Pecola es una niña pequeña que vive con sus padres y tiene una prima que se llama Claudia. Le gustan las muñecas y las caléndulas, que no le gustan a nadie excepto a ella. Pecola es negra y cree que es fea porque no se parece a Shirley Temple. Y tiene un truco para desaparecer cuando sus padres se pelean o su padre la molesta por las noches: piensa que unos preciosos ojos azules, que tiene todo el mundo admira su belleza y que las otras niñas la envidian. Pero ese sueño nunca se convertirá en realidad y Pecola seguirá atrapada en la triste vida que le ha tocado en suerte.
Entre los años 1805 y 1806, todos los esfuerzos de Beethoven en cuanto a composición estuvieron concentrados en su única ópera, Fidelio. Esa obra le trajo innumerables problemas y exigió repetidas revisiones. Jamás se sintió totalmente contento con ella, al punto de afirmar: “Todo este asunto de la ópera es de lo más agotador que hay en el mundo porque estoy insatisfecho con la mayor parte y prácticamente no existe en ella ningún número que, con mi actual insatisfacción, no cambiaría aquí y allá con cierto agrado”.
Para celebrar los 250 años del nacimiento de Beethoven haremos un viaje en el tiempo y nos sentaremos en su piano junto a él. Escucharemos las obras del inicio, la mitad y el final de su vida y las historias que rodearon a cada una.
En este episodio leemos tres apartados de diferentes relatos que componen "Kintsugi", la más reciente entrega de la escritora chilena María José Navia.
En este episodio seguimos contando la vida y obra del compositor alemán Jorge Federico Händel, considerado uno de los mayores exponentes del barroco y de los más influyentes de la música universal, junto a Bach. Es 1741 y a pesar de los esfuerzos de Haendel, la opera parece pasar de moda y la academia se vacía.