Morat arrancó sus seis fechas en Bogotá con lleno total en el Movistar Arena durante el fin de semana, en una fiesta para todas las edades que combinó nostalgia, tecnología, música y un mensaje de solidaridad con los damnificados por el terremoto que sacudió a Colombia el pasado 10 de agosto. Durante los conciertos también se promovió una donatón para apoyar a las comunidades afectadas por la tragedia.
El espectáculo comenzó con una puesta en escena marcada por dos enormes pantallas enfrentadas en ángulo, formando un pico en el centro de la tarima. Al inicio del concierto, ambas estructuras se elevaron lentamente mientras los focos superiores revelaban a los cuatro integrantes de la banda.
La presentación arrancó en blanco y negro, con una iluminación que simulaba una lluvia sobre el escenario y generaba la sensación de que Morat estaba dentro de una gran estructura de luz. Después de las primeras canciones, las pantallas volvieron a moverse y, junto con las luces, transformaron aquel pico en un prisma de colores.
Para canciones como 'Cuando nadie ve' y 'Ya es mañana', desde el techo del recinto descendieron líneas luminosas hasta el escenario, creando el efecto de un enorme túnel de luz. El prisma, dividido en ocho secciones, proyectaba en cada una la imagen de uno de los integrantes, permitiendo que los cuatro aparecieran simultáneamente mientras la iluminación daba la impresión de atravesarlos.
La nostalgia también tuvo un lugar especial. Para 'Aprender a quererte', la banda recuperó el banjo que la acompañó durante sus primeros años. Luego, con 'Primeras veces', aparecieron imágenes de sus primeros conciertos en 2012, cuando apenas comenzaban su camino en Bogotá, muy cerca del mismo lugar en el que ahora reunían a cerca de 14.000 seguidores.
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"Mucha gente que viene a nuestros conciertos ha crecido con nosotros", señaló Isaza durante la presentación.
El repertorio, de más de 26 canciones, recorrió diferentes etapas de la carrera de Morat y mezcló temas antiguos con sus producciones más recientes. La banda también sorprendió al público al interpretar canciones que no estaban previstas inicialmente y sin contar con artistas invitados.
Uno de los momentos inesperados estuvo protagonizado por Isaza, quien subió al escenario para cantar en solitario 'Si la ves'. Así, entre recuerdos, grandes efectos visuales y canciones que han acompañado a varias generaciones, Morat comenzó una serie de seis conciertos en Bogotá que, además de celebrar su historia, incluyeron un llamado a apoyar a quienes enfrentan las consecuencias del terremoto.