El 14 de enero, Christian Castro, agente de ICE, habría disparado a un inmigrante venezolano, identificado como Julio Sosa Celis, cuando se encontraba y este aseguró que "lo habían agredido con una escoba" por lo que respondió de manera contundente.
Pese que a finales de agosto fue puesto en libertad, este 3 de septiembre varias autoridades federales acusaron a Castro de mentir a los investigadores sobre los hechos que condujeron al tiroteo. Todo porque en videos de cámaras de seguridad se habría podido identificar que la versión del agente es falsa y habrían mentido sobre el incidente.
Castro había permanecido detenido desde mayo, tras ser localizado por agentes estatales de Texas y de la Oficina de Investigación Criminal de Minnesota (BCA, por sus siglas en inglés), días después de que se presentaran cargos en su contra.
Pero fue dejado en libertado la última semana de agosto luego de que un juez federal se negara a ordenar a este estado su extradición, según informó el New York Times.
"Los cargos contra el agente, Christian Castro —del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés)—, representan un caso poco común en el que el Departamento de Justicia del presidente Trump acusa a un agente federal de una conducta delictiva en el ejercicio de sus funciones", indicó el medio mencionado sobre el caso.
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El caso ha puesto de relieve nuevamente el enfrentamiento entre los estados de diferente color político, Texas, un fiel aliado del Gobierno del presidente Donald Trump y su política migratoria, y Minnesota, de tendencia demócrata.
Sosa fue una de las tres personas que recibieron disparos de agentes de ICE durante la denominada operación 'Metro Surge', en la que el Gobierno del presidente estadounidense, Donald Trump, desplegó a cientos de agentes migratorios en Mineápolis, lo que provocó fuertes enfrentamientos con la población civil.