Publicidad

Reciba notificaciones de Blu Radio para tener las principales noticias de Colombia y el mundo.
No activar
Activar

Publicidad

Blu Radio HJCK Bumbox Soñar con música y despertar con el trino del diablo

Soñar con música y despertar con el trino del diablo

La historia detrás del Trino del diablo inicia con un sueño. Tartini supuestamente le contó al astrónomo francés Jérôme Lalande que soñó que el diablo se le apareció pidiéndole ser su sirviente, siendo un sueño que tuvo mientras permanecía oculto en el convento, a resguardo del obispo. Tartini, viendo que el diablo era tan bueno en todo, lo desafió a tocar una melodía romántica para él con su violín, creyendo así poder humillar a su sirviente. Entonces Tartini le entregó al diablo su violín para probar sus habilidades; el diablo inmediatamente comenzó a tocar con tanto virtuosismo que Tartini sintió que le quitaron la respiración, hecho que según relata, lo obligó a despertar.

Relacionados

Seguir escuchando:

  • Esto es el Recetario sonoro de ingredientes en peligro

    Dos personajes aficionados a la comida nos sumergen en recetas de la cocina colombiana e internacional para cocinar junto a nosotros... y también para mirar más allá de nuestros platos. Debates ambientales y culturales detrás de los ingredientes clave; debates que podrían cambiar completamente nuestra relación con esos ingredientes. Una producción de Loro Podcast para HJCK Radio.

  • Beethoven y la tragedia

    En 1815 en Viena y como favor a un amigo, Beethoven comenzó la composión de una música escénica para la tragedia “Eleonora Prohaska”.

  • El joven Ludwig van Beethoven

    No es posible reconstruir sin huecos el desarrollo del joven Ludwig van Beethoven en la segunda mitad de los años 80: muchas obras se han conservado de forma fragmentaria, y otras se han perdido totalmente.

  • "Cuento de navidad", de Fiodor Dostoyevski

    Adaptación e interpretación de Bernardo Romero Lozano.

  • La historia de la composición

    En ausencia de una historia sobre las Romanzas resulta tentador especular que las romanzas se concibieron para conciertos de violín que nunca llegaron a ver la luz: entre los posibles modelos se hallan los movimientos lentos de los conciertos para piano, K-466 titulado “Romance” y K-491 de Mozart que Beethoven conocía a la perfección.

Publicidad

Publicidad

Publicidad

Publicidad