Juliana Guerrero no cumplirá en un establecimiento carcelario ni en prisión domiciliaria la condena de tres años dictada en su contra, luego de aceptar ante las autoridades judiciales que presentó títulos académicos falsos para ser nombrada como viceministra de las Juventudes.
A pesar de la ratificación de la pena por el delito de fraude procesal, el juez de la República le concedió el beneficio de la suspensión condicional de la ejecución de la pena.
La decisión judicial se produjo tras avalar el preacuerdo suscrito previamente entre la Fiscalía General de la Nación y la imputada.
Multa de $175 millones e inhabilitación para el servicio público
Aunque Guerrero no iría a la cárcel, el despacho impuso una serie de sanciones económicas y administrativas que deberá cumplir de manera obligatoria durante el mismo periodo de la condena.
El juez le ordenó el pago de una multa económica de aproximadamente 175 millones de pesos a favor del Estado.
De igual forma, la sentencia le prohibió de forma expresa ejercer cargos o funciones públicas durante los mismos tres años que contempla la sanción penal.
Publicidad
El otorgamiento de la suspensión condicional de la pena se dio tras un duro llamado de atención realizado por el juez a la procesada durante la vista pública.
El regaño a Juliana Guerrero
El juez enfatizó que la conducta imputada no correspondió a un descuido o error, sino a una actuación consciente para acceder a un cargo de alta responsabilidad estatal.
"Estamos hablando de una persona que estaba entregando unos documentos para ser nombrada viceministra de las juventudes, un cargo que implica la mayor responsabilidad, no solo con el Estado, sino con la juventud de este país", cuestionó el juez.
El funcionario contrapuso la actuación irregular con el esfuerzo formal que realizan los ciudadanos para formarse y titularse profesionalmente.
Publicidad
"Muchos de los que estamos acá sentados tuvimos que pasar por 10.000 vicisitudes para tener el diploma. Esto no se trata de un simple error. Nos encontramos en presencia de un actuar totalmente contrario al ordenamiento jurídico", concluyó el juez al momentos de emitir el fallo.
Durante la diligencia, Juliana Guerrero aceptó los cargos formulados por el ente acusador y manifestó que asumirá las consecuencias derivadas de la decisión de la justicia.
“No estoy aquí para justificarme ni para presentarme como víctima, sino para asumir con humildad las consecuencias de mis decisiones. Pido perdón al país, a mi familia, a quienes confiaron en mí”, declaró Guerrero durante su intervención.
La procesada agregó ante el despacho que espera demostrar un cambio de conducta tras el cumplimiento de los requerimientos fijados por la administración de justicia.
“Les digo desde mi propia experiencia que equivocarnos no nos exime de asumir nuestra responsabilidad. Hoy les pido perdón y espero que mi historia no sea recordada únicamente por mi error. Creo en las segundas oportunidades”, puntualizó.