antes.