Publicidad

Reciba notificaciones de Blu Radio para tener las principales noticias de Colombia y el mundo.
No activar
Activar

Publicidad

Desbordamiento de arroyo inundó varias casas durante las lluvias de este lunes en Barranquilla

En medio de las fuertes lluvias, inclusive, un niño se salvó por poco de haber sido arrastrado por la corriente.

Arroyo La Manga dic 01.jpg
La comunidad pide la canalización de este arroyo para evitar nuevas emergencias.
Cortesía

El intenso aguacero que bañó este lunes a Barranquilla causó estragos en el sur de la ciudad, donde el desbordamiento de un arroyo que atraviesa el barrio La Manga dejó bajo el agua a por lo menos 10 viviendas del sector.

La lluvia, que sorprendió en este inicio de diciembre al desplazar al sol radiante y las típicas brisas de la temporada, se extendió por cerca de dos horas y aumentó la corriente de La Manga con tal fuerza que por poco arrastra a un niño que se encontraba en la puerta de su casa.

Aminta Álvarez, líder del sector, contó que el niño quedó en medio del arroyo cuando la corriente se salió de su cauce, inundó la casa del menor y su mamá intentó correr con él y sus hermanos. Por fortuna, la mujer logró sujetar al niño y ponerlo a salvo.

Álvarez insiste en que estas emergencia se podrían evitar si las autoridades hace años hubiesen atendido el clamor que vienen haciendo para que canalicen este arroyo.

"La gente está pasando trabajo cada vez que llueve. Hoy (lunes) el niño casi se va en el arroyo, porque la mamá se inundó y ella, cuando iba a sacar al niño de la casa, casi se le cae en la corriente. Esto no puede seguir pasando", lamentó la mujer.

"Hemos luchado tanto, hemos querido que el alcalde venga y mire la situación. Estamos pidiendo que nos pavimenten la calle y nos canalicen el arroyo, pero tienen años de estar prometiéndonos que lo van canalizar y nunca salen con nada", agregó.

Afirma que las condiciones de esta calle, por donde atraviesa el arroyo, exigen más que simples jornadas de limpieza, urgentes obras de canalización, porque el problema no son sólo las inundaciones, sino también la proliferación de roedores y otros animales que entran a las casas por las noches, después de una jornada de lluvias.

Publicidad

Publicidad

Publicidad