El periodista y abogado Florencio Sánchez presentó su más reciente libro, '¿Asesina en serie? El misterio de las frambuesas con talio', una investigación que profundiza en uno de los casos judiciales más impactantes de los últimos años en Colombia: el presunto envenenamiento de varias personas con alimentos contaminados con talio, entre ellas dos niñas que consumieron fresas achocolatadas.Durante una entrevista en El Radar de Blu Radio, Sánchez explicó que su obra combina una rigurosa investigación periodística con el análisis del expediente judicial. “Esta es una acción periodística basada también en el expediente judicial, sobre todo lo que se conoce hasta ahora en este caso tan doloroso”, afirmó el autor, al referirse a la tragedia que ha afectado a varias familias en Bogotá.El libro gira en torno a Zulma Guzmán, señalada por la Fiscalía como la principal sospechosa de enviar postres y chocolates contaminados con talio, un químico altamente tóxico que antiguamente se utilizaba como veneno para roedores. Aunque este producto está en desuso debido a su letalidad, habría sido empleado como instrumento de venganza personal.Sánchez revela en su obra detalles inéditos sobre los momentos previos a la captura de Guzmán en Londres. Una de las primicias más impactantes es que, antes de lanzarse al río Támesis en diciembre del año pasado, la mujer habría intentado quitarse la vida cortándose las venas. “Horas antes se cortó las venas de sus muñecas… y fue después que fue hasta el puente Battersea y se lanzó allí”, relató el periodista.Además de las dos menores afectadas, la investigación menciona otros dos posibles casos: el de Elvira Restrepo Sáenz, excuñada de Guzmán, y el de Natalia Ramírez. Según Sánchez, ambas habrían recibido alimentos contaminados. En el caso de Restrepo, el consumo del producto la llevó a permanecer en cuidados intensivos en la Fundación Santa Fe de Bogotá.El libro también describe el detrás de cámaras de la entrevista exclusiva que Sánchez realizó a Guzmán cuando aún era prófuga de la justicia. El periodista contó que conversó con ella durante más de una hora antes de grabar y que, en un momento, la acusada interrumpió la llamada por incomodidad ante ciertas preguntas. Finalmente, accedió a una entrevista de 40 minutos.Uno de los elementos clave para ubicar a Guzmán en el Reino Unido fue una botella de agua visible en el video. “Esa es una marca de agua que se vende popularmente en Londres, y eso pudo reducir la frontera por parte de las autoridades”, explicó Sánchez.Actualmente, la extradición de Zulma Guzmán a Colombia continúa en trámite. Su defensa argumenta que la mujer presenta problemas de salud mental, situación que ha retrasado el proceso ante las autoridades británicas.Con más de 350 páginas de investigación y testimonios, ¿Asesina en serie? El misterio de las frambuesas con talio ofrece una reconstrucción detallada de un caso que combina drama familiar, investigación criminal y preguntas aún sin resolver sobre la verdadera dimensión de los hechos.
La Feria Internacional del Libro de Bogotá (FilBo) 2026 tuvo un giro inusual: tres políticos en ejercicio llegaron no como invitados de protocolo, sino como autores: Jennifer Pedraza, Luz María Zapata y Alejandro Toro presentaron libros que, cada uno desde su trinchera, dialogan directamente con sus trayectorias políticas y con los debates más urgentes del país.Jennifer Pedraza: de los pasillos de la Nacional al CongresoLa representante a la Cámara por Bogotá —y senadora electa para el periodo 2026-2030— presenta Manual para no obedecer (Editorial Planeta), una obra que ella misma define como un manual de combate, no de memorias. El libro parte de una escena que marcó su irrupción en la política: en 2018, cuando tenía 21 años y llegó al Congreso a exigir más presupuesto para la educación pública, un senador uribista le anunció que tenía treinta segundos para terminar. Le quitaron el micrófono. Cuatro años después, volvió al mismo recinto como congresista.Pedraza, economista de la Universidad Nacional y representante estudiantil ante el Consejo Superior entre 2018 y 2021, reconstruye cómo su generación salió a las calles, presionó en las urnas y llegó al Congreso. El libro narra desde el techo derrumbado de la Universidad Nacional hasta las protestas que sacudieron el país, pasando por la llegada de Gustavo Petro al poder y la posterior decepción que trajo el cambio prometido. Su narrativa tipo "manual de acción" —que deja aprendizajes, no solo anécdotas— lo convierte en una lectura subrayable, pensada para estudiantes, líderes juveniles y formadores políticos.Luz María Zapata: entre rola y paisa, el liderazgo desde las regionesRolaisa, de la Unidad de Proyectos de la Editorial Planeta, es el debut literario de Luz María Zapata, quien hasta el 6 de mayo de 2026 fue fórmula vicepresidencial del excanciller Luis Gilberto Murillo. El título lo dice todo: "rola" más "paisa", una fusión que sintetiza una identidad construida entre Pereira y Bogotá, entre regiones y centros de decisión.Más que una autobiografía, la obra es un testimonio sobre resiliencia, identidad femenina y poder. Politóloga de los Andes con maestría en Inteligencia Emocional del Rosario y formación en la Escuela de Gobierno de Harvard, Zapata narra su llegada a espacios históricamente dominados por hombres y su aprendizaje de que el liderazgo no consiste en ocupar cargos, sino en construir consensos y relaciones de confianza. Con más de veintidós años en escenarios gremiales, sociales y políticos, su libro propone una conversación sobre estilos de liderazgo más humanos y conectados con las realidades del país.Alejandro Toro: inteligencia artificial como disputa por el poderEl representante antioqueño Alejandro Toro llega a la FilBo con el ensayo El fin del control humano, el más técnico y geopolítico de los tres. Máster en Inteligencia Artificial por la Universidad Guglielmo Marconi de Italia, columnista con más de 200 textos publicados y ponente en 30 países, Toro plantea una advertencia que trasciende lo tecnológico: el poder está pasando de los Estados a las grandes corporaciones tecnológicas sin que la democracia alcance a reaccionar.Apoyado en estimaciones del FMI que advierten que hasta el 40 % del empleo global podría verse afectado por la automatización, el libro examina cómo la inteligencia artificial reconfigura el empleo, los sistemas de seguridad y la gobernanza. Toro, autor del proyecto de ley que propone prohibir las armas autónomas letales en Colombia, convierte su experiencia legislativa en argumento: no se trata de frenar la tecnología, sino de decidir quién define sus límites y bajo qué intereses.Los tres libros comparten un rasgo común: son políticos escribiendo desde adentro, no desde el retiro. No son memorias de fin de carrera sino tomas de posición en plena actividad. En eso radica su valor.
En medio de una conversación cada vez más frecuente sobre salud mental, productividad y agotamiento, la psicóloga y neuropsicóloga Jessica Arévalo Parra plantea un giro en la manera en la que las personas se interpretan a sí mismas: en lugar de culparse por no rendir, concentrarse o sentirse saturadas, invita a entender cómo funciona el cerebro antes de reaccionar en automático.Arévalo Parra, autora del libro 'Instrucciones para entender tu cerebro', explica que una de las ideas centrales de su obra es justamente aprender a hacer una pausa consciente para identificar qué está ocurriendo a nivel cerebral en situaciones de estrés, cansancio o desconcentración. “No se trata de fórmulas perfectas ni de pensamiento positivo vacío”, sostiene en sus reflexiones, sino de reconocer señales internas que suelen pasar desapercibidas en la rutina diaria.La especialista señala que muchas de las dificultades que experimentan las personas hoy —como la fatiga constante, la ansiedad o la sensación de improductividad— no necesariamente responden a fallas individuales, sino a un entorno que exige atención permanente, respuestas inmediatas y alta disponibilidad emocional. “No estamos fallando, estamos funcionando con un cerebro sobrecargado”, es una de las ideas que atraviesa su enfoque.Jessica Arévalo es psicóloga con especialización en evaluación y diagnóstico neuropsicológico, magíster en neuropsicología y candidata a doctorado en Educación y Sociedad. Además, cuenta con más de 11 años de experiencia como docente universitaria en instituciones como el Politécnico Grancolombiano, la Universidad San Buenaventura y la Universidad Pontificia Bolivariana, donde ha trabajado temas de neurociencia, educación y salud mental.Su trayectoria también incluye la investigación en neuroeducación, la participación en procesos de rehabilitación y habilitación neuropsicológica, así como su rol como magistrada del Tribunal Deontológico y Bioético de Psicología de COLPSIC. Ha sido conferencista nacional e internacional y autora de publicaciones académicas como Neuropsicología Escolar y diversos artículos científicos.Desde su perspectiva, la salud mental no debería entenderse únicamente como una respuesta a la crisis, sino como un proceso cotidiano que se construye en hábitos como el descanso, la alimentación, el sueño y el uso de la tecnología. En ese sentido, su propuesta apunta a una lectura más científica y menos moralista del comportamiento humano.En un contexto donde las frases de motivación rápida suelen dominar el discurso del bienestar, Arévalo insiste en una idea más compleja pero necesaria: comprender el cerebro no elimina las dificultades, pero sí permite enfrentarlas con mayor claridad y menos culpa.
El sacerdote Antún Ramos expuso en entrevista con Mañanas Blu 10:30 su visión sobre las causas estructurales del conflicto en el departamento del Chocó, así como los efectos que ha tenido el proceso de paz firmado en 2016 y los desafíos que persisten en la región. Sus declaraciones se dieron en el marco de la presentación de su libro sobre los hechos ocurridos en Bojayá, un episodio que marcó uno de los momentos más críticos del conflicto colombiano.Ramos señaló que la ubicación geográfica del Chocó ha influido directamente en la dinámica de la confrontación. “El hecho de estar en una posición geoestratégica cerca al Pacífico y de alguna manera también al Atlántico, cerca a Panamá incluso, eso se haya convertido en una situación compleja”, afirmó, al explicar que diferentes actores armados han buscado control territorial en la zona. Según indicó, esta disputa ha tenido como consecuencia que “la población es la que sufre las consecuencias de todas estas confrontaciones”.El sacerdote recordó que la presencia de estos grupos se intensificó desde la década de 1990, particularmente a lo largo del río Atrato, donde comunidades rurales han quedado expuestas a las dinámicas del conflicto. En ese contexto, hizo referencia al impacto que tuvo el acuerdo de paz firmado durante el gobierno del expresidente Juan Manuel Santos con la entonces guerrilla de las FARC, proceso reconocido internacionalmente y respaldado por el Premio Nobel de Paz.De acuerdo con Ramos, el cambio tras la firma del acuerdo fue significativo. “La diferencia antes del proceso a después del proceso fue del cielo a la tierra”, aseguró. En su relato, destacó que comunidades desplazadas regresaron a sus territorios, se reactivaron actividades productivas y se restablecieron dinámicas cotidianas. “Los campesinos volvieron a sembrar la tierra, las lanchas volvieron a circular… y sobre todo podíamos dormir tranquilos”, señaló.Sin embargo, también advirtió que la falta de continuidad en la implementación de los acuerdos ha permitido el regreso progresivo de actores armados a la región. “Si quien sucede al presidente hubiese tenido la claridad de que eso es un proyecto de Estado, la situación hoy sería distinta”, afirmó. En ese sentido, sostuvo que la ausencia de acompañamiento institucional facilitó que grupos retomaran presencia en territorios previamente desocupados.El sacerdote describió además las condiciones actuales en el Chocó, donde, según su testimonio, persisten restricciones derivadas de la presencia de estructuras armadas. Aunque mencionó avances puntuales, como reducciones en indicadores de violencia en algunas zonas, señaló que la población civil continúa expuesta. “Los que sufren las consecuencias de cualquier tipo de confrontación, en gran mayoría somos la población civil”, indicó.En relación con su libro, Ramos explicó que comenzó a escribirlo poco después de los hechos ocurridos en 2002, pero decidió publicarlo años más tarde tras un proceso personal. “Si hubiese escrito el libro en ese momento, hubiese hecho mucho daño”, expresó, al señalar que con el paso del tiempo logró abordar los hechos desde otra perspectiva.El sacerdote también se refirió a la importancia de los actos de reconocimiento por parte de las instituciones. Recordó que comunidades afectadas han solicitado la presencia directa del Estado en procesos de reparación simbólica. “Nosotros hicimos 10 alertas tempranas… y no se atendieron”, afirmó, al insistir en la necesidad de un reconocimiento que involucre a las más altas autoridades.Finalmente, reiteró que la situación del Chocó refleja una realidad más amplia del país, donde el conflicto ha tenido impactos diferenciados según el territorio. Sus declaraciones se suman a las discusiones actuales sobre la implementación de políticas de paz y la necesidad de institucional en regiones históricamente afectadas.
El economista Mauricio Reina habló en Mañanas Blu 10:30 sobre su libro Bonus Track, una obra que aborda el impacto de la mayor longevidad y los retos que implica para las personas y la sociedad.Durante la entrevista, el autor explicó que el texto nació a partir de una inquietud compartida sobre el aumento en la esperanza de vida. Según detalló, este fenómeno ha añadido cerca de 20 años adicionales a la vida de los colombianos, lo que plantea preguntas sobre cómo aprovechar ese tiempo extra.En ese contexto, Reina describió el enfoque del libro con una frase puntual: “esa combinación de algo relativamente académico con lo que han encontrado las universidades (…) con lo que eso me suscita a mí en primera persona”, al referirse a la estructura de la obra, que mezcla análisis técnico con experiencias personales.El proceso de construcción del libro también tuvo un origen particular. Inicialmente fue desarrollado junto a su pareja y su psicoanalista, a partir de conversaciones grabadas en las que discutían temas relacionados con la longevidad. Sin embargo, el proyecto cambió de rumbo cuando decidieron que debía escribirse en primera persona, integrando esas discusiones con recuerdos y reflexiones individuales.Uno de los puntos centrales del libro es el cambio en las causas de enfermedad en sociedades que viven más tiempo. En la entrevista, el autor explicó que hoy predominan las enfermedades crónicas, entre ellas la diabetes, los problemas cardiovasculares, las enfermedades neurodegenerativas y el cáncer, que representan nuevos desafíos tanto para las personas como para los sistemas de salud.Otro de los temas abordados es la forma en que se define la vejez. Reina señaló que ya no puede entenderse únicamente desde la edad, sino que intervienen factores como la percepción personal. En ese sentido, mencionó que sentirse viejo puede influir incluso en procesos físicos del organismo.El autor también insistió en que el libro no está dirigido exclusivamente a personas mayores. Por el contrario, señaló que la preparación para una vida más larga debe comenzar desde etapas tempranas, especialmente en aspectos como el ahorro, la salud y la planificación personal.Finalmente, planteó que el aumento en la esperanza de vida representa un reto colectivo. Desde su perspectiva, este fenómeno obliga a repensar decisiones individuales y políticas públicas, particularmente en temas como pensiones y sostenibilidad del sistema de salud.
La violencia en Medellín no solo ha dejado cifras y relatos históricos, también ha permeado la forma en que se cuentan las historias. Esa es una de las ideas que atraviesa Los espantos de mamá, la más reciente novela del escritor colombiano Gilmer Mesa, quien explicó el trasfondo de su obra en entrevista con Blu Radio.“Es como una revisión de todos estos mitos folclóricos que nos han perseguido desde niños (…) pero asentados en una realidad urbana”, afirmó el autor.¿De qué trata Los espantos de mamá?La novela aborda uno de los temas más sensibles del país: los desaparecidos en medio de distintas fases de la violencia en Medellín y Colombia.Según explicó Mesa, la historia se construye a partir de esa realidad, pero la entrelaza con figuras tradicionales del imaginario popular como:La LloronaLa PatasolaEl Cura sin CabezaEn el libro, estos personajes no aparecen como simples leyendas, sino que adquieren nuevos significados dentro de un contexto urbano marcado por el conflicto.“Cobran como una vigencia importante y se transforman en algunos en desaparecidos y otros en desaparecedores”, señaló.Gran parte de la historia se desarrolla en un cementerio de Medellín, un espacio que funciona como eje narrativo para descubrir historias relacionadas con víctimas de la violencia.El propio autor confirmó que allí se van revelando situaciones ligadas a desapariciones en diferentes momentos del país.Ese escenario también se conecta con la portada del libro, que plantea una metáfora visual: edificios que se proyectan como si fueran nichos, sugiriendo una ciudad construida sobre la memoria de la violencia.La violencia que no desapareceAunque la novela es ficción, Mesa fue enfático en que está basada en realidades que siguen vigentes.Al ser consultado sobre si esas dinámicas han cambiado, respondió que la violencia no ha desaparecido, sino que se ha transformado.“La violencia lo que ha hecho es que se ha ido renovando en sus dinámicas, pero estructuralmente sigue instalada”, explicó.En ese sentido, advirtió que las cifras de personas desaparecidas continúan siendo altas y preocupantes.Más allá del componente narrativo, el autor planteó que la novela también busca generar una reflexión sobre cómo el país ha construido sus propios relatos alrededor de la violencia.En Los espantos de mamá, los mitos tradicionales se convierten en una forma de reinterpretar esa historia, trasladándola del ámbito rural o folclórico a un contexto urbano contemporáneo.Escuche la entrevista completa en el audio adjunto:
En el marco de la Feria Internacional del Libro de Bogotá 2026, el escritor William Vega Fernández regresa con 'Cenizas doradas', una novela que explora la memoria, el amor, la pérdida y la esperanza desde el corazón del Pacífico colombiano, con una mirada profunda a territorios históricamente olvidados.Con esta nueva publicación, Vega Fernández —nacido en Buenaventura— reafirma su lugar como una de las voces más representativas de la literatura del Pacífico. La obra se adentra en las heridas de una región marcada por el abandono, pero introduce un giro poco explorado: la historia de opulencia y riqueza que alguna vez definió a poblaciones como Barbacoas, hoy sumidas en la marginalidad, pero en proceso de renacimiento.“Tras un largo silencio de siete años, presento esta novela con un tema inédito en Colombia: narrar la poderosa Barbacoas en el Pacífico sur, una provincia que fue referente de riqueza económica, social y política, y que luego quedó postrada por siglos. Pero, como sugiere el título, después de todo gran incendio viene un renacimiento”, afirmó el autor.La novela sitúa su trama en Barbacoas, antiguo epicentro de riqueza minera en el suroccidente del país. A través de personajes atravesados por la culpa, el deseo y la memoria, la historia avanza entre recuerdos y decisiones irreversibles, planteando una pregunta central: ¿es posible reconstruirse después de la pérdida?'Cenizas doradas' se suma a la trayectoria del autor, que incluye títulos como Los hombres de Rahel, La demencia de la diosa y Misa perversa, parte de su reconocida “Trilogía Fémina”.
En medio de un crecimiento sostenido del interés por la lectura en Iberoamérica, el ecosistema editorial atraviesa una transformación que está marcada por nuevos hábitos de consumo, cambios tecnológicos y demandas culturales emergentes.En el contexto de la Feria Internacional del Libro de Bogotá 2026, la concentración y el acceso a libros, hoy hay cuatro grandes tendencias que están reconfigurando la relación de los lectores con los libros.Frente a esto, un reciente informe de 2025 de la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI) menciona que, a pesar de que la falta de tiempo, la cual representa un 43,55 %, y las dificultades de concentración (29,42 %), son las principales barreras para la lectura.Además, el 57,93 % de los jóvenes entre 10 y 22 años se identifican como lectores, ya sea habituales o frecuentes, lo que indica que existe una base sólida de interés por la lectura en la región.No obstante, este interés convive con tensiones en los hábitos de ocio, más de la mitad no incluye la lectura dentro de sus actividades principales, mientras que cerca del 49 % asegura que leer forma parte de su vida cotidiana, aunque muchas veces combinada con el uso de redes sociales e internet.A nivel de acceso, los desafíos son más evidentes. Solo el 30,71 % de los jóvenes usa bibliotecas públicas, mientras que casi un 9 % declara no disponer de libros. Esta brecha se profundiza en determinadas geografías, donde el acceso físico a títulos y la oferta editorial es limitada, afectando directamente la posibilidad de desarrollar el hábito lector de forma sostenida.Cuatro tendencias que prefieren los jóvenes al momento de leerEn ese sentido, desde Buscalibre mencionan las cuatro grandes tendencias que están reconfigurando la relación de los lectores con los libros.1. El acceso deja de depender de la ubicación Una de las transformaciones más significativas es la democratización del acceso. Gracias a plataformas digitales y modelos logísticos más eficientes, los lectores pueden adquirir títulos que antes eran inaccesibles en sus ciudades. Esto rompe con una limitación histórica del mercado editorial en la región: la concentración de la oferta en grandes urbes. Hoy, el acceso comienza a ser más equitativo, ampliando las posibilidades de lectura en territorios con menor infraestructura cultural.2. Las comunidades digitales impulsan el consumo literario Las redes sociales están redefiniendo qué se lee y cómo se descubren los libros. La ficción juvenil, especialmente aquella que gana popularidad en plataformas digitales, lidera el crecimiento del mercado. Estas comunidades no solo recomiendan títulos, sino que crean fenómenos editoriales, conectando con audiencias jóvenes de manera más orgánica que los canales tradicionales. La lectura, en este contexto, se vuelve también una experiencia social y compartida.3. El auge del romance contemporáneo y nuevas voces femeninas El género romántico vive un resurgimiento, pero con un enfoque renovado. Las historias actuales abordan temas como identidad, resiliencia y empoderamiento, lo que ha impulsado la visibilidad de autoras que conectan especialmente con lectoras jóvenes. Esta tendencia refleja una búsqueda de representación y cercanía emocional, donde la lectura se convierte en un espacio de identificación personal.4. La lectura como herramienta de bienestar y crecimiento personal Más allá del entretenimiento, los lectores están recurriendo a los libros con un propósito claro: mejorar su calidad de vida. Las categorías de desarrollo personal, salud mental y bienestar han ganado protagonismo, evidenciando un cambio hacia una lectura más consciente. En este sentido, los libros se posicionan como aliados en procesos de autoconocimiento, equilibrio emocional y crecimiento individual.En conjunto, estas tendencias muestran que, aunque los desafíos estructurales persisten, la lectura en la región está evolucionando hacia un modelo más accesible, diverso y significativo para las nuevas generaciones.
En el marco de la Feria del Libro, el escritor colombiano Juan Esteban Constaín anunció la presentación de su más reciente obra 'El Hijo del Hombre', en Mañanas Blu, un ensayo histórico y literario que explora los orígenes del cristianismo y su transformación en un fenómeno universal. El autor confirmó que el lanzamiento se llevará a cabo el domingo 26 de abril a las 2:30 p. m., destacando además que el libro ya alcanza su tercera edición.Constaín explicó que su obra busca responder a una pregunta central: “por qué una secta minoritaria que seguía al Mesías […] se vuelve un fenómeno universal”. En ese sentido, el escritor detalla cómo este movimiento, surgido en el contexto del judaísmo del Segundo Templo, logró consolidarse hasta “terminar doblegando al Imperio Romano”, convirtiéndose posteriormente en la religión oficial.El autor también aborda el diálogo cultural entre distintas tradiciones: “es un intento por desentrañar ese diálogo entre el monoteísmo judío […] y el torrente del paganismo politeísta griego y romano”. Según Constaín, este cruce de influencias explica cómo “el dios de los judíos se vuelve un dios griego”, en un proceso clave para entender la expansión del cristianismo.Un origen personal detrás del ensayoEl libro, que inicialmente sería un texto breve, surgió de una experiencia personal del autor con sus hijas. “Yo quería de alguna manera prolongar un diálogo con mis hijas”, relató. Durante un viaje a Roma, una de ellas cuestionó la presencia de Orfeo, figura de la mitología griega, en una catacumba cristiana. Este episodio llevó a Constaín a reflexionar sobre la apropiación simbólica en los primeros siglos del cristianismo: “los cristianos […] se apropiaron de la imagen de Orfeo y dijeron que él era Cristo”.A partir de ese momento, el proyecto creció hasta convertirse en una obra de más de 500 páginas. “Se me ocurrió que iba a hacer un ensayo de 10 páginas […] y son pues 560 páginas”, afirmó.Historia, mito y relatoUno de los ejes del libro es la relación entre historia y mito. Constaín sostiene que ambos niveles no son excluyentes: “son dos niveles distintos de la experiencia humana”. En ese sentido, defiende el valor del mito como forma de interpretación: “el mito es a veces la transposición de la realidad en un relato persuasivo”.Asimismo, el autor subraya cómo los avances científicos permiten reinterpretar el pasado: “cada vez que avanzamos tenemos más posibilidades de conocer mejor eso que ocurrió antes”. En este contexto, mencionó hallazgos arqueológicos que dialogan con relatos tradicionales.Escuche la entrevista completa acá:
La presentación del libro El M-19, de la guerra a la política, del profesor y sociólogo Jaime Rafael Nieto López, terminó convirtiéndose en un tema de debate en Medellín, luego de que la Alcaldía ordenara su cancelación minutos antes de iniciar el evento. Aun así, decenas de asistentes decidieron permanecer en la Biblioteca Pública Piloto y escuchar al autor en un acto sin micrófonos ni logística formal.La decisión del alcalde Federico Gutiérrez se basó en que, según expresó en redes sociales, en la ciudad “no habrá espacio para la apología al terrorismo”, al referirse al contenido del libro sobre el M-19. Sin embargo, el propio Nieto rechaza esa interpretación y sostiene que su trabajo tiene un carácter estrictamente académico.En entrevista en Mañanas Blu, el autor explicó que su obra no busca exaltar a ese grupo insurgente, sino analizarlo desde una perspectiva crítica. “Cuestiona al establecimiento y al mismo M-19”, afirmó, al detallar que su investigación examina tanto las decisiones del movimiento como las condiciones políticas en las que surgió.“El libro pierde su carácter académico si se convierte en apologético. Lo que hace es cuestionar la realidad y los actores de poder”, señaló Nieto, quien además aclaró que el texto no responde a coyunturas políticas actuales. Según explicó, se trata de una investigación desarrollada en 1995 como tesis de maestría, lo que —dice— demuestra que no fue escrita con fines electorales ni ideológicos del presente.El libro recorre el proceso del M-19 desde su surgimiento como guerrilla hasta su paso a la vida política legal con la Alianza Democrática M-19, así como su crisis en la década de los noventa. En ese análisis, Nieto insiste en que no se trata de justificar la lucha armada, sino de entender los contextos que la hicieron posible.Sobre la polémica, el académico fue crítico con la decisión del mandatario local. Calificó de “irresponsable” la postura de Federico Gutiérrez y aseguró que se censuró una obra sin haber sido leída. “No se puede descalificar como apología al terrorismo un libro que no se conoce”, afirmó.Durante la entrevista también se abordaron aspectos históricos como el Frente Nacional y la exclusión política de la época, elementos que, según Nieto, son claves para comprender el surgimiento de movimientos insurgentes en Colombia. No obstante, reiteró que su enfoque no es justificar estos procesos, sino analizarlos.
Los interminables trancones entre Piedecuesta y Floridablanca tienen al límite a miles de conductores del área metropolitana de Bucaramanga. Las obras de ampliación sobre la autopista, en jurisdicción de Floridablanca, están generando demoras de hasta tres horas en los desplazamientos diarios de quienes deben movilizarse hacia la capital santandereana por trabajo, estudio o temas de salud.Desde las primeras horas de la mañana, las filas de vehículos comienzan a extenderse desde el sector del ICP y el intercambiador de Guatiguará, afectando especialmente a los residentes de Piedecuesta.Uno de los afectados, quien diariamente se desplaza a Bucaramanga para trabajar y llevar a su hija al colegio, relató el desespero que viven cientos de conductores atrapados en la congestión vehicular.“Empezando el día ya hay carros estacionados al lado de la vía. El trancón hoy Piedecuesta–Floridablanca inicia en el ICP. Llevo 20 minutos desde el intercambiador Guatiguará y no he llegado al colegio Cantillana. No hay movilidad, voy con una niña para el colegio, esto se hace insostenible, no hay calidad de vida para nada”, expresó.El conductor aseguró que los represamientos son constantes y que en algunos momentos el tráfico queda completamente paralizado.“Aquí vamos, al fondo se ven tractomulas, lo de todos los días, pero hoy es más severo. Hay momentos que se mueve y otros momentos se paraliza. Waze me dice que desde el intercambiador de Guatiguará hasta Lagos del Cacique son aproximadamente casi dos horas”, añadió.La situación también preocupa por las emergencias médicas que pueden presentarse en medio del colapso vial. Otra residente de Piedecuesta contó que recientemente su padre sufrió un accidente cardiovascular y el trayecto hacia un centro médico tomó mucho más tiempo del habitual.“El otro día mi papá tuvo un accidente cardiovascular y solo desde el intercambiador de Guatiguará en Piedecuesta hasta el Hospital Internacional de Colombia fueron casi 40 minutos”, señaló.“Salí a las 4:30 p.m. del sector del restaurante el Buey iniciando la vía a los Santos, hacia Bucaramanga y llegué a mi casa a las 7:00 p.. ¡Es impresionante el trancón, parece un viaje!”, dijo otro conductor afectado por los interminables trancones.Habitualmente, el recorrido entre Piedecuesta y Bucaramanga toma cerca de 30 minutos. Sin embargo, debido a las obras y a la alta carga vehicular, hoy muchos ciudadanos deben salir hasta dos horas antes para llegar puntuales a sus destinos.Los usuarios de la vía aseguran que la situación se ha vuelto insostenible y piden a las autoridades y a los encargados de la obra implementar medidas que permitan mejorar la movilidad mientras avanzan los trabajos sobre la autopista.
La Alcaldía de Bello anunció que no implementará nuevos puntos de cámaras de fotomultas en el municipio, tras quejas de las personas en el Valle de Aburrá. También está en revisión la reducción de velocidad aplicada en la Avenida Regional. Se trata de los nuevos sistemas de control que estaban proyectados para operar en sectores como la Avenida Regional Oriental, la Autopista Medellín–Bogotá y la vía hacia San Pedro de los Milagros, en jurisdicción del corregimiento San Félix.La alcaldesa de Bello, Lorena González, señaló el motivo que llevó a la no utilización de nuevas cámaras de fotodetección en las zonas anteriormente mencionadas.“Después de realizar análisis internos, también de escuchar a la ciudadanía, hemos determinado que estas cámaras de fotodetección no se instalarán”, afirmó.Esta decisión, cabe recordar, llega luego de que se conociera también el anuncio de que el Gobierno nacional investiga a 37 organismos de tránsito del país, por más de 5.8 millones de fotomultas que quedarán sin validez.Desde la Alcaldía de Bello confirmaron, además, que está en revisión la reducción de velocidad aplicada en la Avenida Regional, en jurisdicción de Bello.“Analizaremos la posibilidad de volver a tener la velocidad que se tenía en este sector donde se puso la medida de 50 kilómetros por hora a tenerla como estaba anteriormente”, agregó.Según detalló la mandataria, la medida de reducción de la velocidad en ese corredor vial fue adoptada directamente por la Agencia Nacional de Seguridad Vial y no por la Alcaldía, que ya elevó una solicitud de revisión ante esa entidad.En ese sentido, indicó que la petición busca revisar la parametrización aplicada únicamente en el tramo correspondiente a Bello y no en toda la vía.
El embajador de Colombia en China, Sergio Cabrera, fue condecorado por el Gobierno chino con la “Medalla al Diplomático Distinguido”, un reconocimiento entregado por el canciller Wang Yi en honor a su gestión para fortalecer las relaciones diplomáticas, económicas y culturales entre ambos países.La ceremonia se realizó en la sede de la Cancillería de la República Popular China, en Beijing. “El hecho de que Colombia esté incluida entre los ocho diplomáticos galardonados en esta osación, posiciona al país dentro de un grupo muy reducido de interlocutores valorados por China en esta etapa de su política exterior”.Es la primera vez que China entrega esta distinción a jefes de misiones diplomáticas acreditadas en el país. Cabrera se convirtió además en el único embajador latinoamericano y caribeño en ejercicio en recibir este reconocimiento, junto a representantes diplomáticos de países como Pakistán, Kazajistán y Arabia Saudita.Según destacó el embajador, la condecoración refleja el fortalecimiento de la relación bilateral durante los gobiernos, especialmente tras la elevación de los vínculos al nivel de Asociación Estratégica y la firma de acuerdos de cooperación ligados a la Ruta de la Seda. Durante los últimos años, además, las exportaciones colombianas no minero-energéticas hacia China crecieron más de un 30 %, mientras aumentaron la inversión y el turismo chino en Colombia.Cabrera, reconocido también por su trayectoria como cineasta, mantiene una relación cercana con China desde su juventud. Vivió parte de su adolescencia en ese país y posteriormente estudió filosofía en la Universidad de Pekín, donde inició sus primeros trabajos cinematográficos, consolidándose con el paso de los años como un puente cultural entre ambas naciones.
Tras una investigación de ocho meses, la Policía Metropolitana de Bogotá capturó a ocho presuntos integrantes del Grupo Delincuencial Común Organizado ‘Olivares’, señalados de traficar drogas en la localidad de Usme y de utilizar menores de edad para ocultar y comercializar droga en diferentes sectores del sur de la capital.Las autoridades realizaron 12 diligencias de allanamiento en barrios como Santa Librada, La Andrea, Yomasa, La Cabaña, Puerta al Llano y Olivares, donde fueron detenidos seis hombres y dos mujeres. De acuerdo con la investigación, la organización transportaba marihuana, bazuco y base de coca desde la localidad de Santa Fe hasta Usme utilizando taxis y buses del SITP para evitar controles policiales.Uno de los hallazgos que más preocupa a las autoridades es que, según la investigación, los integrantes de esta estructura instrumentalizaban a menores de edad e incluso a sus propios hijos para esconder las sustancias ilícitas y facilitar su distribución. La droga era comercializada en panaderías, casinos, bares, discotecas, locales de comidas rápidas, parques, alrededores de iglesias y zonas cercanas a colegios.La Policía indicó que alias ‘Pepa’ y ‘Vanesa’ serían las encargadas de coordinar la venta, almacenamiento y distribución de los estupefacientes, mientras que alias ‘Flaco’, ‘Tato’, ‘Andrés’ y ‘El Mono’ presuntamente realizaban la venta directa en establecimientos comerciales y entornos escolares.Durante los operativos fueron incautados 32 millones de pesos en efectivo, cerca de 9.750 gramos de marihuana, más de 6.600 gramos de cocaína y cinco celulares. Además, las autoridades atribuyen a esta banda al menos dos homicidios relacionados con disputas entre expendedores de droga.Los capturados fueron presentados ante la Fiscalía por los delitos de concierto para delinquir, tráfico de estupefacientes y uso de menores de edad para la comisión de delitos. Un juez les dictó medida de aseguramiento en centro carcelario.
En estos días un tema que me ha dado vueltas en la cabeza es el de la vanidad. Históricamente está ha sido entendida La vanidad, históricamente como una exageración del ego. Viene del latín vanitas, que significa “vacío”, “apariencia inútil”, “lo que no permanece”. En este sentido la vanidad es el intento desesperado de llenar con admiración exterior un vacío interior.Los filósofos antiguos hablaron de ella con preocupación. Los griegos entendían que el ser humano debía buscar virtud y equilibrio, no vivir esclavo de la apariencia. Sócrates decía que conocerse a sí mismo era más importante que ser admirado. Y los estoicos advertían que quien depende de la aprobación de otros termina perdiendo la libertad interior.En la tradición bíblica, la palabra aparece con fuerza en el libro del Eclesiastés: “Vanidad de vanidades, todo es vanidad”. Pero no se refiere solamente a verse bien o querer reconocimiento; habla de la fragilidad de todo aquello que creemos eterno. Poder, fama, riqueza, belleza todo pasa. Todo es temporal. El texto no es pesimista; es profundamente realista. Nos recuerda que cuando uno pone el corazón únicamente en lo superficial, termina vacío.Desde la espiritualidad, la vanidad no es simplemente cuidarse o alegrarse por los logros. El problema comienza cuando la identidad depende de eso. Cuando uno necesita ser visto para sentirse valioso. Cuando el aplauso se convierte en alimento emocional. Eso paso mucho hoy.Vivimos en una cultura donde parecer, aparentar importa más que ser. Donde mucha gente edita su vida para mostrar éxito mientras por dentro se siente vuelta nada. Hay una obsesión por proyectar perfección, como si la vulnerabilidad fuera un fracaso. Pero la espiritualidad auténtica siempre hace el camino contrario, nos invita a quitarnos máscaras y hacer auténticos.La espiritualidad nos recuerda que somos valiosos no por lo que mostramos, sino por lo que somos en esencia. Nos enseña humildad, que no es pensar menos de uno mismo, sino pensar menos obsesivamente en uno mismo. Porque una persona espiritualmente madura ya no necesita demostrar tanto. Puede brillar sin humillar, tener sin presumir, lograr sin sentirse superior.Tal vez por eso la vanidad produce tanta ansiedad, obliga a sostener una imagen todo el tiempo. En cambio, la humildad descansa. La humildad permite ser humano.