Durante mucho tiempo se creyó que el crecimiento económico y la sostenibilidad eran fuerzas incompatibles. En el Día de la Tierra, son varios los retos que tienen las empresas y que deben cumplir para cuidar los recursos naturales.
En un mundo donde los efectos de la crisis climática son cada vez más evidentes, las empresas ya no pueden limitarse a mitigar su impacto ambiental: el verdadero desafío es operar dentro de los Límites Planetarios, es decir, respetar la capacidad de carga del planeta. Esto implica repensar profundamente cómo, qué y para quién se produce.
El panorama actual no deja lugar a dudas. Según la ONU, la extracción de recursos naturales se ha triplicado desde 1970 y el uso de combustibles fósiles ha aumentado un 45 %. Hoy la humanidad consume recursos como si tuviera 1,6 planetas Tierra a disposición, una presión insostenible que está llevando a los ecosistemas al límite. De hecho, la extracción y procesamiento de materiales, combustibles y alimentos representa cerca del 50 % de las emisiones globales de gases de efecto invernadero y más del 90 % de la pérdida de biodiversidad y el estrés hídrico. Frente a esta realidad, las empresas deben dejar de ver la sostenibilidad como un valor agregado y asumirla como una parte central de su estrategia.
Algunas compañías ya están trazando el camino. En Colombia, la planta de L’Oréal Groupe en Funza funciona con energía 100 % renovable y en 2024 logró reducir en un 46 % el consumo de agua y en un 6 % el de energía frente a 2019, además de recuperar el 71 % de sus materiales. A nivel global, el 97 % de sus sitios operan con energías limpias, sus emisiones directas se han reducido en un 51 %, y casi la mitad de sus envases son reutilizables, reciclables o compostables.
Este Día de la Tierra es una oportunidad para recordar que las decisiones empresariales no solo impactan resultados financieros, sino también el futuro de todos.