La solidaridad de los habitantes de Bucaramanga permitió recolectar más de 10 toneladas de ayudas humanitarias que serán enviadas a territorio venezolano para atender a cientos de familias que enfrentan una difícil situación social por los terremotos del 24 de junio. La jornada de recolección se desarrolló durante tres días en el primer piso de la Alcaldía de Bucaramanga, donde ciudadanos, voluntarios, gremios, organizaciones y medios de comunicación entregaron alimentos, elementos de primera necesidad y otros insumos destinados a la población beneficiaria.De acuerdo con la Alcaldía de Bucaramanga, la cantidad de donaciones superó ampliamente la meta prevista, lo que permitió consolidar uno de los envíos humanitarios más importantes realizados desde la capital santandereana hacia Venezuela.El secretario de Desarrollo Social de Bucaramanga, Iván Darío Torres Alfonso, destacó la respuesta de la ciudadanía y agradeció el respaldo de quienes participaron en la iniciativa."Estamos realizando el cargue correspondiente para enviar toda la ayuda humanitaria a territorio venezolano y así contribuir a mitigar las necesidades de tantas familias que hoy están sufriendo. Queremos agradecer a todos los voluntarios, a los medios de comunicación, a los gremios y a los buenos bumangueses que se unieron e hicieron posible la recolección de más de 10 toneladas de ayudas", afirmó el funcionario.Torres Alfonso explicó que la Alcaldía habilitó durante tres días un punto de recepción de donaciones con el propósito de canalizar el apoyo de la ciudadanía y garantizar un envío significativo de asistencia humanitaria.
El número de víctimas mortales de los devastadores terremotos del pasado 24 de junio en Venezuela subió a 3.535 este lunes, 193 más respecto al balance publicado el día anterior, mientras las autoridades planean con Estados Unidos la reconstrucción de la infraestructura afectada.Según cifras oficiales, los sismos de magnitud 7,2 y 7,5 de hace doce días dejaron al menos 16.740 heridos y 17.854 personas sin vivienda, por lo que se han habilitado 82 campamentos transitorios.Además, 6.462 personas han sido rescatadas.Alianza con EEUUEl jefe del Comando Sur de EE.UU., Francis Donovan, visitó el país y se reunió con la presidenta encargada venezolana, Delcy Rodríguez, como parte del trabajo conjunto para una "nueva agenda de cooperación que ayude en la reconstrucción de la infraestructura afectada" en la región devastada de La Guaira (norte, aledaña a Caracas), según el canal estatal Venezolana de Televisión (VTV).Rodríguez aseguró recientemente que mantiene conversaciones con el Departamento de Estado de EE.UU., así como con el Fondo Monetario Internacional (FMI), para "recuperar recursos" que permitan la reconstrucción.AeropuertoVenezuela prevé retomar pronto algunos vuelos comerciales en una pista paralela del Aeropuerto Internacional de Maiquetía Simón Bolívar, el principal del país, afectado por el doble terremoto, informó la mandataria.La líder chavista inspeccionó los trabajos de recuperación del aeropuerto y anunció un "plan inmediato para retomar a la brevedad" operaciones de aerolíneas comerciales, sin precisar cuándo, en este terminal aéreo, ubicado en La Guaira.Cuerpos por recuperarFamiliares de víctimas pidieron en La Guaira que se pare la demolición de los edificios al borde del colapso, tras argumentar que todavía quedan cuerpos por recuperar.Según el gobernador del estado, el chavista José Alejandro Terán, se han recuperado unos 2.400 cuerpos que han sido "identificados con la más alta tecnología forense", pero 231 de ellos no han sido reclamados por sus familiares.FosasCentenares de víctimas están siendo enterradas en varias fosas abiertas recientemente y por la emergencia en un cementerio municipal de La Guaira, según informaron a EFE varios testigos.Terán, quien advirtió que los cuerpos que no sean reclamados serán llevados al cementerio conocido como La Esperanza "para su inhumación", negó que haya fosas comunes y, en cambio, aseveró que son "individuales para cada uno" de los fallecidos con una cruz y una placa de identificación.AfectacionesAl menos 38 hospitales y 432 colegios han sufrido daños en Caracas tras el doble terremoto, según un balance ofrecido este lunes por Unicef, que recordó que "algunas escuelas que están siendo utilizadas como refugios deberán ser acondicionadas y rehabilitadas antes del inicio del nuevo curso escolar en septiembre".Venezuela retomó este lunes las clases escolares en 18 de los 24 estados del país que no fueron afectados por los terremotos.InspeccionesLa Comisión Presidencial para la Habitabilidad de Infraestructuras y Viviendas y el Colegio de Ingenieros de Venezuela han realizado casi 6.000 inspecciones a viviendas.El presidente de la comisión y nuevo ministro de Transporte, Francisco Garcés, dijo en una rueda de prensa que el 70 % de las estructuras evaluadas son habitables, mientras que el 30 % se encuentran en uso restringido, lo que implica que necesitan una inspección adicional o tienen algún tipo de riesgo para la vida.
Centenares de víctimas sin identificar del doble terremoto del pasado 24 de junio están siendo enterradas en varias fosas que han sido abiertas recientemente y por la emergencia en un cementerio municipal del estado venezolano La Guaira, según informaron a EFE varios testigos.Habitantes de la zona relataron a EFE que han visto pasar varios camiones hacia el cementerio y un trabajador del camposanto conocido como La Esperanza, que pidió anonimato, señaló que este lunes llegaron tres vehículos con unos 30 fallecidos.Ese mismo trabajador detalló que los cadáveres llegan sin haber sido identificados, pero están siendo enterrados en ataúdes con una cruz blanca.El empleado relató a EFE que entre el sábado 27 de junio y el miércoles 1 de junio llegaron unos 10 camiones con cadáveres, por lo que estima que al menos 800 personas han podido ser enterradas en el lugar.El equipo de EFE pudo ver desde un caserío (aldea) de la zona los trabajos de las autoridades en el cementerio, donde se habilitó un terreno en una ladera donde se han cavado varias decenas de zanjas.Se trata de un terreno muy amplio donde ya se han ido colocando los ataúdes uno al lado del otro, en una hilera, con una cruz blanca afuera, pero que, por su extensión, podría albergar miles de féretros más.Sobre el terreno había un toldo bajo el que los funcionarios resguardaban más cruces, mientras avanzaban en cubrir con tierra las urnas ya colocadas en las fosas.Hacia las 13:00 hora local (17:00 GMT) el acceso a la prensa al cementerio La Esperanza, ubicado a unos 25 kilómetros del centro urbano de Catia la Mar, fue restringido y funcionarios de la Policía municipal indicaron a EFE que era necesario un permiso de la fuerza armada.El último balance oficial de víctimas por el doble terremoto de magnitud 7,2 y 7,5 del pasado 24 de junio dado este mismo lunes por el presidente del Parlamento, Jorge Rodríguez, sitúa en 3.535 las personas fallecidas y en 16.740 los heridos.Centenares de familiares esperan aún alrededor de los edificios derrumbados que voluntarios y funcionarios puedan sacar a sus seres queridos de entre los escombros, mientras el balance de fallecidos dado por las autoridades venezolanas sube diariamente entre 200 y 300 personas encontradas sin vida.
Al menos 38 hospitales y 432 colegios han sufrido daños en Caracas tras el doble terremoto de 7,2 y 7,5 del pasado 24 de junio en Venezuela, según un balance ofrecido este lunes por Unicef.Venezuela retomó este lunes las clases escolares en 18 de los 24 estados del país que no fueron afectados por los terremotos, que han dejado hasta el momento 3.535 muertos y 16.740 heridos.Sin embargo, Unicef recordó que "algunas escuelas que están siendo utilizadas como refugios deberán ser acondicionadas y rehabilitadas antes del inicio del nuevo curso escolar en septiembre"."La infancia en Venezuela necesita superar el impacto inmediato de los terremotos, pero al mismo tiempo debe recuperar cuanto antes el acceso a servicios esenciales", dijo el director ejecutivo de Unicef España, José María Vera.Además, alertó que "más allá de edificios dañados, hay hospitales que no funcionan con normalidad, escuelas interrumpidas, familias desplazadas y niños separados de sus cuidadores".
Durante ocho días, 63 rescatistas colombianos y cuatro binomios caninos trabajaron en el estado La Guaira, una de las zonas más afectadas por los dos terremotos que sacudieron Venezuela. Allí hicieron parte de las operaciones de búsqueda junto a otros 53 equipos internacionales.En diálogo con Blu Radio, el sargento John Polo Santos, de la Brigada de Ingenieros de Atención y Prevención de Desastres del Ejército Nacional, aseguró que fueron jornadas intensas que dejaron importantes aprendizajes.“Fue un trabajo muy exhaustivo, lleno de experiencias positivas y negativas que se convertirán en lecciones aprendidas para seguir fortaleciendo el Sistema Nacional de Gestión del Riesgo”, afirmó.Uno de los momentos más significativos de la misión fue el rescate con vida de Moisés, un niño de 11 años que permanecía atrapado bajo los escombros. Para el uniformado, esa experiencia marcó a todo el equipo.“Tener la oportunidad de rescatar una vida es algo que tal vez no haya manera de explicarlo. Es una satisfacción muy grande poder traer nuevamente a la vida al pequeño Moisés”, señaló.El sargento también destacó el papel de los cuatro binomios caninos que acompañaron la misión, al asegurar que fueron fundamentales para localizar los puntos donde debían concentrarse las labores de búsqueda.Frente a una eventual participación en una nueva etapa de la operación, explicó que la misión del equipo USAR COL-1 concluyó con las labores de búsqueda y rescate y que ahora serán otros grupos especializados los encargados de continuar la atención de la emergencia.Precisamente, el director de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), Javier Pava, confirmó que Colombia ya inició esa segunda fase del apoyo humanitario con el envío de un equipo especializado en salud. El hospital de campaña atenderá diariamente a más de 150 personas afectadas por lesiones, traumas y otras complicaciones derivadas de los terremotos. Además, durante esta semana llegará un equipo de Medicina Legal y expertos forenses para apoyar las labores de identificación de las víctimas fatales.Antes de finalizar, el sargento John Polo Santos agradeció el reconocimiento recibido por parte de la UNGRD y aseguró que representa una satisfacción para todo el equipo, al reflejar el compromiso y el trabajo realizado durante la misión en territorio venezolano.
La respuesta solidaria frente a la emergencia en Venezuela continúa creciendo con el respaldo de miles de empresas y ciudadanos. Hasta el momento, 4.223 familias ya han recibido ayuda humanitaria, mientras que 156 toneladas de suministros se encuentran en territorio venezolano listas para su distribución, como parte de un esfuerzo conjunto que ha movilizado a distintos sectores en Colombia."De la zona cero, estamos atendiendo, también hacia la izquierda, donde hay afectaciones y damnificados, pero también hacia la derecha porque ese espacio se quedó encerrado y hoy no tienen cómo surtirse alimentos porque lamentablemente tienen que pasar por la zona cero, donde en este momento hay problemas de salud pública por la cantidad de cadáveres que tenemos en esa zona", señaló Ana Karina García, directora de la Fundación Juntos Se Puede.En total, la operación humanitaria ha logrado consolidar cerca de mil toneladas de asistencia, lo que refleja la magnitud del apoyo enviado desde Colombia hacia las zonas más afectadas. Sin embargo, la Fundación Juntos Se Puede anunció el cierre de la primera fase de recolección de donaciones, una decisión que no implica el fin de la ayuda, sino el inicio de una nueva etapa de organización.A partir de ahora, la prioridad será la clasificación y armado de kits humanitarios, por lo que la fundación hizo un llamado a la ciudadanía a donar tiempo y voluntariado. La meta es contar con más de 200 voluntarios en cada una de las sedes habilitadas en Vice, Corferias y la Fundación Juntos Se Puede, donde se adelantarán las labores de empaquetado.Los kits incluirán diferentes tipos de asistencia, entre ellos alimentos, productos de higiene, elementos para bebés, ropa, artículos para la niñez y atención médica. Estos últimos serán destinados a hospitales en La Guaira y también a puntos de atención improvisados en algunos establecimientos de Farmatodo que resultaron saqueados y hoy funcionan como centros de atención. La fundación también habilitó un formulario para que las familias afectadas puedan reportar su ubicación y necesidades específicas, con el fin de mejorar la distribución de la ayuda. Además, se prevé la entrega de 100 mil kits a lo largo de la operación, junto con la activación del transporte terrestre para agilizar la llegada de los insumos a las zonas más afectadas.Finalmente, la iniciativa humanitaria también ha extendido su apoyo a colombianos que se encontraban en territorio venezolano durante la emergencia. Según la directora de la Fundación Juntos Se Puede, Ana Karina García, el esfuerzo conjunto ha sido clave para responder a la crisis y garantizar que la ayuda llegue de manera más rápida y organizada a quienes más lo necesitan.
Una nueva ruta temporal entrará en operación con Latam Airlines. Luego de los dos terremotos que golpearon a Venezuela y ha dejado miles de damnificados hasta el momento. La aerolínea habilitó a partir de hoy un nuevo vuelo Bogotá- Barcelona, Venezuela, que busca facilitar el desplazamiento de pasajeros hacia una de las zonas del país que requiere mayor conectividad en medio de la contingencia.La aerolínea informó que esta ruta estará disponible durante todo el mes de julio. Así mismo, entra en operación en Bogotá los lunes y viernes a las 7:35 de la mañana, mientras que el regreso desde Barcelona se realizará esos mismos días a las 11:40 de la mañana, hora local de Venezuela, ampliando así las opciones de transporte entre ambos países.“La ruta a Barcelona es una nueva opción para fortalecer la conectividad de Venezuela con el mundo dada la afectación del aeropuerto de Caracas y las dificultades para el reinicio de su operación en condiciones normales”, mencionó Erika Zarante, CEO de LATAM Airlines Colombia.La compañía señaló que los pasajeros con vuelos programados entre el 25 y el 31 de julio podrán modificar sus reservas sin asumir costos adicionales, ni penalidades, con el propósito de brindar mayor flexibilidad durante esta situación excepcional.Entre las alternativas disponibles se encuentra la posibilidad de cambiar la fecha del viaje hasta por un año después de la originalmente programada, solicitar el reembolso total del valor del tiquete o modificar el destino final hacia las ciudades de Cúcuta, Riohacha o Barcelona, según las necesidades de cada pasajero.La aerolínea también recomendó a los usuarios verificar permanentemente el estado de sus vuelos a través de sus canales oficiales y realizar allí mismo cualquier modificación en sus reservas. Asimismo, recordó que quienes requieran atención personalizada podrán comunicarse mediante la línea telefónica de servicio al cliente o por el canal de WhatsApp habilitado para atender las solicitudes relacionadas con esta emergencia.
Al menos 3.535 personas han muerto y 16.740 han resultado heridas tras los terremotos en Venezuela, según el último boletín publicado este lunes por el presidente del Parlamento, Jorge Rodríguez.Las autoridades informaron en el nuevo reporte que los heridos se mantuvieron en 16.740. El balance anterior de decesos del domingo era de 3.342 muertos.Las autoridades evitan hablar de desaparecidos, pero las Naciones Unidas estiman que el número podría llegar a 50.000, aunque algunas proyecciones apuntan más bien a una cifra cercana a los 10.000.Según el nuevo balance, 6.462 personas han sido rescatadas, una cifra que no ha variado desde el pasado jueves, y 17.854 perdieron su vivienda, por lo que se han habilitado 82 campamentos transitorios, tres más respecto al domingo.El también hermano de la mandataria encargada, Delcy Rodríguez, indicó en Telegram que se mantienen en 856 los edificios afectados y 190 los colapsados.De acuerdo con los datos oficiales, 86.794 familias han sido atendidas y se han distribuido 9.603 toneladas de alimentos.También se encuentran desplegados 29.567 efectivos del Ejército y fuerzas de seguridad, mientras que hay un total de 27.930 voluntarios registrados.Las autoridades, que dispusieron un número de teléfono y una plataforma digital para reportar desaparecidos, no actualizan la cifra de personas en paradero desconocido desde el pasado 25 de junio, cuando la ubicaron en 157.La iniciativa ciudadana 'Desparecidos Terremoto Venezuela', una web para que las personas puedan reportar a sus familiares en paradero desconocido, hasta ahora ha registrado más de 30.000 personas a las que no se han podido contactar.El doble terremoto es el más mortífero que ha vivido Venezuela en el último siglo.En julio de 1967, 59 años antes, se produjo en las proximidades de Caracas un sismo en el que murieron 245 personas, miles sufrieron heridas y los daños materiales fueron muy cuantiosos.Los recientes sismos afectaron a Caracas y a otros seis estados del norte del país, de los cuales el más afectado ha sido La Guaira, una zona costera que ya vivió una tragedia por un deslave en 1999 que dejó miles de muertos.Tras doce días, muchos de los cuerpos de rescate internacionales se han retirado de las zonas afectadas y en los edificios derruidos quedan voluntarios venezolanos, bomberos, defensa civil nacional y vecinos que siguen retirando escombros.
Los barranquilleros siguen manifestando su generosidad con la donación de ayudas humanitarias dirigidas a Venezuela, las cuales están siendo recibidas en varios centros de acopios, parroquias y otros espacios de iniciativa comunitaria.Uno de los principales puntos de acopio habilitados en la ciudad es el que mantiene la Alcaldía Distrital en el corazón del mercado de Barranquillita, donde se han recaudado 208 toneladas de alimentos no perecederos, productos de aseo, medicinas y otros elementos de primera necesidad.El alcalde Alejandro Char destacó que las primeras 124 toneladas de ayudas ya fueron entregadas en La Guaira, la zona más afectada por el doble terremoto del pasado 24 de junio en el norte de Venezuela. Anunció el mandatario distrital que en los próximos días saldrán 84 toneladas más para seguir apoyando a esta comunidad.Char sostuvo que así, “desde Barranquilla, se ha logrado contribuir con la quinta parte de toda la ayuda internacional que ha recibido Venezuela en la primera fase de la emergencia”.Los interesados en hacer sus aportes a favor de los damnificados pueden acercarse en cualquier momento al mencionado centro de acopio, ubicado en la carrera 43 #6-120, donde se mantienen las puertas abiertas las 24 horas del día, los siete días de la semana.
La historia de Fabiana, una niña de 12 años que permaneció atrapada durante 32 horas bajo los escombros de un edificio de diez pisos en La Guaira, se ha convertido en uno de los relatos más conmovedores tras los devastadores terremotos que golpearon Venezuela el pasado 24 de junio. La menor logró mantenerse con vida alimentándose únicamente con un poco de salsa de tomate y queso rallado que encontró entre los restos de su apartamento.El edificio donde vivía colapsó luego de que dos fuertes sismos sacudieran la costa norte del país. Mientras miles de rescatistas buscaban sobrevivientes entre toneladas de concreto, Fabiana luchaba por mantenerse consciente en un espacio tan reducido que el techo prácticamente rozaba su rostro."Pensé que iba a morir y que nadie vendría a rescatarme"La adolescente, según reporto la BBC, recordó que todo ocurrió en cuestión de segundos. Se encontraba en el apartamento de su madre cuando comenzó el primer movimiento telúrico. Intentó ponerse a salvo, pero el edificio terminó desplomándose."Veía cosas sacudiéndose, cayendo y rompiéndose. Luego, las paredes se agrietaron. El muro que separaba mi apartamento del de una amiga se vino abajo. En ese instante pensé: 'Voy a morir. No sobreviviré a esto. Nadie vendrá a rescatarme'", relató Fabiana.Pese a sufrir ansiedad y claustrofobia, aseguró que una inesperada sensación de calma la ayudó a soportar las largas horas de espera."No sé por qué, me invadió una calma extraña. Quizás mi mente estaba en estado de shock", recordó."Encontré un bote de salsa de tomate y un poco de queso"Con una pierna atrapada entre los escombros, la menor intentó moverse para aliviar el dolor. Fue entonces cuando encontró los únicos alimentos que le permitieron mantenerse con vida."Tenía una pierna doblada en una posición dolorosa y moví algunos escombros para poder estirarla. Al hacerlo me hice rasguños y cortes, pero encontré un bote de salsa de tomate y un poco de queso rallado. Eso fue lo que me mantuvo consciente", explicó. La escasa comida, sumada a su determinación de resistir, fue suficiente para soportar más de un día atrapada sin agua, electricidad ni posibilidad de comunicarse con el exterior.Su madre creyó que había muertoMientras Fabiana permanecía bajo los escombros, su madre, Karina Blanco, llegó al conjunto residencial y encontró una escena devastadora. "Vi un edificio, luego un hueco donde antes estaba el mío y, a continuación, otro edificio", recordó. Desesperada, comenzó a recorrer el lugar gritando el nombre de su hija."Corría de un extremo a otro del complejo gritando: 'Está muerta. Mi hija está muerta'. No sabía qué hacer", confesó. Horas después, una enfermera que también había quedado atrapada logró ser rescatada y avisó que dentro de la estructura permanecía con vida una niña llamada Fabiana. "Alguien me dijo: 'Tu hija está viva'. En ese momento recuperé la esperanza", relató Karina."Mi héroe fue un voluntario"Los primeros equipos de rescate consideraron prácticamente imposible llegar hasta donde se encontraba la menor. Sin embargo, un voluntario llamado Viktor decidió continuar la búsqueda. Gracias a él se confirmó que Fabiana seguía respondiendo desde el interior del edificio.Mientras esperaba ayuda, la niña encontró su teléfono celular. Aunque no tenía señal, grabó un video con la esperanza de que alguien pudiera verlo más adelante."Hubo un temblor y han caído muchos escombros. No hay luz. No hay nadie para rescatarnos. Estoy sola. Muchos vecinos están atrapados entre los escombros. Necesitamos ayuda", dijo en la grabación.El rescate que conmovió a VenezuelaTras más de 32 horas de trabajo, rescatistas y voluntarios consiguieron abrir un túnel hasta donde permanecía la menor. El momento en que Fabiana apareció sonriendo entre los escombros se volvió viral en redes sociales."Tras tantas horas atrapada, me llené de alegría al verlos. Me di cuenta de que iba a ser rescatada", contó.Finalmente, la adolescente fue sacada con vida y se desplomó en los brazos de su madre."Cuando salí, vi a mi familia, vi el edificio completamente derrumbado, y sentí como si no fuera real, como si fuera una serie de televisión", afirmó.Fabiana sufrió únicamente una fractura en un pie, además de algunos rasguños y hematomas. Actualmente se recupera junto a su familia.Una tragedia que dejó miles de víctimasLa historia de Fabiana representa uno de los pocos finales felices de una de las peores tragedias recientes en Venezuela. Según el balance oficial citado en el reportaje, los terremotos dejaron 3.342 personas fallecidas, cerca de 17.000 heridos y miles de desaparecidos, además de una enorme destrucción en varias zonas de la costa norte del país.
La reciente catástrofe en el estado de La Guaira, Venezuela, causada por los terremotos que azotaron esa región del país caribeño ha despertado una profunda conmoción no solo por la magnitud de los daños materiales, sino por el impacto humano en quienes ven su historia personal bajo los escombros.Alejandra Oraa, periodista venezolana sobreviviente de la tragedia de Vargas hace 25 años, compartió su testimonio sobre la dificultad de desligar sus sentimientos de su labor profesional en este momento crítico.En entrevista con Sala de Prensa Blu expresó que, "de todas las noticias que me ha tocado cubrir en mi vida... este ha sido el más difícil y a donde ha sido completamente imposible desligarme como ser humano". El impacto personal de la tragediaLa periodista describió una infancia llena de libertad en una región que siempre fue sinónimo de alegría y turismo para los venezolanos. Sin embargo, la destrucción actual ha borrado los últimos vestigios físicos de sus recuerdos."A mí me dolió mucho porque cuando me fui de La Guaira como sobreviviente, quedaban muy pocos puntos de recuerdos de mi infancia. A mí me destrozó saber que lo poco que tenía ya no está ahí", relató con pesar.A nivel personal, Alejandra enfrentó horas de angustia por familiares desaparecidos que afortunadamente fueron hallados con vida, aunque lamentó la pérdida de amigos cercanos y la grave situación de salud de otros sobrevivientes.Solidaridad civil frente a la ineficiencia del EstadoUn punto central de su intervención fue la crítica a la gestión gubernamental de la emergencia. Para la periodista, la tragedia ha dejado al desnudo la incapacidad estatal: "¿Cómo es posible que países como El Salvador, Colombia, Perú llegaran antes a ayudar al pueblo venezolano que el gobierno?".En contraste, destacó el empoderamiento de la sociedad civil y la respuesta de los vecinos que rescataron a otros sin preguntar por afiliaciones políticas. Alejandra enfatizó que el valor de la nación reside en su gente: "Ahora, cuando uno quiere hablar de lo mejor de Venezuela, no tenemos que mostrar el Salto Ángel, sino a la gente".Finalmente, Oraa reflexionó sobre cómo la tragedia ha unificado a la comunidad migrante y a los ciudadanos que permanecen en el país."En un momento de emergencia todos somos de la misma Venezuela, que no importa si tenemos 20 años afuera", concluyó.
El programa Sala de Prensa del domingo 5 de julio de 2026, dirigido por Juan Roberto Vargas, analiza los hechos más relevantes de la semana en Colombia y el mundo:Santiago Martínez: El corresponsal relata el impacto humano de la tragedia en Venezuela, denunciando la ineficiencia gubernamental y la profunda nostalgia ante la destrucción casi total de La Guaira.Cecilia López: La exministra advierte que el empalme no será transparente debido a la pérdida de tecnocracia y datos técnicos, instando a reconocer que el país tiene nuevas expectativas sociales.Andreina: La periodista comparte su desolación personal tras cubrir la catástrofe en su tierra natal y reporta sobre el bloqueo informativo y las restricciones impuestas por el régimen a la prensa.Miguel Ceballos: Explica el marco legal de las transiciones de mando y critica la extralimitación de funciones del Comisionado de Paz, sugiriendo que dicha figura debería desaparecer del organigrama estatal.Escuche el programa completo aquí:
La tragedia que golpeó al estado La Guaira tras los terremotos de finales de junio sigue dejando cicatrices profundas en Venezuela. Una semana después del desastre, el país ya no está concentrado únicamente en las labores de rescate: ahora enfrenta el enorme desafío de reconstruir ciudades, viviendas y la vida de miles de familias que lo perdieron todo.En charla con Sala de Prensa Blu, el corresponsal en Caracas, Santiago Martínez, dejó por un momento su papel de reportero para hablar desde su experiencia como venezolano, padre de familia y ciudadano. Su testimonio retrata el impacto emocional que aún vive el país y resume el principal reto que viene por delante con una frase contundente: "Ojalá el Gobierno esté dispuesto a dejarse ayudar".Aunque los equipos internacionales de rescate ya comenzaron a retirarse, Martínez considera que el trabajo más difícil apenas empieza. En su opinión, la recuperación dependerá en gran parte de las decisiones que adopten las autoridades venezolanas durante los próximos meses."Ojalá aceptan a los mejores para la reconstrucción", afirmó el periodista, al destacar el apoyo técnico que brindaron países como Turquía, Catar, Estados Unidos y otros durante las operaciones de búsqueda.Sin embargo, expresó preocupación por la respuesta inicial de las autoridades durante la emergencia. "Fue más sencillo decir: 'nos desbordó la emergencia'. Era verdad", aseguró, al cuestionar que en algunos sectores afectados los primeros auxilios tardaran en llegar.Martínez sostuvo que la prioridad ahora será reubicar a miles de personas que perdieron sus viviendas, muchas de ellas ubicadas en edificios completamente destruidos.El drama sigue marcando a La GuairaMás allá de las cifras oficiales, el corresponsal relató que lo más difícil ha sido escuchar las historias de quienes aún buscan familiares entre los escombros.Recordó especialmente el momento en que un hombre se le acercó durante una cobertura y le dijo: "Mi hija está allí en el piso tres", señalando un edificio donde los primeros niveles habían quedado completamente aplastados."Yo qué le dice a un señor así. No hay palabras, no hay consuelo, no hay nada. Lo abracé", contó Martínez, evidenciando la carga emocional que también enfrentan los periodistas que cubren la tragedia.El reportero también explicó que recorrer La Guaira ha sido revivir uno de los episodios más dolorosos de la historia reciente del país. A diferencia del deslave de Vargas de 1999, aseguró que en esta ocasión observó daños estructurales prácticamente en toda la región.La solidaridad es una luz al final del túnel en VenezuelaA pesar del panorama desolador, Martínez destacó la solidaridad que ha encontrado entre los venezolanos. Explicó que desde distintos estados del país han llegado alimentos, insumos y ayuda para los damnificados."Todo el país está dispuesto y lo está haciendo", afirmó, al describir la movilización ciudadana para apoyar a quienes lo perdieron todo.También confesó que uno de los momentos que más lo conmovió ocurrió cuando, después de varios días de cobertura ininterrumpida, pudo ver las muestras de apoyo internacional."Se me aguaron los ojos", dijo al recordar los homenajes y minutos de silencio realizados en distintos eventos deportivos alrededor del mundo.Para el periodista, la solidaridad internacional y la disposición de los venezolanos representan una esperanza en medio de la tragedia. Sin embargo, insistió en que el éxito de la reconstrucción dependerá de que las autoridades permitan el apoyo técnico y humanitario que hoy ofrece la comunidad internacional.
Colombia puso en marcha una nueva fase de su respuesta humanitaria al terremoto que afectó a Venezuela con el envío de un hospital de campaña que será instalado en Caracas para atender a la población damnificada.La operación, coordinada por la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), el Ministerio de Salud y la Fuerza Aeroespacial Colombiana, contempla el traslado de un hospital móvil de la Fundación Hospital San Rafael, que prestará atención médica durante los próximos dos meses y medio.El subdirector para el Manejo de Desastres de la UNGRD, el almirante Ricardo Hurtado, explicó que, tras finalizar las labores de búsqueda y rescate, Colombia concentra ahora sus esfuerzos en la atención médica de las comunidades afectadas."Hoy inicia una nueva fase de la respuesta humanitaria de Colombia en Venezuela. Nuestros esfuerzos se concentrarán en fortalecer la atención en salud y la asistencia humanitaria para las comunidades afectadas. Como parte de esta misión, la ONG RD aporta 12 camas hospitalarias para la dotación del hospital. Además, transportamos más de 1.000 bolsas para el manejo digno de cadáveres, donadas por la Fiscalía General de la Nación, y más de 5.000 tapabocas entregados por particulares", afirmó.El hospital contará con 35 profesionales del Emergency Medical Team (EMT) Colombia, el único equipo médico de emergencias del país certificado por la Organización Panamericana de la Salud para misiones internacionales. La unidad ofrecerá servicios de urgencias, medicina general, pediatría, ginecología, odontología, atención psicológica, laboratorio clínico, ecografías obstétricas y entrega de medicamentos, con capacidad para atender hasta 150 pacientes por día.El presidente del hospital de campaña de la Fundación San Rafael, Diego Orlando Posso, destacó que la unidad está diseñada para brindar atención primaria en salud en escenarios de emergencia."Este es un hospital de nivel uno clasificado por la Organización Mundial de la Salud. Atendemos urgencias, consulta médica general, pediatría, ginecología, odontología, psicología y laboratorio clínico, pero no hospitalizamos pacientes. Con el apoyo del Gobierno, la UNGRD y otras instituciones, podemos llevar atención de salud de excelencia a las comunidades que tanto lo necesitan", explicó.Posso agregó que el equipo tiene autonomía operativa para funcionar durante al menos 15 días con sus propios recursos y que el objetivo es permanecer en Venezuela durante dos meses. La operación cuenta, además, con el respaldo de ECHO–Unión Europea y la organización humanitaria Americares.