Por años se ha señalado que el día dura exactamente 24 horas; sin embargo, la ciencia ha demostrado que esa cifra puede cambiar. Estudios recientes señalan que la rotación de la Tierra se estaría ralentizando, un fenómeno que, si bien parece imperceptible, sí podría hacer la diferencia.Detrás del cambio de rotación se encontrarían factores naturales y otros que se relacionan con el comportamiento del planeta. Según reveló la NASA, todo se debería a la interacción con la Luna, así como a los cambios de distribución de masa en la Tierra, los cuales influyen en la duración de los días, abriéndole la puerta a un escenario inesperado.Días ahora durarán 25 horas: NASA explica por quéResulta que el principal responsable del fenómeno sería la Luna, que ejerce una fuerza gravitacional constante sobre la Tierra. Lo que sería denominado como un "freno" natural hace que la rotación del planeta se desacelere de manera progresiva desde hace millones de años.A esto también se le suma el impacto que ha tenido el cambio climático. La redistribución del hielo y del agua, en especial cuando se desplaza masa desde los polos hacia zonas cercanas al ecuador, también altera ligeramente la velocidad en la que gira el planeta. Es decir, cuando cambia la forma en que la masa está distribuida, la Tierra responde ajustando su movimiento.Por qué la Tierra gira cada vez más lentoLos científicos han calculado que el cambio ocurre a un ritmo muy lento. De hecho, actualmente la duración de un día aumenta entre 1,7 y 1,8 milisegundos por siglo. El cambio es tan pequeño que resulta imposible percibir sin tecnología especializada.Este tipo de variaciones se estudian a escalas geológicas, lo que significa que los efectos reales solamente se verán en millones de años. No es un cambio abrupto, ni algo que vaya a modificar la rutina a corto plazo.Cuándo podrían durar 25 horas los días en la TierraLas proyecciones indican que, si el ritmo actual se mantiene, la Tierra tardaría cerca de 200 millones de años en completar un ciclo de 25 horas. Es decir, faltan aproximadamente dos millones de siglos para que se sume una hora completa a la duración del día.Los expertos insisten en que no hay motivo de alarma. Este proceso es natural, gradual y puede variar dependiendo de factores como la actividad geológica o los cambios en la atmósfera. En otras palabras, no se trata de una transformación inmediata, sino de una tendencia a muy largo plazo.
La NASA dio a conocer en el mes de febrero la homologación del iPhone para su uso extendido en órbita. Además, varios reportes señalaron que los cuatro tripulantes de la cápsula Orion cuentan con un iPhone 17 Pro Max para capturar imágenes y videos de carácter personal durante la misión Artemis II.Esta decisión representa un cambio histórico dentro de los protocolos de la agencia espacial, ya que durante décadas solo se permitía equipos especializados y certificados para adaptarse a las exigentes condiciones del espacio exterior. Sin embargo, la calidad de la cámara, su resistencia y facilidad de uso de los celulares de alta gama abrió la puerta para incluir esta tecnología comercial en una misión de nivel superior.Los integrantes de la tripulación recibieron un dispositivo horas antes de su despegue hacia el espacio exterior. Dentro de las funciones estaría documentar selfies, videos, maniobras, vistas panorámicas del planeta Tierra y la Luna.Es importante recordar que el uso de estos celulares estará sometido bajo estrictas medidas de seguridad. Además, estos equipos no contarán con acceso a internet ni Bluetooth y permanecerán sujetos con velcro e incluso guardados en compartimientos especiales donde de esta manera se lograría evitar que lleguen a flotar libremente en microgravedad y se puedan convertir en un riesgo dentro de la nave.Por otro lado, la NASA explicó que el proceso de validación incluyó pruebas de hardware, análisis de riesgos y simulaciones en condiciones similares al entorno espacial. Dentro de las características que ayudaron a favorecer su aprobación se logra destacar la resistencia del dispositivo, con equipamiento de materiales reforzados que soportan mejor impactos y condiciones extremas. Las cámaras Nikon D5 y las GoPro Hero 11 seguirán siendo herramientas fundamentales, pero el smartphone ofrecerá inmediatez, revelando la misión desde la mirada de los propios astronautas.Finalmente, la presencia del iPhone en Artemis II indica cómo el viaje hacia el Espacio también evoluciona en la forma de contar las historias: imágenes más humanas y espontáneas.
Este año las personas podrán vivir otra experiencia astronómica como la que se vivió el año pasado a finales de febrero, pues en pocos días ocurrirá un fenómeno que muchos esperan y que por segundo año ocurre de nuevo, la alineación planetaria.Alrededor del 28 de febrero, tendrá lugar el desfile planetario que suele captar la atención tanto de astrónomos como de observadores ocasionales. Un espectáculo visual que no requiere equipos sofisticados ni conocimientos técnicos, solo paciencia, cielo despejado, oscuridad y la curiosidad.¿Qué es una alineación planetaria?Una alineación planetaria no se trata de una fila perfecta de planetas en el espacio ni de un evento raro que altere el orden del sistema solar como se conoce. De acuerdo con explicaciones divulgadas por entidades científicas como la NASA, lo que ocurre es una coincidencia visual desde la Tierra.Los planetas orbitan alrededor del Sol en un plano similar. “Desde nuestro punto de observación, parecen desplazarse por una misma franja del cielo llamada eclíptica, el mismo camino aparente que sigue el Sol a lo largo del año”.Lo anterior quiere decir que, cuando varios planetas coinciden cerca de esa línea al mismo tiempo, se genera la sensación de alineación. En otras palabras, el universo no cambia, pero la perspectiva desde la Tierra sí.Los planetas que serán visibles en el desfile planetarioSegún la NASA, durante las tardes de finales de febrero podrán identificarse hasta seis planetas, distribuidos a lo largo del cielo occidental y meridional:Venus será el más fácil de reconocer, el más brillante, visible poco después del atardecer.Júpiter resaltará por su intensidad y su apariencia firme.Saturno aparecerá más bajo en el horizonte, con una luz suave y estable.Mercurio solo será visible por pocos minutos y muy cerca del horizonte.Urano y Neptuno solo podrán verse con binoculares o telescopio.Observadores experimentados indicaron que no se trata de ver todos los planetas al mismo tiempo, sino de reconocerlos gradualmente a medida que oscurece el cielo.¿Cuándo y cómo observar la alineación planetaria?El mejor momento para observar este fenómeno será alrededor del 28 de febrero, aunque podrá apreciarse algunos días antes y después. La ventana ideal comienza entre 45 minutos y una hora después del atardecer. Para una mejor experiencia recomienda:Buscar un lugar con horizonte despejado, especialmente hacia el oeste.Evitar la contaminación lumínica en lo posible.No usar telescopio al inicio: el ojo desnudo permite una mejor orientación general.¿Será visible en Colombia?La alineación planetaria sí será visible desde Colombia, siempre que las condiciones meteorológicas lo permitan. “Por su ubicación cerca del ecuador, el país tiene una ventaja, la eclíptica suele verse más alta y clara en el cielo, lo que facilita la observación de planetas bajos como Mercurio y Saturno”.En ciudades principales será posible observar al menos los planetas más brillantes (Venus y Júpiter), mientras que en zonas rurales o con menor contaminación lumínica la experiencia será mucho más completa.
La Tierra está dividida en una red de líneas imaginarias que permiten ubicar cualquier punto del planeta. Estas referencias, conocidas como latitud y longitud, marcan la distancia hacia el norte, sur, este u oeste y son esenciales para la navegación y la cartografía. El ecuador representa la latitud 0°, mientras que el meridiano de Greenwich define la longitud 0°. La intersección de ambos puntos señala el origen de todas las coordenadas, un lugar tan exacto como enigmático.Aunque este punto se conoce en los mapas, muy pocos saben qué existe realmente en el lugar donde se cruzan esas dos líneas. Durante años, la curiosidad por descubrir qué hay en las coordenadas 0° de latitud y 0° de longitud ha alimentado todo tipo de teorías. Sin embargo, la verdad combina ciencia, precisión geográfica y un toque de humor cartográfico.¿Qué hay en la coordenada 0,0 de la Tierra?Ese sitio en el planeta corresponde al Golfo de Guinea, en pleno océano Atlántico, a más de 600 kilómetros de las costas de Ghana. Allí no hay tierra firme, ni una isla paradisíaca, sino un simple objeto flotante: una boya científica que mide las condiciones del mar. Este punto es conocido en el mundo de la geografía como Null Island, una “isla” que en realidad no existe, creada como una herramienta de los Sistemas de Información Geográfica (SIG) para detectar errores en las bases de datos de coordenadas.Cuando una plataforma digital recibe información con datos incompletos o incorrectos, el sistema puede asignar automáticamente las coordenadas 0,0. De esta manera, los registros defectuosos terminan “viajando” a Null Island, facilitando su identificación. Lo que comenzó como una broma entre cartógrafos se convirtió en un recurso útil para investigadores y desarrolladores de mapas.En términos físicos, visitar este punto exacto solo es posible en barco, y lo único que encontraría un viajero sería el océano abierto y una boya meteorológica. No obstante, en el mundo digital, Null Island es uno de los lugares más mencionados y reconocidos de los mapas modernos.Así, el cruce de las coordenadas 0,0, lejos de ser una isla perdida o un secreto geográfico, es una muestra de cómo la ciencia y la tecnología pueden convertir un punto vacío en uno de los más famosos del planeta. Una paradoja fascinante: el lugar donde “todo empieza” en los mapas, pero donde, en realidad, no hay nada.
El actual verano del hemisferio norte tiene algunos de los días más cortos de la historia por la aceleración de la rotación del mundo, según datos del Servicio Internacional de Rotación de la Tierra y Sistemas de Referencia (IERS, en inglés) y el Observatorio Naval de Estados Unidos.El 9 de julio y el 10 de julio pasados fueron algunos de los días más cortos desde que hay registro porque duraron un estimado de 1,23 y 1,36 milisegundos menos que la duración oficial de 24 horas, según reportó el sitio Time and Date, referente del tema, con base en las estadísticas del IERS y el Observatorio Naval estadounidense.Estos datos se acercan al récord del 5 de julio de 2024, cuando el día duró 1,66 milisegundos menos.¿Cuáles serán los días más cortos de la historia?Además, los científicos predicen que los próximos 22 de julio y el 5 de agosto también estarán entre los días más cortos de la historia, pues el primero duraría 1,38 milisegundos menos y el segundo hasta 1,51 milisegundos menos.Especialistas han notado que la Tierra ha acelerado su velocidad de rotación desde 2020, por lo que los cinco días más cortos en la historia se han documentado desde entonces, pero lo consideran algo temporal, pues la tendencia a largo plazo es que el mundo gire más lento.El Departamento de Orientación de la Tierra del Observatorio Naval de Estados Unidos confirmó en un reporte que la "más reciente información, obtenida con mayor precisión y regularidad, ha mostrado que los cambios en la aceleración han causado variaciones irregulares en la duración del día".El investigador Leonid Zotov de la Universidad Estatal de Moscú, uno de los principales expertos del mundo en la rotación de la Tierra, expuso a Time and Date que "nadie esperaba esto" y que aún no hay explicación sobre la aceleración actual del globo."La mayoría de los científicos creen que es algo adentro de la Tierra. Los modelos oceánicos y atmosféricos no explican esta enorme aceleración", expuso Zotov al medio.Otro medio científico especializado, Live Science, explicó que la velocidad de la rotación depende de factores como la posición de la Luna y el Sol, así como del campo gravitacional de la Tierra."Con la luna más cerca de los polos, la Tierra empieza a girar más rápido, haciendo a nuestros días más cortos de lo usual", señaló esta semana.
Un video del canal de YouTube What If en Español plantea una inquietante hipótesis: ¿qué ocurriría si la Tierra dejara de girar por tan solo cinco segundos? Aunque parece un intervalo mínimo, ese breve instante de detención podría desencadenar consecuencias catastróficas a nivel global.La Tierra gira a una velocidad impresionante. En el ecuador, su rotación alcanza aproximadamente 1.670 kilómetros por hora. Todo lo que se encuentra sobre su superficie, desde personas y animales hasta océanos, edificios y la atmósfera misma, se mueve a esa velocidad, aunque no lo percibimos debido a que el movimiento es constante.Si, de repente, la Tierra se detuviera en seco durante cinco segundos, la atmósfera continuaría su movimiento por inercia, generando vientos extremadamente fuertes que variarían dependiendo de la ubicación geográfica. Pero eso no es todo: todo lo que no esté firmemente sujeto al núcleo terrestre seguiría desplazándose a esa gran velocidad, como cuando un pasajero sale proyectado hacia adelante en un coche que frena de golpe sin cinturón.Cuando el planeta retomara su giro normal, los objetos y masas que continuaron en movimiento durante la pausa chocarían contra una Tierra que vuelve a girar, produciendo una segunda oleada de destrucción. La atmósfera tendría que reajustar su dinámica, provocando un clima aún más impredecible y violento.Aunque cinco segundos parecen insignificantes, este parpadeo en la rotación terrestre pondría en jaque la estabilidad de nuestro planeta. La continuidad del giro de la Tierra no solo es fundamental para el día y la noche, sino que también sostiene el equilibrio climático y geológico del mundo tal como lo conocemos.
El descubrimiento de este planeta menor no solo amplía el catálogo astronómico, sino que abre la puerta a nuevas preguntas sobre las regiones más remotas y menos exploradas del sistema solar.Este enigmático objeto fue identificado en datos de archivo que datan desde 2011, pero no fue hasta después de 19 exposiciones recogidas en siete años que los astrónomos pudieron confirmar su existencia y clasificarlo. La comunidad científica celebra este hallazgo no solo por lo que representa en términos de descubrimiento, sino por cómo se logró: gracias al acceso público a datos del Dark Energy Camera Legacy Survey (DECALS) del Telescopio Víctor M. Blanco y del Telescopio Canadá-Francia-Hawái (CFHT). Una victoria para la ciencia abierta y colaborativa.Lo que hace único a 2017 OF201 no es solo su existencia, sino sus extraordinarias características orbitales y físicas. Se trata de un cuerpo que se encuentra actualmente a unas 90,5 unidades astronómicas (UA) de la Tierra, recordemos que una UA es la distancia media entre la Tierra y el Sol, y su órbita es tan extensa que tarda aproximadamente 25.000 años en completar una vuelta al Sol. Su afelio, o punto más lejano al Sol, se extiende hasta unas 1.600 UA, lo que lo coloca a una distancia 50 veces superior a la de Neptuno, que orbita a solo 30 UA.En cuanto a su tamaño, las estimaciones del astrónomo Sihao Cheng y su equipo del Instituto de Estudios Avanzados sugieren que el objeto tiene alrededor de 700 km de diámetro, lo cual lo sitúa en la misma categoría que Ceres, el mayor cuerpo del cinturón de asteroides. En términos de reflexión de luz, 2017 OF201 es el segundo objeto más grande conocido que transita una órbita tan lejana y excéntrica.Aunque todavía está a la espera de recibir un nombre más distintivo, el hallazgo de este objeto ha encendido la curiosidad científica en torno a lo que podría esconderse más allá del cinturón de Kuiper. La comunidad astronómica sospecha que podrían existir cientos de objetos similares, invisibles para nuestros instrumentos porque solo son detectables durante una mínima fracción de su órbita, cuando se acercan al Sol. Esta población oculta podría representar una masa total cercana al 1% de la masa de la Tierra.Curiosamente, 2017 OF201 también desafía una de las teorías más debatidas de la astronomía moderna: la existencia del Planeta Nueve. Muchos objetos transneptunianos extremos comparten longitudes de perihelio similares, lo que sugiere una influencia gravitacional común. Sin embargo, la órbita de 2017 OF201, con una longitud de perihelio de 306 grados, no encaja con este patrón, lo que plantea dudas sobre la validez de dicha hipótesis.Lejos de ser solo una nueva entrada en un catálogo astronómico, 2017 OF201 representa una pieza clave en el rompecabezas de nuestro sistema solar. Su descubrimiento reafirma que los confines del espacio aún guardan secretos por revelar, y que con ciencia accesible y colaboración internacional, el universo sigue mostrándonos lo mucho que aún nos queda por descubrir.
La búsqueda de fuentes de energía limpia y sostenible se ha convertido en una prioridad global ineludible. En este contexto, una investigación reciente ha desvelado un potencial revolucionario: la existencia de vastos depósitos subterráneos de hidrógeno natural, una fuente de energía prístina que podría abastecer las necesidades del planeta durante cientos de miles de años. Este descubrimiento, lejos de ser una quimera científica, se fundamenta en la comprensión cada vez más profunda de los procesos geológicos que dan origen y acumulación a este "oro blanco" oculto bajo nuestros pies.Un equipo de científicos ha compilado una valiosa "receta" de ingredientes geológicos clave que facilitarán a las empresas de exploración la localización de estos enormes reservorios de hidrógeno natural. Este avance es crucial, ya que, hasta ahora, el conocimiento sobre la formación y ubicación de estas acumulaciones era fragmentario, lo que dificultaba su explotación a gran escala.La premisa fundamental radica en que la corteza terrestre ha generado una cantidad ingente de hidrógeno a lo largo de miles de millones de años, una cantidad teóricamente suficiente para cubrir nuestras demandas energéticas actuales durante un periodo asombroso de 170.000 años. La gran incógnita, hasta ahora, residía en cómo acceder y extraer de manera rentable este recurso.La nueva investigación, publicada en la prestigiosa revista Nature Reviews Earth and Environment, arroja luz sobre esta cuestión al identificar las condiciones geológicas que favorecen la creación y el almacenamiento del hidrógeno natural. Esta "lista de ingredientes" incluye la presencia de rocas capaces de generar hidrógeno a través de reacciones químicas con el agua, estructuras geológicas que actúan como trampas para evitar su escape y sellos naturales que garantizan su acumulación a lo largo del tiempo.Un ejemplo paradigmático citado en el estudio es la región de Kansas, donde una antigua estructura geológica conocida como la rift continental medio, formada hace aproximadamente mil millones de años, generó una vasta acumulación de rocas basálticas. Estas rocas tienen la capacidad de reaccionar con el agua, liberando hidrógeno. La actual búsqueda se centra en identificar estructuras geológicas cercanas que pudieran haber atrapado y concentrado este hidrógeno generado.Además de la fuente de hidrógeno y las rocas reservorio, los investigadores señalan la importancia de factores como el estrés tectónico y el flujo de calor elevado en las profundidades de la corteza terrestre. Estos procesos pueden facilitar la liberación del hidrógeno hacia la superficie, donde tiene mayores probabilidades de acumularse en cantidades comercialmente viables.El estudio también destaca una variedad de entornos geológicos prometedores para la exploración de hidrógeno natural, que van desde complejos ofiolíticos (fragmentos de la corteza oceánica elevados a la superficie terrestre) hasta grandes provincias ígneas y cinturones de rocas verdes arcaicas, formaciones geológicas de miles de millones de años ricas en minerales que pueden interactuar con el agua para producir hidrógeno. El reciente descubrimiento de un importante reservorio de hidrógeno en un complejo ofiolítico en Albania en 2024 subraya el potencial de estos entornos.Sin embargo, la búsqueda de hidrógeno natural no está exenta de desafíos. Los investigadores advierten sobre la existencia de microorganismos subterráneos que consumen activamente el hidrógeno, lo que implica que aquellos entornos donde estos microbios puedan entrar en contacto con las rocas productoras de hidrógeno podrían no ser los más idóneos para la formación de grandes reservorios.La relevancia de este descubrimiento radica en el potencial del hidrógeno natural como un vector energético limpio. A diferencia del hidrógeno producido actualmente a partir de hidrocarburos, un proceso que genera significativas emisiones de carbono, el hidrógeno natural se encuentra de forma prístina en el subsuelo, ofreciendo una alternativa con una huella de carbono considerablemente menor. El hidrógeno tiene múltiples aplicaciones, desde la producción de productos químicos industriales clave como el metanol y el amoníaco (componente esencial de los fertilizantes) hasta su uso como combustible en vehículos y centrales eléctricas, lo que lo convierte en un elemento crucial en la transición hacia un futuro energético descarbonizado.La identificación de la "receta" geológica para encontrar hidrógeno natural representa un avance significativo en la búsqueda de fuentes de energía limpia y sostenible. Si bien aún quedan desafíos por superar en términos de exploración y extracción rentable, el potencial de este recurso subterráneo para alimentar nuestro planeta durante milenios es innegable. La comprensión de los procesos geológicos que dan origen y acumulación al hidrógeno natural abre una nueva y prometedora vía para acelerar la transición energética global y construir un futuro más limpio y sostenible para todos. La carrera por desenterrar este "oro blanco" subterráneo ha comenzado, y sus frutos podrían transformar radicalmente nuestro panorama energético.
Un descubrimiento realizado por el Telescopio Espacial James Webb de la Nasa ha encendido las alarmas entre la comunidad científica y entusiastas del espacio. Las imágenes captadas revelan un fenómeno cósmico sin precedentes: el momento en que una estrella devora por completo un planeta, lo que ha sido interpretado como una posible visión del destino final que podría correr la Tierra.El evento, identificado como ZTF SLRN-2020, tuvo lugar a unos 12.000 años luz de distancia, dentro de nuestra propia galaxia, la Vía Láctea. Se trata de la primera observación directa de una estrella engullendo un planeta, un proceso que, según los astrónomos, podría reflejar el futuro de nuestro sistema solar.De acuerdo con la Nasa, el planeta afectado era de un tamaño comparable a Júpiter, pero orbitaba a una distancia peligrosamente cercana a su estrella, incluso más cerca de lo que Mercurio lo está del Sol. Con el paso de millones de años, su órbita fue decayendo, acercándose progresivamente hasta comenzar a rozar la atmósfera estelar. Desde ese momento, se desencadenó un proceso irreversible: una caída acelerada hacia el núcleo de la estrella, que culminó con su total destrucción.Este análisis fue posible gracias a los sofisticados instrumentos del telescopio James Webb, específicamente el MIRI (Instrumento de Infrarrojo Medio) y el NIRSpec (Espectrógrafo de Infrarrojo Cercano), que permitieron estudiar con alta precisión el fenómeno. En principio se creía que la estrella había evolucionado hasta convertirse en una gigante roja, expandiéndose hasta absorber el planeta. Sin embargo, los nuevos datos indican que el astro no alcanzó ese nivel de brillo ni expansión, revelando un proceso diferente, pero igualmente devastador.“Estamos obteniendo información valiosa sobre el destino final de los sistemas planetarios, posiblemente incluyendo el nuestro”, aseguró el astrónomo Ryan Lau, del NSF NOIRLab en Tucson, Arizona.Por su parte, Morgan MacLeod, del Centro Harvard-Smithsonian de Astrofísica y el MIT, explicó que el desenlace fue inevitable una vez que el planeta comenzó a interactuar con la atmósfera estelar. “A partir de ese momento, se produjo un proceso descontrolado de caída hacia el interior, acelerando su velocidad”, detalló.Aunque este suceso no representa un peligro inmediato para la Tierra, los científicos señalan que podría tratarse de un anticipo de lo que ocurrirá dentro de unos 5.000 millones de años, cuando el Sol envejezca y sufra transformaciones que podrían afectar drásticamente a los planetas cercanos, incluida la Tierra.
Durante mucho tiempo se creyó que el crecimiento económico y la sostenibilidad eran fuerzas incompatibles. En el Día de la Tierra, son varios los retos que tienen las empresas y que deben cumplir para cuidar los recursos naturales.En un mundo donde los efectos de la crisis climática son cada vez más evidentes, las empresas ya no pueden limitarse a mitigar su impacto ambiental: el verdadero desafío es operar dentro de los Límites Planetarios, es decir, respetar la capacidad de carga del planeta. Esto implica repensar profundamente cómo, qué y para quién se produce.El panorama actual no deja lugar a dudas. Según la ONU, la extracción de recursos naturales se ha triplicado desde 1970 y el uso de combustibles fósiles ha aumentado un 45 %. Hoy la humanidad consume recursos como si tuviera 1,6 planetas Tierra a disposición, una presión insostenible que está llevando a los ecosistemas al límite. De hecho, la extracción y procesamiento de materiales, combustibles y alimentos representa cerca del 50 % de las emisiones globales de gases de efecto invernadero y más del 90 % de la pérdida de biodiversidad y el estrés hídrico. Frente a esta realidad, las empresas deben dejar de ver la sostenibilidad como un valor agregado y asumirla como una parte central de su estrategia.Algunas compañías ya están trazando el camino. En Colombia, la planta de L’Oréal Groupe en Funza funciona con energía 100 % renovable y en 2024 logró reducir en un 46 % el consumo de agua y en un 6 % el de energía frente a 2019, además de recuperar el 71 % de sus materiales. A nivel global, el 97 % de sus sitios operan con energías limpias, sus emisiones directas se han reducido en un 51 %, y casi la mitad de sus envases son reutilizables, reciclables o compostables. Este Día de la Tierra es una oportunidad para recordar que las decisiones empresariales no solo impactan resultados financieros, sino también el futuro de todos.
Luego del terremoto registrado este lunes 10 de agosto en Colombia, Bancolombia activó sus protocolos de atención para verificar el estado de sus trabajadores, clientes, instalaciones y servicios en las regiones afectadas por el sismo de magnitud 7,4.Ante ello, la entidad decidió que, de las 563 sucursales que tiene en el país, 46 permanecerán cerradas temporalmente, principalmente al sur de Colombia, donde se concentraron varias de las afectaciones. La decisión responde a las revisiones realizadas sobre la infraestructura de las oficinas, con el propósito de garantizar condiciones seguras antes de retomar la atención presencial a sus clientes.¿Qué oficinas de Bancolombia estarán cerradas por el terremoto?La mayor parte de las sucursales que suspendieron sus servicios temporalmente están ubicadas en Valle del Cauca, Risaralda, Caldas, Quindío y Chocó. Entre ellas se encuentran oficinas en Cali, Pereira, Manizales, Armenia y otros municipios afectados.Adicionalmente, en Antioquia también fueron cerradas las sucursales de Jardín y El Peñol. En Chocó, por su parte, las oficinas de Quibdó e Istmina suspendieron sus servicios mientras se evalúan las condiciones para definir su reapertura.El banco explicó que las demás oficinas continuarán operando con normalidad. Sin embargo, recomendó que, para mantenerse al tanto sobre sucursales abiertas y horarios, se valide la información en su sucursal telefónica.¿Cómo hacer operaciones de Bancolombia si una oficina está cerrada?Para los clientes que necesiten realizar movimientos bancarios durante la emergencia, Bancolombia informó que sus canales digitales continúan funcionando con normalidad y están disponibles las 24 horas.Entre las opciones habilitadas están:App Mi Bancolombia.App Negocios.Sucursal Virtual Personas.Sucursal Virtual Negocios.Botón de Pagos Bancolombia.Cajeros automáticos.Corresponsales bancarios.Sucursal Telefónica.Tarjetas Bancolombia para pagos.La recomendación para quienes se encuentren en las zonas afectadas es revisar primero los canales oficiales antes de desplazarse hasta una oficina.Bancolombia abrió canales de donaciones por terremotoLa Fundación Bancolombia habilitó una cuenta de ahorros para recibir donaciones destinadas a las comunidades afectadas por la emergencia.La cuenta habilitada para este fin es el número 24542391932. De acuerdo con la entidad, los recursos serán utilizados en acciones de atención y apoyo en los territorios impactados, en articulación con autoridades, organizaciones aliadas y actores locales.Bancolombia indicó que continuará monitoreando la situación y comunicará cualquier actualización relacionada con sus oficinas y servicios a través de sus canales oficiales.
La cifra de fallecidos por los terremotos del 24 de junio en Venezuela se elevó a 6.301, mientras familiares siguen buscando desaparecidos entre las ruinas de edificios colapsados, según un balance divulgado el lunes por el jefe parlamentario Jorge Rodríguez.A la fecha el gobierno no ha publicado una cifra oficial sobre los desaparecidos luego de los sismos de 7,2 y 7,5 que provocaron el colapso de unos 190 edificios ubicados en su mayoría en el costero estado La Guaira, a unos 40 km de Caracas. Muchos venezolanos revivieron escenas de los terremotos que sacudieron el país caribeño, tras sentirse este lunes en varias regiones un sismo de magnitud 7,4 con epicentro en Colombia, que deja un saldo de al menos 111 muertos y decenas de heridos.El balance anterior publicado el 3 de agosto por autoridades venezolanas cifraba el número de muertos en 6.125. Según declaraciones a medios locales del gobernador del estado La Guaira, José Alejandro Terán, quedaban cerca de 1.400 desaparecidos hace poco más de una semana.Además de las edificaciones que colapsaron por completo, otras 9.567 han sido catalogadas por las autoridades como de "alto riesgo". El número de "viviendas restringidas" se ubica en 12.411. Por ello, muchas de las familias que las ocupaban son atendidas en refugios temporales o se fueron a vivir con familiares o amigos.Casi 24.000 damnificados viven ahora en campamentos en Caracas y en el estado La Guaira, un popular balneario cuya vida giraba en torno al turismo prácticamente inexistente luego de los terremotos.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, salió de Turquía en secreto el pasado 8 de julio y utilizó un avión militar más pequeño para continuar su viaje hacia Reino Unido, en una operación destinada a ocultar su ubicación ante una posible amenaza de asesinato procedente de Irán, según una investigación publicada por The Washington Post. (The Washington Post)El episodio ocurrió después de la participación de Trump en la cumbre de la OTAN celebrada en Ankara. Aunque públicamente se informó que el mandatario había abandonado Turquía a bordo de un antiguo Boeing 747 utilizado como Air Force One, en realidad habría sido trasladado de manera discreta a un C-32A de la Fuerza Aérea estadounidense.De acuerdo con la información publicada por el diario estadounidense, la operación buscaba impedir que posibles adversarios conocieran cuál era el avión que transportaba realmente al presidente.Trump utilizó un avión como señueloTrump había llegado a Turquía a bordo del nuevo Boeing 747-8 que fue entregado a Estados Unidos por Catar. Sin embargo, para el regreso, el mandatario apareció públicamente abordando el antiguo Air Force One.En ese momento, Trump explicó que el cambio obedecía a una razón logística: el nuevo avión sería trasladado previamente a la base aérea de Mildenhall, en Reino Unido, para que militares estadounidenses pudieran conocerlo y recorrer sus instalaciones. (The Washington Post)La versión pública hizo que periodistas y parte del personal de la Casa Blanca creyeran que Trump viajaba en el Boeing 747 más antiguo. Sin embargo, según The Washington Post, el avión que aparentemente transportaba al presidente funcionó en realidad como un señuelo. Trump habría sido trasladado desde la zona del aeropuerto hasta el C-32A, una aeronave de menor tamaño utilizada habitualmente para transportar a altos funcionarios estadounidenses. El objetivo era mantener en secreto la ubicación del presidente durante una parte del trayecto.Una amenaza iraní habría motivado el operativoLa decisión de cambiar de aeronave estuvo relacionada con preocupaciones de seguridad vinculadas a Irán, según las fuentes citadas por el diario.La posibilidad de que Trump fuera objetivo de un ataque iraní ya había sido mencionada durante su salida de Turquía. El propio presidente reconoció entonces que existían amenazas contra él y afirmó que era considerado por Irán como uno de sus principales objetivos.Durante ese viaje, los periodistas que permanecieron a bordo del avión que salió de Ankara recibieron instrucciones de mantener cerradas las persianas de las ventanillas. La medida llamó la atención de los reporteros y alimentó las dudas sobre las verdaderas razones del cambio de aeronave. (The Washington Post)La nueva información publicada ahora apunta a que las medidas de seguridad fueron mucho más amplias de lo que se conoció inicialmente.El avión regalado por Catar también quedó bajo escrutinioEl episodio volvió a poner el foco en el nuevo avión presidencial entregado por Catar a Estados Unidos.El Boeing 747-8 fue donado por la familia real catarí después de que Trump cuestionara durante meses el estado de los dos aviones Boeing 747 utilizados como Air Force One desde la década de 1990.La aeronave fue sometida a modificaciones para adaptarla a las necesidades del Gobierno estadounidense. No obstante, desde que comenzó a utilizarse surgieron interrogantes sobre si contaba con todas las capacidades de protección disponibles en los aviones presidenciales más antiguos.Entre las diferencias señaladas se encuentran determinados sistemas de seguridad y defensa frente a posibles amenazas externas. Informaciones previas habían indicado que el nuevo avión no disponía inicialmente de algunas de las capacidades de detección y contramedidas que sí poseen las aeronaves presidenciales tradicionales. (The Washington Post)El cambio de avión durante el viaje de Trump a Estados Unidos incrementó esas dudas y abrió nuevamente el debate sobre la seguridad del aparato.La Casa Blanca defiende la seguridad del nuevo Air Force OneAnte la publicación de The Washington Post, la Casa Blanca defendió las condiciones de seguridad del nuevo avión.El director de Comunicaciones de la Casa Blanca, Steven Cheung, aseguró que la aeronave cuenta con sistemas y protocolos destinados a proteger al presidente y a los integrantes de su equipo.La administración de Trump no confirmó públicamente todos los detalles de la operación descrita por el periódico, incluida la forma exacta en la que el mandatario fue trasladado desde el avión que utilizó como señuelo hasta el C-32A. La información sobre la salida secreta se conoce semanas después de la cumbre de la OTAN y en un contexto de fuerte tensión entre Estados Unidos e Irán. Durante la reunión en Ankara, Trump había reiterado sus advertencias contra Teherán y, posteriormente, Estados Unidos realizó nuevos ataques contra objetivos iraníes. (The Washington Post)
Una alerta técnica fue presentada ante la Gobernación de Santander por el estado de dos puentes metálicos considerados estratégicos para la conectividad del departamento: el puente Baraya, ubicado sobre el río Fonce en la Ruta del Petróleo, y el puente sobre el río Suárez que comunica con los municipios de El Hato y Palmar.La advertencia fue realizada por la Sociedad Santandereana de Ingenieros, cuyos integrantes, durante un recorrido reciente por la Ruta del Petróleo, identificaron varias afectaciones que, según advierten, requieren una intervención prioritaria para evitar riesgos en la seguridad vial y en la estabilidad de las estructuras.Uno de los puntos que genera mayor preocupación está en el puente Baraya. La sociedad señala que el estribo norte de la estructura estaría en riesgo de perder estabilidad debido a la socavación que ha sufrido el lecho del río.De acuerdo con la alerta, “a pocos metros aguas abajo del puente funciona una concesión minera dedicada a la extracción de material pétreo. Los ingenieros advierten que, según lo manifestado por habitantes de la zona, antes de que comenzara esta explotación el nivel del río coincidía con la base de la pila, mientras que actualmente el cauce habría descendido cerca de tres metros”.La Sociedad Santandereana de Ingenieros pidió que la autoridad ambiental revise el impacto de esta actividad y ejerza los controles correspondientes sobre la explotación minera y sobre otras operaciones similares ubicadas en puntos considerados críticos para la infraestructura vial de Santander.El segundo llamado de atención corresponde al puente sobre el río Suárez, ubicado en el ramal que conduce hacia El Hato y Palmar. Allí, los ingenieros encontraron un deterioro aún mayor de la pintura anticorrosiva y una afectación en uno de los elementos de la estructura metálica.Según el documento, la primera diagonal de la cercha norte, en el costado occidental, fue golpeada por un vehículo y permanece doblada. La Sociedad Santandereana de Ingenieros advierte que esta deformación afecta las condiciones de trabajo de la estructura y genera riesgos para su estabilidad. Aunque aparentemente la baranda fue reparada, el elemento estructural no habría recibido la misma intervención.La organización recordó que ambos puentes tienen cerca de un siglo de construcción. Fueron levantados en 1938 y, pese a su antigüedad, continúan prestando servicio y hacen parte de la red vial del departamento, con importancia para la movilidad, la actividad económica y el turismo.Ante este panorama, la Sociedad Santandereana de Ingenieros solicitó al gobernador Juvenal Díaz Mateus instruir a la Secretaría de Infraestructura para que realice una inspección técnica prioritaria, determine el alcance de los daños y establezca las intervenciones necesarias.También pidió coordinar con las autoridades ambientales la revisión de la licencia y de la operación de la concesión minera ubicada cerca del puente Baraya, debido a la preocupación por la posible relación entre la extracción de material y la acelerada socavación del lecho del río.
Las Unidades Tecnológicas de Santander (UTS) dieron un nuevo paso en su proceso de fortalecimiento institucional al convertirse en una institución universitaria, cambio que abre la posibilidad de ampliar su oferta académica y ofrecer programas de formación de posgrado.La transformación se concretó después de ocho años de proceso y representa un cambio que va más allá del nombre de la institución, pues permitirá a las UTS ampliar sus niveles de formación y avanzar en una oferta académica que incluya programas de posgrado.Uno de los primeros proyectos será la Maestría en Administración de Empresas, cuyo proceso avanza ante el Ministerio de Educación Nacional y que, de acuerdo con las proyecciones de la institución, podría comenzar a ofrecerse el próximo año.El rector de las UTS, Omar Lengerke, destacó que esta transformación permitirá ampliar las oportunidades de formación para los estudiantes de Santander y anunció que la institución proyecta nuevos programas en diferentes áreas del conocimiento.“Ingresan a una nueva institución. Se matricularon en las Unidades y hoy ingresan a la Universitaria Tecnológica de Santander, una universidad acreditada en alta calidad. Vamos a tener programas en el área de la salud, posgrados, maestrías y doctorados. Con orgullo, de aquí en adelante van a decir: estudian en la Universitaria Tecnológica de Santander”, afirmó Lengerke.De acuerdo con el rector, entre las áreas que se busca fortalecer están salud, comunicación y humanidades, con nuevos programas que respondan a las necesidades de formación de la región.Otro de los aspectos destacados es el acceso a la educación superior. Según Lengerke, actualmente el 98 % de los estudiantes de las UTS cuenta con gratuidad, una condición que, aseguró, hace parte del compromiso de la institución de facilitar el acceso de los jóvenes a la educación superior.Con este cambio, las UTS buscan ampliar progresivamente su oferta académica y consolidarse como una institución con nuevos niveles de formación para estudiantes y profesionales de Santander.