Entre sus obras más destacadas se encuentran "El país de la canela", "La serpiente sin ojos", "El año del verano que nunca llegó", "El huésped" y "El amante de Janis Joplin". También ha publicado varios ensayos, como "La tercera orilla del río" y "Paisajes del Apocalipsis".
EFE/ Carlos Ortega
Una oda al movimiento con William Ospina
El escritor William Ospina escribió "Pondré mi oído en la piedra hasta que hable" (Penguin Random House), una novela sobre el explorador Alexander von Humboldt. En esta conversación hablamos sobre el viaje, el movimiento y lo que significa hoy en día nuestra superficial conexión con un mundo que parece caerse en pedazos. Ospina, además, apunta sobre la necesidad de aceptar neutra propia fugacidad en un universo terrible y hermoso.
La Misa de Beethoven pertenece, por tanto, al período más prodigioso de la creatividad del compositor. Otras obras compuestas en esta época son el Cuarto concierto para piano y la Quinta y sexta Sinfonías, interpretadas todas ellas, junto con partes de la Misa, en la famosa Akademie o concierto benéfico de Beethoven del 22 de diciembre de 1808.
La música para piano del primer Beethoven suene tan vital-y tan diferente de la de sus contemporáneos-es el grado en el que explota un amplio espectro de texturas. Existen, claro está, modelos y técnicas básicos, convencionales, característicos de la música para teclado, que operan en su música y a partir de los cuales puede reconocerse fácilmente una deuda con las generaciones anteriores como, por ejemplo, una entre tantas, la técnica que tomó probablemente de la música de Mozart, el cruce de una mano sobre la otra. Convencionalmente, este procedimiento se utiliza para permitir que la melodía y el bajo se respondan entre sí sobre un acompañamiento continuo en un registro central.
Adaptación de Cecilia de Ibáñez. Interpretación: Alicia de Rojas, Jaime John Gil, Chela del Río, Mario García, Manuel Meléndez, Héctor Rivas, Eugenia de Ramos y Bernardo Romero Pereiro.
El famoso Septeto en Mi bemol, op.20,para vientos y cuerdas de Beethoven, maravilloso modelo del estilo galante del siglo XVIII, es uno de los más finos “divertimentos” de la época. Es una obra de juventud escrita sin otro propósito diferente del de agradar a quienes lo escuchan.