La familia del capitán de Corbeta, Rafael Acosta Arévalo, quien murió estando bajo custodia del DGCIM, espera aún por la entrega del cuerpo para realizar los actos velatorios y posterior sepelio. No obstante, temen algunas irregularidades en el proceso, según denunció el presidente (e) de Venezuela, Juan Guaidó.
A través de su cuenta Twitter, Guaidó alertó sobre una “situación irregular” con la entrega del cuerpo del capitán de Corbeta e hizo un llamado a los fiscales y funcionarios relacionados con el caso a “no eludir su responsabilidad”.
Recordemos que tanto la familia, como el abogado del capitán Acosta Arévalo, han afirmado que el funcionario militar fue torturado por varios días, y que cuando fue presentado en tribunales el viernes pasado no podía ni caminar y casi ni hablar.
Precisamente este miércoles se conocieron más detalles de la autopsia realizada tras el fallecimiento del capitán de la Armada.
Según publicó el diario Últimas Noticias los resultados preliminares de la necropsia de ley arrojaron que el cadáver de Acosta Arévalo presentaba hemorragias internas (en el aparato digestivo, en el cuello, el colon), fracturas en los costados y tromboembolismo pulmonar, es decir, arterias obstruidas por un coagulo sanguíneo, según documento al que tuvimos acceso.
Agrega la nota que antes de practicársele la autopsia, el cadáver fue chequeado por funcionarios adscritos a la División de Investigación de Homicidios de la Policía científica, quienes constataron múltiples escoriaciones, contusiones, fracturas y hematomas, dice el acta inicial de investigación penal.