Estrenamos capítulo nuevo de la Revista HJCK, como ya es costumbre tendremos nuestro espacio junto al Teatro Mayor Julio Mario Santo Domingo en el que les contamos eventos imperdibles de esta temporada, por ejemplo la obra ‘Peribáñez y el Comendador de Ocaña', dirigida por Eduardo Vasco, que desde España nos cuenta los pormenores del montaje. En este episodio también hablaremos acerca del segundo Salón de ilustración de Tragaluz Editores, en Medellín y del Festival de Música Vallenata en Guitarra en Codazzi, Cesar.
¿Cómo un trino puede convertirse en un espacio para debatir sobre género y machismo? Ana María Mesa escribió Como hombres, una actividad que sumó más de trescientas mil interacciones en Twitter y que se convirtió en un libro sobre lo que las mujeres escuchamos todos los días, pero puesto en los zapatos de los hombres.
Una vez más fue vivaldi quien asentó el estándar de oro. En el inicio de uno de sus conciertos de su colección mas vendida, publicada en 1711, desvergonzadamente titulada “l” Estro armónico o “inspiración armónica” Vivaldi nos transporta a través de un fascinante e intrigante viaje de acordes solos. Esta es su historia.
Dos textos de diferentes autores, pero conectados por una línea. Empezaremos con "El mar muerto del amor", escrito por Gonzalo Arango y, luego, "Manifiesto: Hablo por mi diferencia", de Pedro Lemebel. "El mar muerto del amor" hace parte del libro Obra negra escrito por Gonzalo Arango. Este texto fue publicado en mayo de 1976 en Buenos Aires. La edición que leeré a continuación es del Fondo Editorial Universidad Eafit y la corporación Otra parte. "Hablo por mi diferencia" de Lemebel, es el manifiesto que fue leído en público por primera vez en 1986, en la estación de ferrocarril Mapocho de Santiago de Chile, mientras estaba teniendo lugar una reunión clandestina de disidentes izquierdistas.
En esta conversación la escritora colombiana Catalina Navas habla de su novela "Correr la tierra", una historia de una mujer sin nombre y un apellido recién descubierto.
Nos salimos de la novela y vamos a leer un discurso. Este texto fue escrito por el filósofo colombiano Estanislao Zuleta y fundamental para acercarse a su pensamiento. Lo pronunció en noviembre de 1980 cunado la Universidad del Valle le otorgó el doctorado Honoris Causa.