Cuando se aborda la vida de Carl María von Weber siempre surge la pregunta: “Por qué no ocupa en el panteón musical el lugar eminente que merece tener? Esta es la historia del “primo alemán de Mozart”, una vida errante a través de Europa, por eso su apodo, luego la tuberculosis, que a semejanza de Chopin, fue la razón de su existencia en tierra extranjera.
Gonzalo y Laura deben ganarse a pulso la oportunidad para ser los nuevos locutores de Radio Dorado. Gonzalo echa mano de su creatividad e ingenio costeño y Laura debe demostrar que es mucho más que una mujer bonita y que es más capaz que muchos hombres para tareas que se cree que solamente pueden hacer ellos.
Las cosas en Radio Dorado están patas arriba, sin embargo, el papá de Laura decide que no cerrará la emisora. Laura y Gonzalo se encuentran en una situación que no puede ser más extraña y en la que ambos se la están jugando toda con tal de hacer lo que más les gusta: estar frente a los micrófonos.
La violencia que se respira en el pueblo pone a Gonzalo contra las cuerdas y lo obliga a tomar una difícil decisión. Laura desea hacerse cargo de la emisora de su padre, pero él no quiere ver a su hija en un trabajo que les corresponde a hombres, así que le pone mil condiciones y peros. Laura está dispuesta a arriesgarlo todo con tal de cumplir su sueño, no importa si debe cambiar su vida por completo.
Gonzalo Coronado transmite una pelea de boxeo desde una emisora rural. Laura González, recién llegada de Europa, asiste en vivo a esa misma pelea. A kilómetros de distancia pero en el fondo unidos.