Tras la destitución de su cargo como presidente del Consejo Superior de la Judicatura, Francisco Ricaurte entregó su silla al magistrado Ovidio Claros, quien venía desempeñándose como vicepresidente de la corporación.
Ricaurte fue destituido por el Consejo de Estado al encontrar inconsistencias e irregularidades en su designación al haber sido elegido con votos de magistrados amigos a los que él había ayudado a elegir.
Ricaurte saltó de la Corte Suprema de Justicia al Consejo Superior de la Judicatura en lo que se ha conocido como la ‘puerta giratoria’, mecanismo que ha sido blanco de críticas y cuestionamientos que han enmarcado en escándalos de corrupción a las altas cortes.
Ovidio Claros Polanco asumirá el cargo hasta el 30 de enero del 2015. Es abogado de la Universidad Libre y ha ocupado varios cargos públicos.
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