El municipio de Guadalupe, Santander, declaró el estado de calamidad pública luego del fuerte vendaval y la tormenta eléctrica que azotaron la población y dejaron cuantiosos daños en viviendas, edificaciones públicas e infraestructura educativa. Más de 30 casas resultaron afectadas, al igual que la Alcaldía, la Estación de Policía, el Hospital y otras instalaciones oficiales.La emergencia se registró en la tarde del jueves 23 de julio, cuando intensas lluvias, fuertes ráfagas de viento y descargas eléctricas provocaron la caída de árboles, daños en redes de energía, inundaciones en varios sectores y desprendimientos de rocas sobre algunas vías del municipio.De inmediato, la Administración Municipal desplegó un operativo de inspección y atención para verificar las condiciones de las familias afectadas, evaluar los daños y garantizar la seguridad de la comunidad."Uno de los lugares más afectados fue el Instituto Técnico Agropecuario de Guadalupe, donde el vendaval destruyó gran parte de la cubierta de la cancha y ocasionó daños en los techos de varios salones. Como medida preventiva, las autoridades suspendieron las clases programadas para este viernes mientras se realiza la evaluación estructural del plantel", dijo Oscar Galindo, secretario de Gobierno del municipio. Tras un recorrido por las zonas impactadas, el Consejo Municipal de Gestión del Riesgo realizó una sesión extraordinaria en la que decidió declarar la calamidad pública, una medida que permitirá agilizar la asignación de recursos y la ejecución de acciones logísticas, operativas y presupuestales para atender a los damnificados.La Administración Municipal informó que las brigadas de inspección continuarán recorriendo los sectores afectados para consolidar el censo de daños y brindar apoyo a las familias que sufrieron pérdidas materiales.La emergencia ocurre en medio de la actual temporada de lluvias que afecta a Santander. En las últimas horas, el departamento mantiene alertas por riesgo de deslizamientos en varios municipios y se han reportado crecientes de ríos, inundaciones y afectaciones en la infraestructura vial. Los organismos de gestión del riesgo de Santander reiteraron el llamado a la ciudadanía para reportar cualquier situación de emergencia, asegurar sus viviendas y seguir las recomendaciones de las autoridades mientras persistan las condiciones climáticas adversas.
Un panorama invernal complejo enfrenta Bogotá y gran parte del departamento de Cundinamarca debido a las fuertes lluvias registradas en las últimas horas. Las autoridades han encendido las alarmas ante posibles emergencias viales y afectaciones en servicios públicos.En Bogotá, el agua no da tregua. La situación se replica en municipios del occidente de la Sabana como Mosquera, Madrid, Funza, Chía y Cota; en Soacha, hacia el sur; y en poblaciones de los cerros orientales como La Calera, Choachí y Fómeque. Frente a este escenario, las autoridades de tránsito han hecho un llamado urgente a los conductores para que reduzcan la velocidad, mantengan la distancia de seguridad y estén alerta ante encharcamientos e inundaciones en los principales corredores viales.Sin luz en cinco municipios y alertas del IdeamLas inclemencias del clima ya dejan repercusiones en la infraestructura eléctrica. Al menos cinco municipios de Cundinamarca —Anolaima, Zipacón, Cachipay, Facatativá y Bojacá— reportan fallas continuas en el servicio de energía. Al respecto, la empresa Enel confirmó que sus cuadrillas y equipos técnicos se desplegaron en la zona para identificar las causas exactas de la interrupción y restablecer el fluido lo antes posible.Por su parte, el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam) advirtió que las lluvias se intensificarán durante la noche de este miércoles y la madrugada del jueves en gran parte del territorio nacional. Se prevé que los mayores volúmenes de precipitación se concentren en las regiones Caribe, Pacífico, Orinoquia y Amazonía, así como en sectores del interior en Antioquia y Santander.Estado de las vías: Cierre en la Transversal del SisgaLas lluvias de la madrugada causaron estragos en la movilidad hacia los Llanos Orientales:Transversal del Sisga (Cerrada): La principal ruta alterna entre Bogotá y los Llanos se encuentra cerrada de manera preventiva. La emergencia se concentra en el tramo entre Santa María (Boyacá) y San Luis de Gaceno. La concesión vial reportó al menos cuatro puntos críticos afectados por caída de rocas, deslizamientos de tierra y árboles sobre la calzada. Por el momento, no hay una hora estimada de reapertura mientras avanzan las labores de remoción de remoción de escombros y evaluación del terreno.Vía Bogotá - Villavicencio (Operativa): El principal corredor vial entre la capital y el Meta continúa operando con normalidad. La única novedad reportada por la concesionaria Coviandina es un paso alterno entre el kilómetro 44+700 y el peaje de Naranjal, debido a trabajos programados de mantenimiento en el túnel Renacer.Recomendación a los viajeros: Se aconseja verificar el estado de las vías a través de las redes oficiales de la Policía de Tránsito (#767) antes de emprender viajes intermunicipales.
Una avalancha provocada por la creciente del río Tame destruyó buena parte de la infraestructura de captación y conducción del acueducto municipal, dejando sin servicio de agua potable a cerca de 42.000 habitantes del casco urbano de este municipio de Arauca.La emergencia ocurrió hace aproximadamente una semana, cuando la fuerza del río arrasó cerca de 300 metros de la línea de aducción ubicada entre la bocatoma y los desarenadores. De acuerdo con la Empresa Municipal de Servicios Públicos de Tame, Caribabare E.S.P., la creciente destruyó tres tuberías principales.La avalancha también afectó aproximadamente 200 metros de la línea de conducción hacia la planta de tratamiento, cuya tubería principal tiene un diámetro de 20 pulgadas.“Prácticamente la avalancha se llevó toda la línea de aducción. Nunca habíamos enfrentado una emergencia de esta magnitud”, explicó a Blu Radio el gerente de Caribabare, Yuliam Esneider Sierra.Desde el segundo día de la emergencia, la empresa activó un plan de contingencia para llevar agua a los diferentes barrios del casco urbano mediante carrotanques.La distribución se coordina con los presidentes de las juntas de acción comunal y se realiza a través de cronogramas establecidos para atender a las comunidades. Sin embargo, ante la magnitud de la emergencia, algunos habitantes también han tenido que desplazarse hasta fuentes hídricas cercanas para conseguir agua destinada a sus actividades diarias.El gerente de Caribabare aseguró que los trabajos para recuperar el sistema avanzan con el apoyo de diferentes entidades y administraciones municipales y departamentales.Las condiciones climáticas dificultaron durante varios días el ingreso de los equipos y la evaluación de la infraestructura. Según el gerente de la empresa, apenas recientemente fue posible desviar parcialmente el cauce del río para que los ingenieros y especialistas pudieran revisar con mayor precisión el alcance de los daños.Las primeras estimaciones indican que la reconstrucción del sistema de captación y conducción podría costar entre 5.000 y 8.000 millones de pesos. La cifra podría ajustarse cuando finalicen los estudios técnicos.Por ahora, no existe un tiempo definido para la recuperación total del servicio. La Gobernación de Arauca, la Alcaldía de Tame y Caribabare E.S.P. trabajan en la estructuración del proyecto para gestionar los recursos necesarios y reconstruir la infraestructura afectada.El objetivo de las autoridades es recuperar completamente el sistema de acueducto y restablecer el suministro de agua potable para los cerca de 42.000 habitantes afectados por esta emergencia.
La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) informó que dos personas continúan desaparecidas en el departamento de Casanare y Arauca luego de las fuertes lluvias registradas en los últimos días en el piedemonte llanero. La emergencia ya deja un balance preliminar de 24 municipios afectados, 16.769 familias damnificadas y 298 viviendas con daños en Arauca, Boyacá, Casanare y Norte de Santander.Ante la magnitud de la emergencia, la entidad lideró un Comité Nacional para el Manejo de Desastres con el objetivo de coordinar la respuesta del Gobierno nacional junto con las autoridades departamentales y municipales.Como resultado de la reunión, desde la UNGRD aseguraron que se definieron acciones prioritarias para el envío de Asistencia Humanitaria de Emergencia (AHE) a las familias afectadas, la reparación de seis puentes estratégicos para recuperar la conectividad, el restablecimiento de servicios esenciales y el apoyo al sector agropecuario.El director general de la UNGRD, Javier Pava, explicó que los departamentos ya declararon la calamidad pública y que, en varios casos, sus capacidades de respuesta fueron superadas, por lo que el Gobierno Nacional comenzó a consolidar las necesidades para iniciar el despliegue de ayudas."Después de escuchar a los gobernadores de los departamentos afectados, hoy tenemos un registro consolidado de los requerimientos al Gobierno Nacional. Los departamentos ya han declarado la calamidad pública y han desplegado sus capacidades operativas, que en algunos casos han sido superadas. Desde la UNGRD estamos consolidando estas necesidades para iniciar el desplazamiento de las ayudas y fortalecer la respuesta en los territorios", aseguró el director general de la UNGRD, Javier Pava.De acuerdo con el balance preliminar, las emergencias responden principalmente a crecientes súbitas, inundaciones, avenidas torrenciales y movimientos en masa, fenómenos que han impactado con mayor fuerza a los cuatro departamentos mencionados.La Unidad aseguró que mantendrá el seguimiento permanente de la emergencia y continuará coordinando las acciones con los consejos departamentales y municipales de gestión del riesgo para garantizar una atención oportuna a las comunidades afectadas.
La emergencia por la temporada de lluvias en Casanare sigue agravándose. La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) actualizó este domingo el balance de afectaciones y confirmó que 13 municipios permanecen en emergencia, con 3.632 familias damnificadas y 51 vías bloqueadas o destruidas.Ante la magnitud de la situación, el Ejército Nacional mantiene desplegadas sus capacidades de atención y prevención de desastres en los municipios de San Luis de Palenque y Trinidad, donde soldados de la Brigada de Ingenieros de Atención y Prevención de Desastres apoyan las labores de rescate, evacuación y asistencia humanitaria.Dos pelotones especializados trabajan en cinco frentes de atención junto con el Cuerpo de Bomberos, la Defensa Civil, autoridades locales y organismos del Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres.En San Luis de Palenque, las tropas han evacuado y rescatado a 15 personas que se encontraban en riesgo por el aumento del nivel de las aguas. En Trinidad, las labores se concentran en las veredas Bélgica, San Vicente, Bucare, La Cañada, San Pedro y La Soledad, donde fueron rescatadas tres personas y se brindó asistencia directa a 80 habitantes afectados.Como parte de la respuesta institucional, el Ejército también apoyó el embarque y distribución de ayudas humanitarias para cerca de 450 personas, además de la entrega de 15.000 litros de agua potable. Las autoridades priorizan la atención de unas 800 familias, mientras continúan evaluando las necesidades en las zonas inundadas.La emergencia no solo afecta a Casanare. Las intensas lluvias y el desbordamiento de los ríos mantienen impactos en otras regiones de los Llanos Orientales y la frontera con Venezuela. En Arauca, el balance supera las 9.000 familias afectadas, mientras que en Boyacá también se reportan daños en varios municipios. Del lado venezolano, la población de La Victoria, en el estado Apure, continúa inundada tras la ruptura de un dique y el incremento del caudal del río Arauca, pese a que el nivel del agua ha comenzado a descender paulatinamente.
La Federación Nacional de Arroceros (Fedearroz) solicitó al Gobierno Nacional realizar una evaluación inmediata de las pérdidas ocasionadas por la emergencia invernal en Casanare y Arauca, así como activar ayudas financieras para los productores afectados por las inundaciones que han destruido miles de hectáreas de arroz próximas a cosecha.El gremio también pidió la puesta en marcha de líneas de crédito de emergencia, la refinanciación de deudas sin penalidades y subsidios directos para pequeños, medianos y grandes productores damnificados. Además, solicitó el envío de maquinaria amarilla para reconstruir jarillones, limpiar canales de drenaje y rehabilitar las vías terciarias que conectan las zonas de producción.Fedearroz expresó su máxima preocupación por la situación que atraviesan los dos departamentos, donde el desbordamiento de los ríos Tocaría, Pauto, Cravo Sur y Casanare ha provocado avalanchas e inundaciones que afectan tanto áreas urbanas como rurales.Según el reporte del gremio, las crecientes han inundado miles de hectáreas de arroz que se encontraban en la etapa final antes de la cosecha. Las afectaciones se concentran en la mayoría de los municipios de Casanare y en varias zonas de Arauca, donde también se registran daños en la infraestructura agrícola, carreteras, vías secundarias y terciarias.El gerente general de Fedearroz, Rafael Hernández Lozano, hizo un llamado urgente al Ministerio de Agricultura y a la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) para coordinar una respuesta inmediata que permita atender a las comunidades afectadas y restablecer las condiciones para la producción agropecuaria.El dirigente gremial insistió en que es prioritario conformar comisiones técnicas con participación de las autoridades nacionales y departamentales para elaborar un censo real de las hectáreas afectadas y dimensionar las pérdidas, especialmente porque Arauca permanece incomunicado por vía terrestre debido a la emergencia.Fedearroz reiteró su disposición de apoyar las evaluaciones técnicas que sean necesarias y aseguró que continuará acompañando a los productores durante la emergencia, mientras espera que el Gobierno adopte medidas para mitigar el impacto económico y social que deja la temporada de lluvias en la región.
Las consecuencias de la fuerte tormenta que azotó durante las últimas horas al área metropolitana de Bucaramanga continúan generando emergencias en distintos sectores de Floridablanca y Girón. A esta hora, cuadrillas de la Electrificadora de Santander (ESSA) y unidades del Cuerpo de Bomberos de Floridablanca trabajan en el restablecimiento del servicio de energía y en la recuperación de la movilidad en los sectores de Ruitoque y Acapulco, donde decenas de familias permanecen afectadas desde hace más de 10 horas.Los habitantes de estas zonas han manifestado su preocupación por la prolongada interrupción del servicio eléctrico y esperan que las labores de atención permitan solucionar la emergencia en el menor tiempo posible.Uno de los puntos más críticos se registra en la vía hacia Ruitoque Alto y Acapulco. En el sector conocido como Tres Esquinas, la movilidad permanece restringida debido a la caída de árboles y postes de energía que bloquean parcialmente el corredor vial y representan un riesgo para conductores y peatones.Las intensas precipitaciones también provocaron crecientes súbitas en varias quebradas del municipio de Girón, especialmente en inmediaciones del sector Sinaí, donde organismos de socorro mantienen monitoreo permanente ante el riesgo de nuevas emergencias.Entretanto, en Bucaramanga varios sectores reportan interrupciones en el suministro de energía como consecuencia de las fallas ocasionadas por la tormenta y los fuertes vientos que acompañaron las lluvias."Continuamos evaluando los daños ocasionados por el fenómeno climático y verificando posibles afectaciones en viviendas, infraestructura y redes de servicios públicos en la zona rural", dijo Didier Rodríguez, director de Gestión de Riesgo de Bucaramanga. Las emergencias se presentan en medio de la actual temporada de lluvias que afecta a Santander y que ha incrementado el riesgo de inundaciones, crecientes súbitas, deslizamientos y caída de árboles en diferentes municipios.Los organismos de socorro reiteraron el llamado a la comunidad para evitar transitar por zonas con acumulación de agua, mantenerse alejados de quebradas y reportar cualquier situación de riesgo a las líneas de emergencia.Mientras avanzan las labores de remoción de árboles y reparación de redes eléctricas, las autoridades esperan normalizar gradualmente la movilidad y el suministro de energía en los sectores más afectados por la tormenta.
Una intensa jornada de lluvias dejó múltiples emergencias en Bucaramanga, Floridablanca y Girón, donde se reportaron inundaciones, caída de árboles, cortes de energía, afectaciones viales y daños en viviendas tanto en zonas urbanas como rurales.Uno de los sectores más afectados fue el barrio Santa Cruz, en Girón, donde varias calles quedaron inundadas tras el fuerte aguacero. Situaciones similares se registraron en el barrio Zapamanga, en Floridablanca, donde la acumulación de agua afectó la movilidad y estuvo acompañada por la suspensión del servicio de energía eléctrica.En Floridablanca, habitantes de sectores como Cañaveral, La Cumbre, Lagos, Versalles y el Anillo Vial reportaron interrupciones en el suministro eléctrico durante varias horas, situación que también impactó a comerciantes de bares y gastrobares de Cañaveral, quienes vieron suspendidas sus actividades en plena transmisión del partido de la Selección Colombia.La emergencia también generó complicaciones en importantes corredores viales. En varios tramos de la autopista entre Bucaramanga y Floridablanca se presentaron represamientos de agua, mientras que en el retorno de la vía Girón–Bucaramanga, antes del puente El Bueno, un vehículo quedó atrapado en medio de una inundación, generando preocupación entre los conductores.Por otra parte, en la vereda Acapulco se reportó la caída de árboles sobre diferentes vías y sectores residenciales. Los habitantes denunciaron falta de energía, dificultades de movilidad y riesgos para peatones y conductores debido a los obstáculos dejados por el vendaval.Las autoridades informaron que iniciaron un censo para establecer el número de familias afectadas por las lluvias y los fuertes vientos que golpearon la región en las últimas horas. En zonas rurales se reportaron viviendas destechadas por la fuerza del viento, mientras que la vía que comunica con el municipio de Zapatoca resultó afectada por el desbordamiento de dos quebradas, situación que afecta la movilidad con Girón. La situación genera preocupación porque ocurre en medio de la crisis que atraviesa la Transversal del Carare, especialmente en la vereda Zarandas, donde una falla geológica ha ocasionado graves afectaciones sobre la infraestructura vial y mantiene en alerta a las autoridades por la inestabilidad del terreno.El director de la Oficina para la Gestión del Riesgo de Santander, Eduard Sánchez, explicó que el deslizamiento afecta directamente este importante corredor vial y que ya se encuentran articuladas todas las acciones de limpieza para restablecer la movilidad."Se presenta una afectación en este corredor vial por un movimiento en masa. Ya tenemos coordinadas las labores de limpieza con el consorcio responsable para recuperar de manera pronta y oportuna el tránsito", señaló el funcionario.Sánchez agregó que las lluvias también han generado afectaciones en vías terciarias de varios municipios, por lo que la Gobernación dispuso maquinaria amarilla para apoyar a las administraciones locales y evitar que las comunidades campesinas queden incomunicadas.Las emergencias ocurren en medio de las lluvias de junio que afecta a gran parte de Santander y que ha generado crecientes súbitas, inundaciones y movimientos en masa en distintos municipios del departamento.Los organismos de gestión del riesgo, cuerpos de socorro y empresas de servicios públicos continúan atendiendo las afectaciones y monitoreando los puntos críticos para evitar nuevas emergencias en el área metropolitana de Bucaramanga.
Santander y Norte de Santander viven horas de preocupación tras dos emergencias registradas durante el fin de semana en escenarios naturales frecuentados por familias y grupos de amigos. Un joven falleció en Piedecuesta y una menor de 14 años permanece desaparecido en Gramalote, en hechos relacionados con actividades recreativas en quebradas y cascadas de la región.El primer caso se presentó en el sector de la Cascada El Caney, en Piedecuesta, donde organismos de socorro recibieron el reporte de una persona que presuntamente se encontraba sin signos vitales. De inmediato se activó un operativo conjunto entre el Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Piedecuesta y la Defensa Civil Colombiana.Tras llegar al lugar, los rescatistas confirmaron el fallecimiento de un joven que se encontraba compartiendo con familiares y amigos en el reconocido atractivo natural. Posteriormente, las unidades de emergencia apoyaron las labores de recuperación y extracción del cuerpo para su entrega a las autoridades competentes, encargadas de adelantar las investigaciones correspondientes.Mientras tanto, en el municipio de Gramalote, Norte de Santander, continúa la intensa búsqueda de una adolescente de 14 años que desapareció en un pozo de la quebrada La Caldera, en el sector conocido como El Peñón.De acuerdo con la información preliminar, la menor se encontraba disfrutando de un paseo junto a familiares cuando fue arrastrada por la profundidad y la fuerza del agua. Desde entonces, organismos de socorro, familiares y miembros de la comunidad mantienen un amplio operativo para tratar de ubicarlo.Las labores de búsqueda cuentan con el apoyo de Bomberos, Defensa Civil, maquinaria amarilla y decenas de voluntarios que recorren la zona con la esperanza de encontrar al menor.Las dos emergencias han generado preocupación entre las autoridades, que reiteraron el llamado a la ciudadanía para extremar las medidas de precaución al visitar ríos, quebradas, cascadas y otros espacios naturales, especialmente durante la temporada de lluvias, cuando aumentan los riesgos por crecientes súbitas, corrientes fuertes y cambios inesperados en las condiciones del terreno.Los organismos de gestión del riesgo insistieron en la importancia de respetar las zonas restringidas, evitar ingresar a pozos profundos y mantenerse atentos a las recomendaciones de seguridad para prevenir nuevas tragedias por la intensidad de las lluvias.
Miles de colombianos se preparan para viajar durante el puente festivo de junio y una de las preguntas más frecuentes es si el tiempo permitirá disfrutar de los planes al aire libre. La respuesta, según el más reciente pronóstico del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam), es que las lluvias continuarán presentes en gran parte del territorio nacional y tendrán su punto más fuerte durante el domingo.De acuerdo con el Comunicado Especial No. 062 del Ideam, las precipitaciones persistirán durante todo el fin de semana en las regiones Orinoquía, Amazonía y el norte de la región Andina. Además, se espera un fortalecimiento de las lluvias en el centro y norte de la región Pacífica, mientras que en el Caribe se presentarán eventos aislados.El informe señala que el domingo 7 de junio será la jornada más lluviosa del puente festivo, con precipitaciones de consideración en sectores del occidente de la Orinoquía, el piedemonte llanero y varias zonas de la región Andina. También se pronostican lluvias persistentes en departamentos como Chocó, Antioquia, Santander y los que conforman el Eje Cafetero.¿Qué regiones tendrán más lluvias?Para este sábado 6 de junio, el Ideam prevé un aumento de la nubosidad y las precipitaciones sobre el occidente y norte del país. Los acumulados más significativos se registrarían en Antioquia, Santander, Norte de Santander, Chocó y Valle del Cauca.En la Orinoquía continuarán las condiciones inestables en departamentos como Arauca, Casanare y Meta, mientras que en el sur de la región Caribe podrían presentarse lluvias dispersas en Córdoba, Sucre y Bolívar.La situación se intensificará durante el domingo. Las proyecciones indican lluvias fuertes en el piedemonte de Meta y Casanare, así como en sectores de Cundinamarca y Boyacá. En la Amazonía, los departamentos más afectados serían Caquetá y Amazonas.Para el lunes festivo, 8 de junio, las precipitaciones tenderán a desplazarse hacia el norte y occidente del territorio nacional. Se esperan lluvias de moderada intensidad en La Guajira, Magdalena y Cesar, además de amplios sectores de la región Pacífica. Antioquia, Santander y Norte de Santander también mantendrán probabilidad de lluvias.¿Cómo estará el tiempo en Bogotá?En la capital del país el panorama será más favorable para quienes tengan actividades durante las mañanas. El Ideam pronostica cielos parcialmente nublados y predominio de tiempo seco en las primeras horas del día.Sin embargo, no se descartan chubascos sectorizados durante las tardes del domingo 7 y lunes 8 de junio. Las temperaturas mínimas estarán cercanas a los 10 grados Celsius, mientras que las máximas oscilarán entre los 18 y 21 grados.Por esta razón, quienes tengan previsto asistir a eventos al aire libre o realizar desplazamientos dentro de la ciudad deberán estar atentos a posibles cambios en las condiciones meteorológicas durante las horas de la tarde.San Andrés tendría el mejor clima del puenteA diferencia de buena parte del territorio continental, el archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina mantendrá condiciones relativamente estables durante la mayor parte del fin de semana.Según el Ideam, la probabilidad de lluvias será baja y solo podrían presentarse precipitaciones ligeras e intermitentes hacia el cierre del puente festivo.Mientras tanto, en la región Caribe continuarán las altas temperaturas, especialmente en las zonas costeras, aunque algunas lluvias locales podrían generar un leve descenso térmico en sectores del sur de la región.Recomendaciones para los viajerosAnte el aumento de las lluvias, las autoridades recomiendan a los viajeros mantenerse informados sobre el estado de las vías, especialmente en zonas montañosas donde existe riesgo de deslizamientos. También sugieren evitar actividades al aire libre durante tormentas eléctricas y estar atentos a los reportes oficiales sobre las condiciones meteorológicas.Con un domingo marcado por fuertes precipitaciones en varias regiones del país, quienes planean movilizarse durante este puente festivo deberán incluir el paraguas dentro de los elementos indispensables de viaje.
En medio de la emergencia nacional causada por el reciente terremoto en Colombia, un grupo de rescatistas independientes ha decidido unirse a las labores de búsqueda sin esperar autorizaciones oficiales. Se trata de la brigada de rescate mexicana Topos Azteca, liderada por su presidente y fundador, Héctor Méndez, conocido como el "topo mayor", quienes arribaron a la ciudad de Cali para ponerse al servicio de la comunidad.Un cambio de rumbo por la vidaLa delegación, conformada por 20 rescatistas, se encontraba en Venezuela realizando labores humanitarias y planeaba regresar a México cuando se enteró del sismo en Colombia. "Llegamos de Venezuela directamente. Íbamos a irnos a México, pero vimos que aquí ocurrió un terremoto y para nosotros es importantísimo el trabajo de preservar la vida", explicó Méndez al justificar la repentina decisión del grupo de desviar su rumbo hacia el territorio colombiano.Tras su arribo a la capital del Valle del Cauca, la brigada compartió en redes sociales su disposición para actuar de inmediato: "Ya estamos en Colombia, listos para sumarnos y servir donde se nos necesite".A pesar de su disposición, la llegada de los Topos Azteca ha reabierto el debate sobre la coordinación internacional en zonas de desastre. Al ser cuestionado sobre si contaban con los permisos y la concertación previa con el gobierno nacional, el "topo mayor" rechazó firmemente los trámites burocráticos."Nosotros somos voluntarios y nosotros atendemos el llamado del deber. Si no somos no somos diplomáticos, no no solicitamos permiso, sino lo que hacemos es que acudimos a donde el deber nos llama", afirmó Méndez. Asimismo, enfatizó el carácter voluntario de su labor señalando que "si me pongo a seguir protocolos de tipo administrativo, burocrático, nunca voy a ir a ningún lado".
Este miércoles se confirmó que Daniela Largo, la joven de 32 años que fue sacada de los escombros la noche del pasado martes en Pereira se encuentra en una Unidad de Cuidados Intensivos. Le puede interesar: Vida bajo los escombros: revelan el momento del rescate de Daniela Lagos en PereiraEl alcalde de Pereira, Mauricio Salazar, confirmó la noticia y "ruega a Dios que se pueda recuperar". En desarrollo.
El terremoto de magnitud 7,4 registrado el pasado lunes provocó afectaciones en departamentos como Chocó, Valle del Cauca, Risaralda y Caldas, además de otras regiones del país. Mientras avanzan las labores de atención de la emergencia, los organismos de socorro trabajan a contrarreloj en la búsqueda de personas que aún podrían encontrarse con vida bajo los escombros. En medio de esta emergencia, quienes tienen una vivienda hipotecada y encontraron grietas u otros daños deben revisar el seguro asociado al crédito antes de asumir por su cuenta los costos de reparación.De acuerdo con el abogado Andrés Vanegas Canosa, la legislación colombiana establece que los inmuebles hipotecados como garantía de créditos deben contar con un seguro contra los riesgos de incendio o terremoto. La cobertura corresponde a la parte destructible del inmueble, por su valor comercial y durante la vigencia del crédito. Esto significa que la protección está vinculada al crédito hipotecario y que la prima del seguro suele incluirse dentro de los pagos mensuales que realiza el propietario. Además, la normativa permite que la entidad financiera renueve el seguro cuando el deudor no lo haga, trasladándole el costo correspondiente.¿Qué debe hacer si su casa hipotecada sufrió daños?Uno de los primeros pasos es solicitar al banco una copia de la póliza vigente, las condiciones generales y el certificado individual. Esta solicitud permite conocer qué cobertura tiene contratada la vivienda y cuáles son las condiciones aplicables al caso.También es importante informar el siniestro a la aseguradora. El Código de Comercio establece un plazo de tres días para comunicar el hecho desde que el asegurado lo conoció o debió conocerlo. Para el terremoto registrado el 10 de agosto, el plazo comenzó a contar desde esa fecha.Sin embargo, un aviso tardío no significa automáticamente que se pierda el derecho a la cobertura. La norma establece que, ante el incumplimiento de obligaciones relacionadas con el siniestro, la aseguradora solo puede descontar de la indemnización los perjuicios que efectivamente le haya ocasionado ese incumplimiento.La pérdida del derecho al pago está relacionada con otro supuesto: la mala fe del asegurado o beneficiario durante la reclamación o la comprobación del derecho.¿Qué documentos debe guardar para reclamar el seguro?El propietario debe reunir desde ahora las pruebas relacionadas con los daños. El Código de Comercio establece que corresponde al asegurado demostrar la ocurrencia del siniestro y la cuantía de la pérdida.Por eso, resulta relevante conservar fotografías y videos de las grietas y de cada espacio afectado, además de elaborar un inventario de los daños. También pueden ser útiles las facturas disponibles y otros documentos que permitan establecer la magnitud de las pérdidas.Si la aseguradora rechaza una reclamación, es importante solicitar que la objeción sea presentada por escrito y que indique la cláusula específica de la póliza en la que se fundamenta. Además, existe un plazo para el pago de la indemnización una vez acreditado el derecho. El Código de Comercio establece que la aseguradora debe efectuarlo dentro del mes siguiente. Si ese término vence, se generan intereses moratorios en las condiciones previstas por la ley.También deben tenerse en cuenta los términos de prescripción para ejercer las acciones relacionadas con el seguro. La normativa contempla un plazo ordinario de dos años y uno extraordinario de cinco años.¿Qué pasa si vive en propiedad horizontal?En los edificios y conjuntos sometidos al régimen de propiedad horizontal existe otra cobertura que debe revisarse. La Ley 675 de 2001 establece la obligatoriedad de una póliza contra incendio y terremoto para los bienes comunes.Por esta razón, una vivienda hipotecada puede estar relacionada con dos coberturas diferentes: la correspondiente al crédito hipotecario y la destinada a los bienes comunes de la propiedad horizontal. Revisar ambas pólizas permite determinar qué daños corresponden a cada seguro.
En medio de la angustia de habitantes de Manizales tras los daños provocados por el fuerte terremoto, una infraestructura en particular ha concentrado el interés de buena parte de sus habitantes: la Catedral Basílica Metropolitana de Nuestra Señora del Rosario.Posiblemente, el principal referente arquitectónico, religioso y cultural de la capital de Caldas sufrió graves daños estructurales incluyendo el colapso parcial de una torre lateral, la inclinación de otra torre, la caída de elementos de la cúpula y profundas grietas en sus muros.La compleja situación material ya empieza a movilizar a varios sectores, entre ellos, el privado que anunciaron su aporte para este proceso.La donaciónRecientemente, Acerías PazdelRio anunció la donación del 100% del acero necesario para llevar a cabo las labores de reconstrucción de este emblemático templo declarado Monumento Nacional de Colombia en 1984.De igual manera, sobre la catedral se refirió durante la reciente visita el presidente Abelardo de la Espriella, entregando ordenes a la ministra de Cultura, Paola Holguín.“Hay algo que me duele muchísimo a mí en lo personal, y es el daño que sufrió la catedral de Manizales, que es, de verdad, un ícono para Colombia. Le he dado instrucciones precisas a la ministra de Cultura, la doctora Paola Holguín, para que se haga lo que sea menester, a fin de que podamos recuperar esa bella obra arquitectónica, que no solamente es un baluarte para los manizalitas, es también para toda Colombia”, destacó el jefe de Estado.Para evitar cualquier accidente con transeúntes, desde el momento de la emergencia sigue cerrada y custodiada por la fuerza pública tanto la catedral como Plaza de Bolivar y sus alrededores. Locales comerciales tampoco han reabierto para evaluar los daños registrados.
Las personas naturales y sucesiones ilíquidas afectadas por el terremoto del 10 de agosto de 2026 tendrán más tiempo para presentar y pagar la declaración de renta, según los proyectos de decreto publicados por el Gobierno nacional.La medida fue anunciada este miércoles 12 de agosto por el Ministerio de Hacienda y la Dian, como respuesta a los daños ocasionados por el sismo de magnitud 7,4. El calendario ordinario de renta para personas naturales estaba previsto entre el 12 de agosto y el 26 de octubre. Es importante precisar que, de acuerdo con el comunicado oficial, se trata de proyectos de decreto publicados para comentarios de la ciudadanía. La medida está dirigida a contribuyentes con domicilio fiscal registrado en municipios de las zonas afectadas.¿Quiénes podrán acceder al nuevo calendario de renta?El alivio está dirigido a personas naturales y sucesiones ilíquidas cuyo domicilio fiscal, registrado en el RUT al 10 de agosto de 2026, se encuentre en municipios pertenecientes a determinadas seccionales de la Dian.Los departamentos contemplados son:Valle del CaucaImpuestos de CaliImpuestos y Aduanas de PalmiraImpuestos y Aduanas de TuluáImpuestos y Aduanas de BuenaventuraRisaraldaImpuestos y Aduanas de PereiraQuindíoImpuestos y Aduanas de ArmeniaCaldasImpuestos y Aduanas de ManizalesChocóImpuestos y Aduanas de QuibdóCaucaImpuestos y Aduanas de PopayánLa medida también contempla a personas naturales que se inscriban por primera vez en el RUT, siempre que su domicilio esté ubicado en los municipios señalados.Para estos contribuyentes, los vencimientos que inicialmente correspondían a agosto serán trasladados a octubre y noviembre, dependiendo de los dos últimos dígitos del NIT, sin contar el dígito de verificación.¿Cuáles son las nuevas fechas para declarar renta en 2026?El nuevo cronograma comienza el 27 de octubre y se extiende hasta el 13 de noviembre de 2026. Las fechas quedaron así:NIT 01-02: 27 de octubre.NIT 03-04: 28 de octubre.NIT 05-06: 29 de octubre.NIT 07-08: 30 de octubre.NIT 09-10: 3 de noviembre.NIT 11-12: 4 de noviembre.NIT 13-14: 5 de noviembre.NIT 15-16: 6 de noviembre.NIT 17-18: 9 de noviembre.NIT 19-20: 10 de noviembre.NIT 21-22: 11 de noviembre.NIT 23-24: 12 de noviembre.NIT 25-26: 13 de noviembre.El Gobierno explicó que el objetivo es dar un margen adicional a quienes están atendiendo daños en sus viviendas, negocios y servicios básicos. La medida no elimina la obligación tributaria, sino que modifica temporalmente los plazos.¿Qué pasa con las retenciones y quiénes quedan por fuera?Los agentes de retención y autorretenedores que tengan domicilio fiscal en las zonas cobijadas también tendrán un plazo especial para declarar y pagar la retención correspondiente a julio de 2026. Los vencimientos irán del 9 al 22 de septiembre, según el último dígito del NIT.Sin embargo, el comunicado establece una excepción importante: estas medidas no aplican para grandes contribuyentes.Además, el Gobierno propuso suspender términos aduaneros entre el 10 de agosto y el 10 de septiembre en varias seccionales afectadas.Por ahora, los contribuyentes deben revisar su domicilio fiscal en el RUT y verificar la aplicación definitiva de las medidas antes de modificar sus obligaciones. La Dian mantiene como referencia el calendario ordinario para quienes no estén cobijados por la medida.