El dirigente opositor venezolano y exgobernador del estado Mérida, William Dávila, llegó a Colombia en su primera gira internacional tras ser liberado del centro de detención conocido como El Helicoide.
Durante su estancia en Bogotá, Dávila busca visibilizar la precaria situación de los derechos humanos en su país y denunciar que, a pesar de las promesas de normalización del régimen, aún persisten más de 470 presos políticos bajo condiciones inhumanas.
El horror dentro de El Helicoide
Dávila relató los padecimientos sufridos durante los 547 días que estuvo privado de su libertad, tras ser capturado violentamente al salir de una vigilia. El opositor desmintió las versiones oficiales que intentan mostrar el recinto de detención como un lugar con comodidades. "A mí me golpearon, me dieron un golpe en la cabeza... dormía con unos colchones en un colchón en donde me pasaban las ratas por encima", afirmó Dávila, quien desarrolló cuadros graves de septicemia, prostatitis y celulitis debido a la insalubridad.
Además de las enfermedades físicas, el exgobernador denunció el uso de tortura psicológica mediante la suspensión arbitraria de audiencias, lo que le generó problemas de salud permanentes como hipertensión emocional.
"No tienes derecho a tener familiares, no tienes abogado privado... Estás capturado, estás secuestrado injustamente", enfatizó, señalando que nunca tuvo acceso a defensa legal durante su encierro.
Una amnistía incompleta y la ruta electoral
A pesar de haber sido incluido en un decreto de sobreseimiento por delitos de rebelión, terrorismo y asociación para delinquir, Dávila advirtió que la libertad en Venezuela es un espejismo. Según el dirigente, el gobierno de Delcy Rodríguez intenta "exportar una normalidad" que no existe.
"Eso es mentira. La amnistía no se está aplicando. Hay una tendencia a paralizar el proceso. No hay un militar libre. Los militares siguen presos y tenemos 475 presos", denunció en Mañanas Blu.
Publicidad
Para el opositor, el panorama político cambió tras los eventos del 28 de julio de 2024 y el 3 de enero, fechas que considera hitos en la "victoria espiritual" y electoral de la oposición.
Su agenda en Colombia incluye reuniones con embajadores y líderes de partidos como el Conservador, Liberal y Centro Democrático para insistir en la necesidad de elecciones libres y el cumplimiento de la soberanía popular.
Escuche aquí la entrevista:
Publicidad