Un accidente en la cocina, un tropiezo en las escaleras o una tarde de juegos puede terminar en una herida que, si no se atiende bien, puede convertirse en complicaciones innecesarias. Según la Organización Mundial de la Salud, el 80 % de los accidentes suceden en casa, y los más afectados suelen ser los niños y los adultos mayores.
Tratar bien una herida no es un detalle menor. Es el primer paso para evitar infecciones, cicatrices u otras complicaciones. Carol Serna, Clinical Lead Essity Health & Medical Colombia, comenta que "las heridas en casa pueden parecer menores, pero tratarlas de forma incorrecta puede afectar directamente el proceso de curación".
Seis pasos sencillos para cuidar una herida
Si alguien se lastima en casa, es importante seguir estos 6 pasos sencillos:
- Lávese las manos antes de tocar la herida.
- Aplique presión con una gasa estéril o paño limpio si hay sangrado.
- Limpie la herida solo con agua corriente. Evita alcohol o peróxido.
- Evalúe la gravedad: si la lesión es grande o está en zonas sensibles, busca atención médica.
- Cúbrala con un apósito de calidad que proteja sin irritar.
- Evite remedios caseros como pasta de dientes, café o alimentos, y no uses antibióticos tópicos sin indicación médica.
Por eso, utilizar apósitos adecuados como de Leukoplast, puede ayudar a cubrir, cuidar la piel y evitar infecciones en la zona de la herida.
Cuidar una herida no es solo una acción momentánea, sino una inversión en salud que puede evitar afectaciones graves. Ahora bien, si nota complicaciones, acuda de inmediato a un médico o sala de Urgencias.